“How can a woman be expected to be happy with a man who insists on treating her as if she were a perfectly normal human being” – Oscar Wilde

La idea de tener un touch&go recurrente, a quien acudir cuando se necesite, siempre es tentadora. Es cómodo, rápido y fácil, pero no por eso menos efectivo, el tiramiguismo bien utilizado tiene ribetes terapéuticos y hasta medios esotéricos. El lado malo de todo esto es que, cuando alguien decide tener un tiramigo, muchas veces no recuerda que las reglas son claras y PAH, les queda la cagá. Por eso si queremos hacerla, hagámosla bien.

Acá van las reglas irrompibles del equilibrio no strings attached:

 

  • La Tiramiga se busca un macho que no sea de su círculo cercano de amistades. Sabe que mientras él menos los vea y menos relación tenga con su gente, mejor.

 

  • La Tiramiga no llama por teléfono jamás, eso de: “holi llamaba para saber como estás” a menos que se le haya muerto alguien, no es de tiramigas. Sabe que para lo corto y preciso está el whatsapp y el chat. Con un: “holi, ¿una cachita express?”, basta y sobra.

 

  • La Tiramiga no se enoja si le cambian la fecha acordada para tirar.Sabe que la cosa es por gusto, no por obligación.

 

  • La Tiramiga no siente celos, los celos son para las pololas. Si los siente, estamos en un hoyo: hay que salir rápido de ahí.

 

  • Las Tiramigas no exigen exclusividad y no la otorgan tampoco. por lo mismo,  al tiramigo no se le miente, porque no hay necesidad de hacerse la linda.

 

  • La Tiramiga no saluda de beso en la boca, pero después de la cachita se despide con cariño.

 

  • La Tiramiga deja todo en la cancha, no sabe cuándo le va a tocar de nuevo

 

  • La Tiramiga sabe que disociar las figuras de apego es la mejor técnica para no agarrase, por eso tiene dos tiramigos o más.

 

  • La Tiramiga siempre, siempre lleva preservativos en la cartera. Sabe que son más baratos que las guagüitas y los antibióticos.

 

  • La Tiramiga no pierde el tiempo con compañeros egoístas, si el sexo no es rico se viste y se va.

 

  • La Tiramiga pide lo que quiere sin miedo y cumple sus fantasías, para eso está el compañero.

 

  • La Tiramiga jamás deja cosas en la casa del macho.

 

  • La Tiramiga no lleva al lolo a carretear con los amigos de confianza. Él no es su +1

 

  • La Tiramiga mantiene a su amigo con raspe en secreto. El que come callado, come dos veces…o tres, o cuatro y así.

 

  • La Tiramiga no se hace preguntas hueonas sobre su relación, porque no hay relación.

 

  • La Tiramiga sabe que su amistad con propósitos sexuales es transitoria y su fin único es apagar el fuego que la quema, hasta que tenga un pierno con manguera de uso exclusivo.

 

  • La Tiramiga no se junta con el comodín seguido. Cuando la necesidad apremia recurre al  tiramigo N° 2.

 

  • La tiramiga sabe que si la guata comienza a generar mariposas, lo mejor es agarrar sus cositas y mandarse a cambiar antes de que sea demasiado tarde.

 

Besitos.

Puede que seamos un poquito quisquillosas a la hora de llegar al ring y digámoslo no siempre es nuestra culpa, por una parte hay situaciones que son absolutamente impresentables y por otra siempre hay mas jotes que joteadoras, más desesperados por sexo que desesperadas, más oferta que demanda. En fin nosotras tenemos más probabilidades de acostarnos con alguien si nos lo proponemos que ellos. Por lo mismo, tenemos la ventaja de poder elegir (la mayoría de las veces).

Pero es innegable que a veces se nos echa a perder el filtro y  terminamos agarrándonos a cabezazos al otro día, sacándonos los pelos porque: “¡ay! dios mío, como fue que me metí con ese”. 

Por lo mismo, muchas nos hemos topado con: pasteles, cabros bien hechos, caballeros, demasiado caballeros, vikingos, ñoños, idiotas, galanes, hombres con complejo de pornostar, hombres bien dotados, excelentemente dotados, mal dotados o indotados. Hay para todos los gustos y disgustos, es por ello que con la colaboraciones de nuestras seguidoras twitteras, hemos decidido hacer un listado de los peores matapasiones, esos que pueden hacer que aquel que antes encontrabas galán y te hacia tiritar los churrines, hoy se te asemeje a Mumm-Ra:

  • Exceso de pelo en la espalda: no son vellitos, es una alfombra que le impide tocar la piel del macho. Si se le derrama algún liquido ya sabe como absorberlo. No se les pide que se depilen a lo Cristiano Ronaldo que parece nenuco, solo elimine el exceso
  • Cerilla en los oídos: sí, se les nota y les mata las pasiones a cualquiera
  • Que no quiera probar cosas nuevas, me explico:

- “mi amor, mira me compré un dildo ¿juguemos?”

- “¿y para qué querí esa custión si me tení a mi?, de a donde sacaste esa tremenda huevá?”

  • Hablar como bebe durante la cacha: usted no lo haga
  • Exceso de flacidez: no gordura, es flacidez de flojera, sedentarismo, de mover el culo solo para ir por un completo
  • Que no varíen de ritmo: el mete y saca sin meneo ni variación no tiene olvido ni perdón
  • Que se le arranquen los pelos de la nariz y de los oídos
  • Que no emita ningún sonido cuando está tirando, nosotras también queremos saber que lo está pasando bien
  • Que se rasquen los testículos repetidas veces antes de la cacha: demuestra su falta de higiene y eso, no es sexy ni confiable
  • Malos olores: axilares y genitales. Si va a pegarse un polvo, por ultimo échense una agüita para que no parezca que durmió dentro de una empaná
  • Que pregunte demasiado: ¿Cómo estuve? ¿lo tuviste?; sí, lo hemos repetido hasta el cansancio y lo haremos hasta que se dejen de preguntar
  • Que en un touch and go no quiera ponerse condón: sabemos que es una lata pero a la guerra se va con casco, todo buen guerrero lo sabe y así nos ahorramos el doctor y los antibióticos. Además los condones salen más barato que un guaguazo.
  • Exceso de frialdad: Robocop no calienta a nadie, por algo preferimos aún tirarnos a un ser humano por sobre el vibrador.  Intenten agradar, no necesitan hacer promesas de amor pero despídanse con afecto, no es como que fuéramos la cajera del banco, ¡tiramos por el amor de dios!
  • Que te hable de “tus rollitos”: los nombre, los toque o juegue con ellos. Los rollitos son un tema delicado del cual no hay que hablar…nunca
  • Que huelan los calcetines para saber cuales están menos sucios
  • Falta de humor: no es necesario que cuente chistes pero una disposición amistosa, la risa fácil, ayuda a distender cualquier ambiente, no hay nada que caliente menos que un tonto grave
  • Que te hable de la ex o te compare: eso no se hace
  • Que aplique ley del embudo, es decir; que le guste que le hagan sexo oral pero no hacerlo a él, que quiera que usted le haga la performance,  pero no él.
  • Que no varíe de posición; nada mas fome que hacerlo siempre igual, no podemos vivir a puro misionero, necesitamos variación: de misionero a perrito, de perrito a misionero etc. Tampoco se trata de que te den vuelta cada un minuto cual pollo asado, sólo un poquito de dinámica, nada más pedimos
  • En el evento de que el macho tenga mina, no venga con lloriqueos culposos después de haberse mandado el condoro con otra,
  • Que sea prejuicioso: “Anita María como se te ocurre hacer eso, eso no es de señoritas”
  • Olor a pata; ese que impregna sabanas y la pieza completa
  • Que sean excesivamente quisquillosos: “ay, apaga la luz”, “hay mucho ruido”, “así si, así no, a ver espérate…no mejor no”
  • Lagañas
  • Uñas sucias y largas: “¿pa’ donde vai con esos dedos?, córtate las uñas y lávate las manos primero”
  • Dedicar canciones de Arjona, Chayanne, Ubago, Camila etc. (algunas todavía caen pero la mayoría no lee este blog)
  • Que te apure el orgasmo: “¿ya lo tuviste?”, “¿cuanto te falta?”, “¿ahora si?…y ahora?…¿ya?”
  • Ropa interior descuidada: no es sólo obligación de nosotras andar presentable bajo la ropa. Mínimo que sus calzoncillos no estén roídos, con alguna sorpresa especial o con hoyos que hagan se les salgan las bolas para afuera
  • Mal aliento

Es sin llorar si. besos

Y a usted mijita, ¿qué le mata las pasiones? 

¿El pololo falso? ¿Qué es eso?

Las relaciones con el sexo opuesto se dividen a grosso modo en 4:

1. En un extremo, en la friendzone, están los amigos: Esas amigas con tula que no miras tanto, a quienes les cuentas todas tus aventuras y conocen los detalles sabrosos de tus maldades. Esos con los que juegas a tirarte chanchos y que te agarran para el  hueveo cuando no te depilas. Un poco el amigo gay que no es gay necesariamente, que te afirma la puerta, te tiene la chaqueta mientras estás bailando con el mijito rico. En el fondo ese que no te tiras, ni te tirarás.

2. Están en el otro extremo las parejas: Pololos, maridos y todas esas relaciones formales que tiene la gente normal. El que conoce a tu  familia y que asiste a los cumpleaños del sobrino chico. El que recibe regalos  pa’ el 14 de febrero, va al asado contigo y ya es contabilizado por el resto a la hora de hacer listas de invitados como el +1, sin lugar a dudas. Esa relación abiertamente sabida por tu entorno, esa en la que todo el mundo te pregunta cómo estás tú y cómo está él, como parte de una misma frase.

3. En la mitad está el amigo con ventaja: Ese que de repente te encuentras y pasan cosas, ese que de repente llamas pa’ tirar porque andai con la cochiná y con el que no hay una periodicidad definida. Con él no hay jugos como “ ¿Por qué no me llamaste?”, ni nada. Puede ser hasta tu amigo, con el que hay cariño y se estiman como tal, incluso a veces dejan de ser ventajosos y se quedan en amigos no más, al punto de que si él encuentra pareja tú te alegras, pero así de verdad, de corazón. Porque de verdad quieres a tu amigo y lo quieres bien y si la mina es buena onda, hasta la llegas a tener de amiga de Facebook. Bueno, eso sería lo ideal y muchas veces no sucede, especialmente cuando la  tensión zezual no lo permite.

4. El Pololo Falso: Es ese que se quedó a medio camino entre ser una pareja y un amigo con ventaja. Es uno de esos personajes que todos tienen identificado como que es algo tuyo, menos tú, menos él. Es el amigo con ventaja que se fue repitiendo con más frecuencia de lo habitual. Ya la hueaíta no es “de repente” o “un par de veces”,  ahora es por lo menos semana por medio, todas las semanas. O a veces, todos los días. Estás hasta las masas, pero todavía sigues diciendo que no son nada.

 No somos nada

No es una relación, pero sí la es. No le quieres poner nombre, pero igualmente existe. No le tienes fechas definidas como “aniversarios”, pero ya pasaron X meses y ahí estás en un eterno nada. No tienen nada, pero comparten instancias juntos. No tienen nada, pero tus amigas ya ni te preguntan si tienes algo, de hecho si un par de días a la semana te pierdes, ellas asumen que estás en su casa. El ” ahh es que estaba con…” se vuelve algo común. Para todo el resto es obvio, menos para ustedes. Y ojo: es de parte de ambos así. No es que él se las quiera dar de pololo sin serlo: es que ambos se embalaron, pero no asumen. Y no ser nada es a su vez una doble negación en una misma frase: te aviso huachita que sí, sí son algo.

 

El mal del Siglo XXI

Es un mal de nuestro tiempo: nadie quiere tener compromiso, nadie quiere embarcarse en un proyecto para después tener que rearmarse otra vez. Nadie quiere asumir que siente cosas, porque esa hueá es mamona y puede sonar a Arjona y aquí somos todos adultos liberales que no nos gusta el hueón pero tarareamos todos sus putos hits. Nos encanta asumir a viva voz lo cómodo que nos resulta estar así, en “nada”, pero esa hueá finalmente no es tan cierta. Porque tal vez cuando sabes separar súper bien sexo de sentimientos, probablemente no vas a verte tanto, no te exigirás tiempo, no te darás jugo y si el otro te dice que no puede hoy, filo, si total habrá otros.

Y mantenemos relaciones falsas. Porque la hueá es y no es. Tirai y nada más, pero igual te dan ganas de juntarte de repente a puro conversar, a puro regalonear mirando el techo,a tomarte un helado, pero esa hueá podría significar que podría parecer como si fuera -HORROR DE HORRORES- una cita y eso ná que ver. A veces sólo quieres salirte de ese esquema que siguieron como una rutina, pero pareciera que el asunto tiene más reglas que un pololeo: No paquear, no llamar insistentemente, no programar, no hacer planes. Porque eso, eso es de parejas formales, no de nosotros. No pues.

El pololeo falso puede ser lo más lejano a la libertad que tanto hablaron y que tanto aprecian. Porque si queremos libertad no nos compliquemos tanto, ¿Pa qué tanto?. Construyes una relación de dependencia, cariño, costumbres, códigos, pero no la asumes. No “puedes” estar con otras personas, no porque no quieras o no tengas con quién, sino porque hay una suerte de meado tanto tuyo como de él, entonces el estar con otros incluso es de una dudosa traición, aunque no tendría por qué serlo, si no son nada formal. Y cuando sucede, pareciera que fuera más doloroso que la mierda, pero deberías comértelas solita no más: acuérdate de que no son nada.

 

Y llegó el momento: la definición

Pero tarde o temprano llega la pregunta por parte tuya, suya, del perro o de tu vecina copuchenta. Creíste que la estabai haciendo de oro y que nadie cachaba, hasta que saltó un comentario de tu abuelita mientras tomabas té y te atragantaste, porque nunca pensaste que ella y hasta sus gatos cachaban todo.  O peor: alguien que te interesa te pregunta de verdad si estás con alguien porque podrían intentar algo y lee el entre líneas de que no eras tan soltera ni tan sola ni tan triste, pero no alcanza a entender bien y no quiere cagarla.  Tú tampoco eres clara y  ahí la ilusión de que nada nos importa, nada nos complica y que shomos shúper libresh, se fue a la mierda, porque en las relaciones humanas de lo único que podemos estar absolutamente seguros es de que alguna vez la cosa se va a complicar.

Y desde dónde sea, la cosa es que te lo preguntaste en algún momento y el mambito dando vueltas no te deja en paz y debes tomar algún camino: seguir haciéndote la loca o tomar las riendas y optar por hacer que esto sea una relación o se vaya todo al carajo.

Porque por muy open mind que seas, en algún momento estarás entre elegir el camino amarillo o seguir dándole vueltas a algo sin huevos cuando podrías estar de lo lindo con un huachito que sí esté dispuesto, con alguien que no esté ni ahí con que lo vean, con que sepan, con lanzarse un piquero en la piscina del amors. Con alguien que te haga aprender también a ti a que no hay nada de malo en sentir y entregarse a una relación, dure lo que tenga que durar, sin esa cosa amorfa de no ser nada, pero ser igual. Y de seguro no tendrás que andar pensando en relaciones falsas ni hueás a medias, porque cuando estás bien-bien con alguien,  no tendrás tiempo ni ganas de andar con cosas que son pero no son.

Como ya nos hemos dado cuenta de que ellos no son tan básicos, nuestras ñoñas estudiosas faquetes: Javita y La Maga, analizaron en profundidad y -de forma práctica e incansable-  el comportamiento de los hombres según el tarro que usan. Tras muchos estudios en terreno,  llegaron a interesantes conclusiones para lograr conocer al macho en cuestión y detectar si el problema se encuentra en nosotras o el error se aloja entre el teclado y el asiento.

Agradecimientos especiales a nuestra nueva faquette ilustradora: Koneja

Dime qué tarro tienes y te diré quién eres.

El Hombre GNU o Linux

Descripción

Generoso como él sólo, hace del software libre su bandera de lucha contra el capitalismo, es como un Manuel Rodríguez pero open source. Por un lado es el anarquista de los sistemas operativos y, por el otro, es un misionero del conocimiento, siempre predicando la palabra de Torvalds, intentando sacar de la ignorancia al usuario de Windows diciéndole “¡Si es súper fácil!”

No importa si no aprendes, él siempre intentará enseñarte otra vez. Ahora, una vez que aprendas lo básico, olvídate de que le podrás decir “ayúdame con esto”  porque probablemente te diga: “búsquelo solita, así aprendí yo”.

Los hay de varios tipos: Debianistas, Fedoristas, Ubuntuistas y para todos los gustos. Cada uno fan y defensor  apasionado e inagotable  de su sistema operativo.

Características

Sabe decir y escribir Rhythmbox sin mirar el teclado. Gusta de ocupar barba, pelo largo y ponerse lo primero que pilla, caracterizándose por usar poleras negras de grupos de Rock o animé, aunque en la actualidad se han ido diversificando los looks.

Buenos para el porno (la verdad es que todos son buenos para el porno), son de lo más entregados cuando consiguen pareja -no todos tienen, porque muchos ni salen-. Son ñoños para todo, incluso para tirar y dejarla contenta. Probablemente se estudie las partes de su anatomía y el kamasutra completo con tal de saber qué chucha es lo que la hace feliz.

No son buenos para llamar la atención y no están ni ahí con las modas. El cabro es sencillo y tiene demasiadas cosas que hacer como para más encima andar preocupándose porque se le gastó el pantalón o le creció la ponchera. Los únicos músculos que cultiva son los de las muñecas de tanto programar y bueno…pero, cuando abren la boca, usted se da cuenta de que este macho encerrado en su pieza, se estaba puro perdiendo.

Aman Android con todo su corazón y son enemigos reconocidos del fanático de windows, creen que son una lacra que se hace pipí encima con tan sólo ver una terminal.

Advertencia

Más que trabajólicos son apasionados por sus pegas, así que ni se le vaya a ocurrir decirle: “o tu computador o yo” y, de ser así, vaya poniéndose una almohada en el culo, porque él llegó primero.

Ya sabe ya, si quiere conquistarlo, parta con un buen escote a contarle el chiste de la Capa 8, éxito asegurado.

Bonus Track

El Guatón Linuxero: Figura de la mitología masculina, habita en subterráneos y piezas oscuras. Se alimenta de pizzas u otros alimentos que puedan pasar por debajo de la puerta, es agorafóbico y su criptonita es la interacción social. No tenemos más  antecedentes de él, hasta el momento no hemos conocido a ninguno, porque no salen, pero sabemos que ahí están.

El Hombre MAC o iWorker

Descripción

Éste perfectamente podría manejarse con Linux, pero prefiere la comodidad de su Mac, porque descubrió que ya no podía luchar contra la corriente, que el tiempo es demasiado valioso como para perderlo en actualizaciones y en la modalidad DIY, porque los programas que necesitaba no los tenía Linux (o están pero son la usabiliNOT) o porque se dejó llevar por el acoso de sus colegas que le susurraban a diario: “cámbiate a Mac” y le miraban feo el notebook ultra pro que tenía pero que no era Mac. De hecho muchos venían de windows y tras un doloroso proceso de abandono, a veces forzado, se encariñaron con Mac y su regaloneo al usuario.

Características

Gustan de coleccionar zapatillas, lentes ochenteros de colores y mandarse a buscar ropa afuera. Son amigos de la naturaleza y se mueven por las calles de Santiago en colorinches singlespeed o fixie.

Sibaritas y gozadores de la vida. Cuando necesitan espacio para crear, se van a trabajar al Starbucks. Si hay algo que caracteriza al iWorker, es que es trabajólico. Siempre se les puede ver en cuanto encuentro emprendedor se haga, llevando la innovación y la optimización como bandera de lucha.

Muy parecidos a los Linuxeros cuando de minas se trata, pero más arrogantes  y quisquillosos. Son detallistas en su aspecto y en su vida en general, algunos hasta la compulsión. A su alma exigente con el mundo no le basta con que las cosas funcionen, deben funcionar bien y además verse bien.  El verdadero ñoño de Apple puede ser igual de adorable que el Linuxero, pero más afeitado y bien vestido.

Advertencias

Este tipo de hombre nunca se queda tranquilo y como la pega es su vida, es recomendable sólo para mujeres con vida propia o que asuman la pega del lolo como su segunda mina. Además el ser tan perfeccionistas y exigentes puede ser agotador para sus parejas, las que pueden llegar a sentirse constantemente a prueba.

Bonus Track

El iPoser o Apple Toyboy: probablemente no sepa ni manejar el iTunes, pero él siempre anda a la siga de las nuevas tendencias, se saca fotos con su iPhone 4s mientras hace la cola para obtener el iPhone 5. No les importa endeudarse 18 meses y usarlo con prepago, él debe estar a la vanguardia para fotografiar el sushi con la mejor de las resoluciones.

Gasta más plata en ropa que sus minas y a veces incluso se termina viendo más femenino que ella.  En resumen, tiene la cáscara de un iWorker pero con menos contenido que un wantán, su pega la podría hacer con un Toshiba pero él necesita más glamour.

Advertencia

Suelen tener la profundidad de un plato de té, por lo que piense dos veces antes de meterse con sujeto así de superficial y  más vanidoso que usted.

Según nuestras estadísticas sin sustento, el número de hombres gay (asumidos) en Mac es superior a los de Linux y Windows, y las descripciones también corren para ellos.

 

El Hombre Windows

Descripción

El Windows es común y silvestre, es ese igual al resto de los mortales como usted o como yo. Esos que ocupamos el office y que alguna vez tuvimos Hotmail. La tecnología no es su prioridad y tienen el computador para trabajar, ver el Facebook y, en una de esas, hasta tengan Twitter. Los más avanzados ocupan Tumblr o Pinterest, pero es el usuario normal, el que se siente hacker cuando baja e instala un programa solito.

Características

Es el hueón que parece ser promedio, usa terno y corbata si la pega lo exige, trabaja en oficina, se mueve en micro o en auto y juega a la pelota el fin de semana. No tiene la cara de oler caca del Hombre Mac ni la de bonachón del Linuxero, éste tiene care’na. El chileno promedio que puede ser tan pastel como bueno. Es el que lejos le tendrá más sorpresas, pero el más difícil para comprarle un regalo.

Los hombres Windows se caracterizan por estar preocupados de cualquier cosa menos de lo que pasa o deja de pasar en internet. Lo cual puede ser maravilloso. Pueden ser muy dulces y buenos, como pueden ser pasteles. Nunca se sabe.

Es un muy buen compañero para chancheo, carrete y lobby, porque no es tan exigente con el mundo, al menos no con lo que no le importa tanto.

Es de los típicos que sucumben a Mac pero siguen fieles a su teléfono Samsung, android a morir, pero el Mac igual le conquista el corazoncito. Es cierto que muchos suelen derivar a uno de los dos hombres ya mencionados, es una evolución natural del ñoño de Windows.

Advertencia

Todas las que le hemos hecho en este blog antes, de todos los pasteles, porque cualquier sorpresa podría llevarse, recuerde que es el sujeto promedio.

Bonus Track

El Fanático de Windows: El que tiene todo en contra y sigue ahí al pie del cañón con Windows. Es la versión informática del hincha de Lota Schwager, no importa que lo ninguneen, él se mantiene ahí contra viento y marea, alentando a su sistema operativo, poniendo todo el amor al antivirus, arreglando panas. Alguna vez fue fanático del vista y hasta pensó comprarse el Zune.

Leal y sufrido, es el Oshin de los sistemas operativos, su terquedad es fuente constante de burlas de Linuxeros y iWorkers, que lo miran para abajo cada vez que pueden,  pero a él no le importa y se ríe de ellos mientras cuenta lucas o cuando lo invaden para jugar con su Xbox, porque la mayoría son GAMER y es una de las grandes razones de porque no se cambia de Windows, los mejores juegos están ahí.

Son creativos y tienen tarros a su medida, con un gabinete con refrigeración y luces LED y un mouse con 15 botones.

Como todo ñoño, es adorable, aunque su fanatismo puede ahuyentar a las mujeres que -al ver que el lolo no se despega del tarro- dirán: “ah, no, con este me olvido de ver la luz del sol”.

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Ahora ya sabe qué esperar del macho de su preferencia, según el sistema operativo que lo caracteriza. Fíjese bien en las señales de cuando el prototipo is going wrong, VERY WRONG y páselo chancho moviéndole las teclas.

Si de algo sirve la histeria colectiva por el supuesto fin del mundo, es que ahora tenemos un “último día” para hacer lo que nos de la gana, sin arrepentimientos y sin culpas, porque ¡último día nadie se enoja! Entonces, para aprovechar estos tres días de oscuridad, movimientos telúricos, lluvias veraniegas y demases, les voy a dejar unos consejos para sobrevivir a las condiciones más extremas o hacer de su último día en la tierra lo mejor:

1- Tener un kit de seguridad: Vibrador, condones, látigo, esposas, disfraz de enfermera (por si hace frío y hay que abrigarse), celular con batería para grabar los videos al estilo Ronny Dance, un bidón de agua y algo para comer… porque después de tirar da hambre.

2- Búscate a alguien para hacer cucharita: Si tienes pareja, y quieres pasar con esa persona los últimos días de tu existencia, perfecto. Si no, recuerda que el mundo se va a acabar así que anda y busca a ese que hace que se te caigan los churrines e invítalo a hacer cucharita en estas noches de frío veraniego. Para los tres días de oscuridad que se nos vienen, es importante mantener una temperatura corporal alta para no morir de hipotermia, la técnica de la cucharita es ideal para este fin.

3- Declárate o al menos dale un agarrón a la persona que te gusta:  Es ahora o nunca, si no eres de las romanticonas y te da lata declararte, porque aunque no haya mañana igual no vale la pena la vergüenza, entonces aprovecha que el último día nadie se enoja y dale un buen agarrón a ese mino que te viene calentando la sopa hace rato, tócale el timbre al vecino rico, en calzones, y pídele una tacita de azúcar con cara de 1313. Si después de eso logras un buen polvo, mejor aún, si el lolo no pesca no pierdas el tiempo ¡no hay tiempo!

4- Haz el truco del helado: No necesito decir más, sólo hazlo

5-  ¡El mundo se va a acabar, vamos a follar! y que el fin del mundo te pille con una sonrisa :D

6- Deja las inhibiciones en otra parte, experimenta todo lo que nunca te atreviste. Deja todo tu cartuchismo atrás y atrévete a probar, jugar e inventar. ¡Que no te lleven los extraterrestres antes de haberlo intentado todo, o bueno, casi todo!

7- Paséate en pelota todo el día al frente de tu pareja o sola en tu casa. ¿Qué importa quién esté mirando? S nos vamos a morir todos, más vale morir viendo algo bueno ;)

8- En pedir no hay engaño: Si siempre has sido tímida y complaciente en el arte amatorio, ahora es cuando te toca pedir. No te vayas a morir sin disfrutar de lo que realmente te gusta.

9- Agarrate a alguien en el metro/micro/calle no es necesario que sea tan extremo como el video del metro, pero un beso loco a un desconocido con buena pinta no le hace mal a nadie.

Y finalmente, graba todo en tu memoria (o en tu celular), porque si el mundo no se acaba na’ vas a querer recordar todo lo que hiciste!!

Feliz fin del mundo!