“How can a woman be expected to be happy with a man who insists on treating her as if she were a perfectly normal human being” – Oscar Wilde

A veces una es porfiada, muy porfiada. Y te dicen que no, que no y tú dale con que sí, que sí. Porque pucha, te gusta mucho o estás esperando que él cambie o porque por alguna razón (ceguera temporal, estupidez, te caíste de cabeza a los dos meses) no ves las señales que como gigantografías se te aparecen en todas partes diciéndote: “pégate la escurrida”, “no está ni ahí contigo” , “¡TE ESTÁN AGARRANDO PARA EL HUEVEO TONTA HUEONA!”.

Pero de ser tontas (a veces) sabemos mucho y queremos compartir esa sabiduría para que no des más jugo y así dejes de perder tu valioso tiempo en ese ser que debe estar roncando mientras tú pierdes el sueño.

No quiere conocer a tus amigos

Llevan saliendo harto rato y resulta que tienes el cumpleaños de tu amigo, el mejor carrete del año; carne y piscina, tomar tequila del ombligo, beerpong, limbo, montoncito, sexo, drogas y cumbia. Todos curaos en el carrete más épico de la historia. Lo quieres invitar porque ¡es el manso carrete! y lo pasaría la raja. Lo invitas, te mira con cara de “wow, wow, bájale la espuma a tu capuccino hermana”  se engrifa y te dice que no está na’ listo para conocer a tus amigos. Tu le dices: “oye si no te estoy pidiendo matrimonio hueón” y el te dice que sí, que sí sabe, pero que justo ese día tiene que llevar a su gato a ponerse las vacunas y siempre después de eso queda agotado porque los gatos son así.

Sí, CTM.

No me etiquetí porfa ¿ya?

Le complica sobremanera que lo etiqueten contigo en alguna foto. No es que sea un ermitaño de las redes sociales, de hecho pasa todo el día en facebook, pero por alguna extraña razón, no quiere que aparezcan fotos de él contigo, ni cerca ni lejos. Extrañamente siempre aparece en fotos con los amigos, nunca mujeres cerca salvo las feas, pero los avisos de: “Jacinto es ahora amigo de (inserte nombre de mina rica tetona aquí), son muy frecuentes.

También se mantendrá al margen de comentar cosas que publiques tú, a menos que hayan muchos comentarios donde pueda pasar piola. Nunca un corazoncito ni un beso, jamás.

En redes sociales es un tipo x,  un amigo normal con el que se comentan a veces y se publicarán un par de memes.

 No quiere que conozcas a sus amigos:

-No puedo hoy porque está de cumpleaños el guatón Lucho, buena onda el guatón, yo te he hablado harto de él. No puedo faltar.

-Que rico, me encantaría conocer al Guatón Lucho, debe ser buena onda…

-…Es terrible buena onda, ya, me voy, chau. Te llamo si me desocupo temprano

– Tuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu

Ahí quedaste po, se fue a carretear como siempre y nunca jamás llegó el “acompáñame”.

A menos de que piense que no te gusta salir porque efectivamente no te gusta salir a ninguna parte, te están dando la cortada niña por dioh. No está ni ahí con carretear contigo y sus amigos.

Cambia cuando están en público:

Cuando están solos te toquetea, te habla tonteras, te abraza, te besuquea,  se pone meloso y cariñosito. Pero de la puerta para afuera: buena onda loca, aquí somos amigos.

Olvídate de andar de la mano o caminar abrazados. Es imposible llegar a ese nivel de intimidad en público, porque no quiere que lo vean así contigo. Tiene una bipolaridad amorosa que pasa del “me encanta estar contigo” + besos+abrazos al “jajaja que erí buena onda + empujón + palmada en la espalda”

Es un turrón de amor antes de tirar pero después se pone weón:

Te lo está sacando y diciendo: “ya me tengo que ir” al mismo tiempo. Es como que lo invitas a comer, le preparaste sushi, se lo traga, se tira un chancho y se va sin darte las gracias.  Mal educado po’, ¿acaso no le enseñaron modales? ¿a hacer sobremesa? Qué es eso de tirar e irse como si una fuera un completo de servicentro con palta falsa.

No es que se tenga que ir, arranca después de tirar como si quedarse lo fuera a convertir en piedra.

No po niña, ¿ve que la tienen para la paipa?

No está ni ahí con escuchar tus problemas y te cambia el tema:

-“Ya, pero no hablemos de eso, relájate y olvídate ”

– Pero es que tengo pena, se murió mi abuela que me crió y….

-Naaa, la vida es así, ven para acá…(muac)… (teta)…(muac)

El 70% de sus citas son después de su carrete, en tu casa.

El curao caliente, ese es tu mino de ahora y tú, el bootie call. Te llama a las 5 de la mañana el sábado diciendo: “holi, erstái en tu, bbfff…casaa, ando cerca…hip brffff…te voy a ver y hagemo cushiarita?” con el que nunca se juntan en el día a conversar o tomarse una cosita piola. No, él llega a tirar, después de que lo pasó muy bien solo y porque probablemente no se pudo agarrar a nadie más porque huele a muralla de botillería.

No hay paseos, ni regaloneos en casa, ni comidas ricas, ni ver películas (una relación sin películas no tiene sentido). No tienen nada de lo que uno se supone que debe disfrutar con una pareja. No, el llega a tirar, cuando está curao, caliente, o no tiene más que hacer. Las cosas como son.

Francamente.

Bueno, las señales hay que querer verlas. Y no es malo ser la tiramiga cuando se quiere ser la tiramiga, pero serlo y querer ser otra cosa, es complicado para la autoestima. Uno no puede andar renunciando a lo que quiere por caer en gracia a alguien que quiere todo lo contrario.

Sinceridad con él, contigo. Saberse especial y recibir ese trato especial es sumamente humano y válido, no se conforme con menos. Usted está en todo su derecho de no querer ser solo la que se tira cuando está curao.

Chai

Amigo mío, compañero de mundo, enemigo impuesto, antagonista de una historia que yo no escribí, hermano, padre, abuelo.

Sé que he escrito mucho sobre tus defectos y cómo me gustaría que fueras, sé que nos cuesta ponernos de acuerdo y que pensamos que no hablamos el mismo idioma. Que nacimos para ser antagonistas y que yo nunca sabré qué se siente ser tú y tú nunca sabrás qué se siente ser yo.

A veces me gustaría haber nacido tú, porque la vida pareciera que se les da mucho más fácil. Luego pienso que yo desde niña tuve la suerte de poder llorar si algo me dolía y que nadie me dijera que las niñas no lloran. He podido abrazar y besar a mis amigas y seres queridos sin que nadie me trate de mariconcita. He sido tratada con delicadeza y he crecido expresando mis sentimientos de todas las formas posibles aunque me traten de dramática, y eso es impagable, así es que me arrepiento y prefiero ser yo otra vez. Bueno, quizás sea verdad que nunca sabré qué se siente ser tú y tú nunca sabrás qué se siente ser yo.

Crecí, al igual que muchas, cuidándome de ti, “porque el hombre quiere sólo una cosa y va a mentir y hacer lo que sea para lograrlo”. Con miedo a que los que van por la calle como tú,  me dañen, que abusen, que mientan, que se aprovechen de mi cariño o debilidad corporal. Sé que cargas con una culpa que no elegiste, con el prejuicio de tu antepasado que nos trató como cosas, esclavas de sus placeres y comodidades, que nos mantuvieron tantos años en la indignidad de hacernos sentir menos que ellos.

Entiendo que debe ser difícil llevar a tus espaldas un pasado terrible para nosotras y que te culpemos hasta hoy por eso, y el peso del presente a manos de quienes aún no entienden que nos parecemos tanto.

Sé que estás cansado de que te culpemos por nuestros trastornos alimenticios, de que no nos sepamos lo suficientemente hermosas por tener unos kilos y arrugas de más, por ser tan diferentes a ese modelo de revista europea que probablemente a ti tampoco te gusta tanto. A mí también me cansa culpar a otros por no aceptarme o por no lograr que no me importe tu opinión.

También tengo claro que te han cargado injustamente una coraza que no tienes, que sufres igual, que te han roto el corazón como a mí, que han jugado con tus sentimientos y que tienes miedo a bajar las defensas, porque puta que cuesta arriesgarse a bajarlas y equivocarse, y lo que es peor, no poder hablar de ello ni lanzarse, como una, a llorar hasta el hipo con la amiga cantando canciones tristes.

Imagino que debes tener miedo de no ser siempre el macho que debes ser, a no tener ganas de tirar porque estás realmente muy cansado, a que no te funcione o no tener el tamaño correcto ni ser el galán que tira como el de la última película de moda. Bueno, te cuento que ese galán en verdad a ninguna le gusta tanto.

Comprendo lo difícil que es traer el legado de quién debe tomar la iniciativa, arriesgarse a hablarme y que te mire con cara de “no me interesa el esfuerzo que hiciste por llegar hasta aquí, ándate”. Entiendo que también tienes complejos, inseguridades, dolores y que es muy injusto que tengas que cargar con el odio de un género por culpa de unos pocos que sí hicieron daño, o cargar con las cagadas del que vino antes.

No puedo imaginar lo difícil que debe ser lidiar con tus congéneres por quién tiene el pico más grande, es más exitoso o tiene mejor puesto de trabajo. De verdad no alcanzo a dimensionar el nivel de competencia que vives y los roles que debes cumplir para ser aceptado. Lo único que sé es que he tenido la fortuna de conocer a muchos como tú, que me han tratado con respeto y cariño toda la vida, que me han hecho sentir aceptada y amada de forma incondicional. Muchos sin los cuales no sería ni la mitad de lo que soy; padre, hermanos, abuelos, pareja, amigos, primos. Todos esos que me recuerdan que la pugna es ficticia y que hoy la mayoría no son antagonistas, sino aliados de batalla.

Obviamente te seguiré molestando con mis amigas de porqué eres así y asá, pero más por poesía que por verdad, ya sabes lo que realmente pienso y que te quiero a mi lado y no en contra.

Disculpa si esto te parece muy cursi, soy mujer y quería decírtelo a mi manera.

Querido Facebook…

No hueona por la rechucha, ¿en qué momento después de las 6 piscolas se te ocurrió escribir en el Facebook donde tienes desde tu hermano chico a tu jefe: “eztoy mejor sin ti ctm, yo no soy esa mujer que no sale de casa”. ¡Dignidad por el amor de dios! Ya la mayoría de tus cercanos está en este momento analizando el quiebre, dando opiniones de quién tuvo la culpa, lo pelotudo que era él o lo yegua que fuiste. Todos lo saben, ¿pa’ qué echarle limón a la herida?

Evita los “ahora soy feliz”, “se me había olvidado lo que era la libertad” y todas esas mentiras que nos encanta decirnos cuando estamos en la pieza con el pijama de polar, los ojos hinchados y los mocos colgando.

Promoción válida para Twitter, Facebook e Instagram.

Todos los hombres valen callampa… ¡snif!

Ok, son un poco pelotudos, y muchos sólo tienen corazón en la pija, pero haber tomado una mala decisión no es culpa del género completo. A veces es una la del problema, por haberle dado una decimoquinta oportunidad al weón que te cagó o te rompió el corazón, o simplemente asumir que a veces, no se trata de que él sea malo, sino que simplemente ya no te quiere.

Hazle caso a las amigas

Si tu yunta de la vida te dice: “déjate de llorar hueona, parecí estúpida” es porque tiene razón y no lo está haciendo para dañarte más. Es probable que te presente un par de malos ejemplares masculinos para subirte la autoestima y te haga carretear más de la cuenta, pero está bien. Te conoce y sabe lo que hace, probablemente esté tratando de que vuelvas a ser la chusca que eras cuando estabas soltera y eran felices maraqueando juntas.

Nada mejor que terminar curá en un karaoke cantando aunge vengash de rodillash y me lloresh y me pidaaassss o los grandes éxitos de Ángela Carrasco, dando jugo con la amiga, en una comuna desconocida, abrazándose y destripando al pérfido.

¡¡ Ay, me enamorééééé!!

Maraquea con confianza, maraquear es sano, ya vendrán épocas para hacerse la dama otra vez  pero por el amor de dio; no te enganches del primer hueón que te haga un cariñito. Recuerda que estás vulnerable, caliente y necesitada de atención. En la noche todos los gatos son grises y la gente con hambre come hasta ratones, así es que ten cuidado a quien diriges tus atenciones.

Advertencia: Si no hiciste caso al consejo anterior, ten la cordura de  no presentarlo a la familia hasta que pase un tiempo prudente.

Todos son felices, menos yo…

Tienes que abstraerte del medio. Todos tus amigos están emparejados, te invitaron al carrete de parejas y los hueones andan más melosos que nunca, el amor hecho perfección. Besos para allá, agarrones para acá, historias de cómo se conocieron y consejos para tener esa relación tan perfecta que dicen tener. No pesques, a las parejas les encanta demostrar que todo es mágico y maravilloso aunque lleven un mes sin tirar.

A la gente le encanta exagerar su felicidad, por algo en Facebook nadie tiene problemas.

“Por eso vete, olvida mi nombre, mi cara, mi casa y pega la vuelta”

Todos sabemos que aunque no estés ni ahí con volver, en lo más profundo de tu corazón esperas que él vuelva con ojos vidriosos, de rodillas, flaco y feo a decirte: “perdóname, si hay algo que quiero eres túúúúúúúúúú” y luego tirarle el balde con agua como en los monitos y decirle un amoroso: “ándate a la chucha, CTM”, pero probablemente eso no ocurra y es mejor olvidarlo para avanzar en la recuperación.

¿Te gusta mi mohicano?

Mija por dios, ¡no haga ni tal! Te sientes fea y mal querida, pero no la agarres con tu cuerpo. Antes usabas arito de perla y ahora quieres raparte. No sea hueoncita ¿ya?

Ctrl+Alt+Supr

Elimínalo de tus redes sociales o por último bloquéalo un rato, el stalkeo no le hace bien a nadie y tú no quieres saber que esa mina que se está agarrando, que tú pensabas que se parecía a Jabba de Hut, en verdad es más parecida a Josefina Montané.

“Estimados seguidores, quiero contarles que Lucho lo tiene chico”

En honor al amor y al respeto que alguna vez se tuvieron, no ventiles lo que alguna vez fue íntimo. A nadie le gustaría que el ex anduviera diciendo que uno le daba color con chupárselo o que tenía celulitis hasta en las córneas o que tiraba como corvina muerta. No subas videos a Youtube contando las vergüenzas del que alguna vez quisiste tanto… ¿pa’ qué po?¿Pa’ qué tan despechada?

El show pobre déjaselo a SQP y a las amigas cercanas.

No metas la mano ahí

Y por último, no trates de comerte al mejor amigo del ex, aunque te jotee.

 


Sírvase aportar consejos que aquí somos todas como amigas.

 

Lea también:

Las Ex

Querido Ex 

tinder 2“Me gusta la música, la comida rica, los asados y el fútbol”. Genéricamente piola.

Para todos los que nos da lata salir de la casa a conocer gente, existe Tinder. Un espacio donde puedes jugar a gustar y no gustar del niño que se te ocurra, con casi nulos costos para el ego. El sistema tiene todas las de ganar: Nadie sabe quién te gusta hasta que tú le gustas de vuelta. Sin heridos. ¿Right?

Todos decimos “es que es tan difícil conocer gente nueva hoy en día” y “si en verdad es como pa ampliar el círculo”, pero la verdad inconfesable es que la weá es para conocer personas del sexo opuesto con quienes potencialmente tirar/salir/pololear/gritar viva Chile/ponerle el gorro a la señora o marido fome (en serio :( )/ etc. ¡¿Hasta cuándo nos pisamos las capas?!

La cosa es que después de pasar por esta aplicación, me dan como ganas de contarles cosas, “así como a modo de utilidad pública”  jijijiji. Pero sin ofenderse. En fin. Ojo, esternón, huachalomo y páncreas:

La fauna Tinderiana

La weá es una selva amazónica de tipos de personas. De verdad que te encuentras a cualquiera. Sin embargo, hay algunos patrones que deberíamos identificar:

El weón confundido: Le decimos así porque si quería tirarse una canita al aire, la hizo como el hoyo. Este weón es capaz de poner fotos con su polola/señora/pierna embarazada de 22 meses y en su descripción encontrarás cosas como “Me encanta el fútbol y estoy buscando GENTE nueva para abrir mis horizontes”. No entendiste ná po. O eres care’raja o te faltan tablitas pa’l puente.

El deportista empedernido: Obviamente, es el tipo de sujeto que tiene puras fotos subiendo cerros, bajándolos en bici, mirando al horizonte pensativamente en la cima, bien sudao, etc. Su primera reacción es invitarte a correr. A CORRER PO. Si te encantó, ponle like y dile que estás entrenando pa’l Maratón de Santiago o algo así. Fijo que te ganas un juguito post trekking.

El pololo: Este weón es parecido al confundido, tiene fotos medio acarameladas con una mina, pero en ninguna parte dice que está comprometido. Su descripción suele decir cosas como “quiero buenas conversas con una buena piscola, soy un tipo relajado, buena onda”. Algo muy piola, pero ¿qué chucha? Este tipo de weones sólo está ahí pa’ sapear y jotear mujeres lindas y de buena raja letra. NEXT.

El zorrón: Todas sus fotos son playeras aunque sea julio y esté lloviendo la vida. Le verás fotos con la nariz peladita por el sol y sus anteojos colorinches, otra con los potos de las minas de algún team, otra haciendo algún deporte acuático y otra con algún copete. No debe ser necesariamente una mala cita, sobre todo si te gustan los zorrones reñaqueros. Le gusta carretear, arrancarse a la playa (que nunca tiene nombre, todas las ciudades con mar son “la playa” pa’ él, así es que si eres de Viña, pontetú, es sin ofenderse) y, normalmente, busca ser “libre como el viento”.

El trascendental: Puede ser una gran persona. Pero no lo vas a saber porque todas sus fotos son sumamente pensativas o, incluso, sale una sola foto de su cara y el resto son paisajes bonitos. Quieres buscar algo decidor en su perfil, pero tiene puras frases de mierda profundas como “Vive y deja vivir” y “Vivir con miedo es estar en una jaula propia”. Si siempre soñaste con tirarte a Paulo Coelho (nadie, nunca) ponle like.

El pingaloca: Sííííííííííí! Me encontré con este pastelito que ya conocemos bastante bien. Sus fotos suelen ser bien bueeenas, te diré. Muestra calugas, sonrisa bonita y harto carrete bien alegre. Casi todos dicen cosas en su descripción como “Carpe diem”, frases cochinas disfrazadas como “háblame si quieres pasar un rato agradable” y, por supuesto, cosas como “veamos dónde nos lleva el viento, soy un weón caliente relajado, nada más”. Suele tirar rico. ¡Vohdale!

El ingenioso: Este tinderiano gusta de hacerse el chistosito y lindo, entonces no encuentra nada mejor que poner en su descripción weás como “Si quieres conocerme, ponle like” o “Es imposible describirme en 400 caracteres, mejor descúbreme tú misma”. Sus fotos suelen ser juguetonas, disfrazado, poniendo caras con el perro, etc. La verdad es que me cae bien, puede ser un excelente sujeto, pero su “invitación ingeniosa” me da mucha risa.

El despechado: El amigo despechado es identificable por una gran e inequívoca característica: TODAS sus fotos son de él con “alguien” que sale cercenada de la imagen. El pobre no tiene fotos solo que sean actuales, así es que se ve obligado al photoshopeo de la vergüenza. Suelen no querer relaciones estables por ahora, así es que si te gustó y te da lo mismo ser la rebound cacha, dale corazoncito.

El infiel declarado: Este CSM de verdad que me sorprendió. En su descripción es directo “pasémoslo bien, sin ataduras. Busco algo relajado, soy súper generoso 1313”. Le da lo mismo si su foto tiene minas o no, si sale la señora/polola o no. Si lo pillan o no. Cuando hablas con él es capaz de decirte cosas como “Estamos en un mal momento con mi mujer, aparte que está demasiado gorda, así es que estoy buscando pasarlo bien, nada serio. Pero no te preocupes, lo vas a pasar la raja conmigo” TRUE STORY, WEÓN.

El fibroso: Mister músculo en su apogeo. Lo mejor son sus fotos, friamente iluminadas y con el reflejo del poto en un espejo cercano, porque son TODAS en el gimnasio. Me los imagino sacándose fotos entre ellos, flexionando sus músculos. Too much.

El romántico: Es como tan liiindo. Tiene puras fotos acariciando perritos y jugando con sobrinos, además de alguna mirando al horizonte o haciendo algo romántico donde faltas tú (dígase leer en el parque, mirar un atardecer, blabla). Su descripción te dan ganas de ser el emoticón que tiene corazones en vez de ojos, con frases como “Busco una compañera de aventuras a la que admirar y con quien reírnos de la vida”. No te puedo decir vohdale o next, puede ser un weón bacán como puede ser un pingaloca embustero. El riesgo del like es 50/50.

El perfecto: Este narciso pelota tiene las descripciones más largas de la vida, junto con el exigente. Dice cosas como “Soy excelente persona, amigo de mis amigos, intelectual e inteligente, sibarita y gozador, comprensivo, amable, humilde, tierno, fuerte, decidido, APASIONADO (todos son “apasionados” por no decir mandones y maniáticos jajajaa), tengo mi genio (LOL), chistoso, de buen humor, intrigante…”, y un largo y latero etc. Tiene normalmente puras selfies coquetonas de foto, pero no las viste todas porque de pensar en leer el chorizo gigante que describe sus múltiples cualidades, ya te dio lata.

El exigente: Tiene harto del perfecto. También es un narciso de mierda, pero en lugar de describirse, enumera las picomil características que tienes que tener -o no tener- para darle like. No es broma: “si no eres arribista, tirada para cuica, muy flaite, materialista, deshonesta, intolerante, caprichosa, princesita, celosa, infiel, muy alta, muy baja, muy gorda, muy flaca, muy carretera, muy fome, muy caliente, muy cartucha… (zzzzzz) dame like y conversemos, a ver qué sale”. Me puse vieja leyendo la weá. En serio. 

El buenito: Es el que se ve tan “piola” que te da susto que sea tan perfecto. Sus descripciones son muy variadas pero suelen tener ese dejo de humildad y buena onda que te da confianza instantánea, y en sus fotos, todavía más. También puede ser un pingaloca escondido, pero el que no se arriesga, no tira en el río. Y es rico igual en el agüita.

El incógnito: Este pastelito tiene puras fotos CON OTROS HOMBRES. Nadie es TAN sociable como pa’ no tener fotos solo, pero este tipo aparentemente sí. No tienes idea cuál es, porque más encima se repiten los amigos también en las fotos. Si te gustaron todos, dale like.

 El sapeado: Lo conoces y está casado y no sale con la señora. Jjijijiiiji. Ponle like y tortúralo.

Niñas, please DON’T:

  • No escriba en su descripción “No quiero JOTES”. DAH. ¿Tengo que explicar todo de nuevo? La weá ES para jotear, mija. Bájese del pony y déjese piropear.
  • No ponga fotos con amigos demasiado ricos. No a menos que quiera amedrentar sujetos en una volá de “ESTE ES MI NIVEL”. Si era su intención, hágase ver.
  • No ponga fotos con AMIGAS demasiado ricas. De nuevo, DAH.
  • No dé su Facebook altiro. A lo más el whatsapp. No sea poco precavida.

Si nos conocimos por Tinder y leíste esto, te puse like por tu excelente sentido del humor :D

Besitos! :*

Lo que dice: Estoy confundido.
Lo que piensa: Me gusta estar contigo, pero no tanto / me gusta otra mina / sorry, rico todo pero no me gustas tanto como para enseriarme.

Lo que dice: Sólo te puedo ofrecer una relación abierta.
Lo que piensa: Te advierto altiro que ando hueviando y no dejaré de agarrarme otras minas por ti.

Lo que dice: Aló, hola ¿te acuerdas de mí? Sorry que no te haya llamado, es que estuve con problemas.
Lo que piensa: Ando caliente y me acordé que me diste la pasá la otra vez, ¿repitámosla?

Lo que dice: ¿Estás bien? Cuéntame, quizás te puedo ayudar.
Lo que piensa: Tarararan taraaaaaan, súper héroe al rescate.

Lo que dice: ¿Y ella quién es?
Lo que piensa: ¡¡CSM la mina riiiiiiiiiiiicaaaaaa weón oh!!

Lo que dice: No estoy preparado para una relación seria.
Lo que piensa: No quiero una relación seria contigo porque no me gustas tanto.

Lo que dice: ¿Por qué no te quedas a dormir?
Lo que piensa: Parece que me agarré 

Lo que dice: ¿Vas a salir así?
Lo que piensa: Anda a vestirte primero, pa’ la otra salí en pelota / te ves como el pico.

Lo que dice: Necesito un tiempo.
Lo que Piensa: Estoy chato / quiero ver qué pasa con la otra mina para ver si me quedo aquí o allá / necesito salir a hueviar un ratito más que sea / creo que ya no te quiero, pero no estoy 100% seguro.

Lo que dice: ¿Por qué no sales más con tus amigas? Podrías tomar clases de algo…
Lo que piensa: Loca ¡muévete! Búscate alguna entretención que no sea yo, me estás asfixiando.

Lo que dice: Te quiero presentar a mi mamá.
Lo que piensa: Cagué, me agarré ctm.

Lo que dice: ¿Y ese loco? Parecen bien amigos.
Lo que piensa: Te lo tiraste / ese hueón caliente care’ pao cree que uno es hueón.

Lo que dice: Eres mi mejor amiga, jamás podría pensar en algo más.
Lo que piensa: No me calientas ni un poco, quizás curao.

Lo que dice: Decide tú, haz lo que quieras.
Lo que piensa: Me tení chato, ¿sabí que más? Haz la hueá que querai.

Lo que dice: Me regalaron unos (inserta cosa que te interese aquí) y me acordé que te gustan, si quieres podemos…
Lo que piensa: Quiero verte y esto fue lo primero que se me ocurrió como excusa para  hablarte.

Lo que dice: Dejemos que esto sea sólo entre nosotros.
Lo que piensa: Ni se te ocurra contarle a alguien que culiamos  porque puede quedar la cagá o me cagas la onda con tus y mis conocidas.

Lo que dice: No quiero hablar.
Lo que piensa: Tengo un problema, estoy preocupado, pero estoy buscando la solución.

Lo que dice: Justo mañana andaré cerca de tu trabajo/casa/bar favorito, podría pasar a verte.
Lo que piensa: Quiero verte, ¡péscame po’!

Lo que dice: Siempre he pensado que haríamos súper buena pareja.
Lo que piensa: Hace rato te tengo ganas, dame la pasá por favoooooor, no te vas a arrepentir.

jijijiji :*