How-To

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Tenía la fantasía hace mucho rato; dos hombres para mí. Dos lenguas, cuatro brazos y dos penes para complacerme. Porque esa era mi fantasía: que me complacieran, que me acariciaran y besaran dándome placer, yo eligiendo quién me penetraría, dónde y a qué velocidad.

La figura de tener sexo con dos hombres, uno por cada lado, poniéndome en la posición que ellos quisieran no me excitaba en lo más absoluto y al contrario, me provocaba cierto temor; temor de perder el control y que me doliera, así es que opté por esperar hasta encontrar al adecuado que me ayudara a encontrar al otro adecuado.

El señor Adecuado, -desde ahora, ‘A’- era mi tiramigo, un gran tiramigo por cierto; generoso y atento, encontraba placer calentándome, le gustaba llevarme a la desesperación alternando su lengua y sus dedos hasta que le pidiera, suplicando por favor que me lo metiera.

Le di la idea cundo me contó que era un voyerista, que se calentaba mucho viendo a otros teniendo sexo o imaginándome con otro: “ésta es la mía” pensé, y le pregunté con delicadeza qué le parecería verme con otro o incluso invitar a un tercero. Los ojos le brillaron de esperanza y accedió.

Le hablé de mis condiciones y miedos, él me respondió que jamás permitiría que alguien me hiciera algo que no quisiera y que lo importante era que yo lo disfrutara. Así comenzamos la búsqueda; practicamos doble penetración con juguetes (tiene técnica) y fuimos a bares swinger en busca del tercero, pero la falta de confianza en desconocidos nos hizo buscarlo en nuestros círculos.

La verdad es que no fue nada de fácil y estuvimos buscando al esquivo tercero durante un año; la mayoría de los hombres quieren hacer un mujer-hombre-mujer, pero muy pocos se atreven a un hombre-mujer-hombre por el miedo a “lo gay” (ustedes saben lo delicados que son con ese tema que el choque de espadas y “qué pasa si se equivoca y me lo pone a mí” les da pavor).

Cada uno buscaba por su lado, atentos a cualquier conversación cochina de carrete donde los amigos más deslenguados sacaran el tema.

Hasta que un día:

– ¡Lo encontré!

– ¿Mi calzón calipso?

– No, ese nunca apareció. ¡El tercero! Mira, te mando sus fotos de Facebook. Es un compañero de la U, recién terminó una relación y quiere hacer todo que con la polola no pudo; o sea, trío.  Sacó el tema y le conté de ti jajajaja y prendió.  ¿Te gusta? Lo encuentro encachado, como de tu gusto, encachao’ como yo, jajajaja.

– Oye sí, es guapo, ¿pero le hablaste del asunto como lo conversamos?

– Según lo que he indagado, es  generoso como dices tú y le dije que carreteáramos un día para que te conociera y decidieras tú.

Así, nos juntamos un día con el señor ‘B’, solo para conocerlo y ver si me movía las hormonas (y ojalá el clítoris). Me gustó de inmediato, hablamos de sexo e indagué en sus gustos y sus historias que después de un rato, ayudadas por lo tomado y lo fumado, me fueron calentando.

Tomé la iniciativa y me acerqué a ‘A’, empecé a besarlo suavecito, apretando las tetas contra su torso. ‘A’, que me conocía bien, sabía que esta era una invitación y empezó a tocarme la pierna y la subió a la suya para agarrar mi cadera por debajo de falda, sin prisa, como si estuviéramos solos.  Subió sus manos de a poco y comenzó a jugar con mi escote. A mí se me había olvidado el señor ‘B’ cuando lo sentí sentarse a mi lado derecho y empezar a tocar mi pelo de la nuca con su nariz, empezó a apretarse más, pero yo aún no lo miraba, absorta en los besos de ‘A’.

El señor ‘B’ hizo lo mismo que ‘A’ y comenzó a tocar mi pierna subiendo suavemente con su mano hasta mi muslo descubierto. Llegó hasta mi minúsculo calzón y empezó a jugar con él, llevando su mano cada vez más cerca de mi pubis.

A esas alturas yo estaba en éxtasis, humedecida  totalmente, cuando llegaron sus dedos a mi vagina. Sin apuro, movió sus dedos suaves por el contorno antes de empezar a masturbarme, deje de besar a  ‘A’ y me puse de frente entre los dos para recibir sus atenciones: ‘A’ besaba mi cuello y tocaba mis pezones, ‘B’ me besaba en la boca mientras me masturbaba.

‘A’ paró y me tomó la mano para llevarme a la pieza. Me desnudaron entre los dos y me senté de espaldas encima de ‘B’, a la orilla de la cama, y mientras ‘A’ empezaba a hacerme sexo oral, comencé a moverme encima de ‘B’, masturbándolo con el culo mientras me tocaba las tetas, sentado y apretándome fuerte, respirando en mi oreja; se sentía su agitación, su erección era gigante y se movía a la par conmigo.

El señor ‘A’, muy alfa, se detuvo. Le dije a ‘B’ que se acostara y me puse encima de él, para instalar un condón en su hermoso pene antes de penetrarme: “no creo que dure mucho”, me dijo, yo lo besé tiernamente y disminuí la velocidad. Hicimos contacto mientras ‘A’ solo miraba extasiado; paré y lo invité a levantarse. ‘A’ se acostó y yo me subí encima de él de espaldas, para que me penetrara por atrás. Quería sentir la doble penetración y no se me ocurría de otra forma, además ‘A’ era el principal, y atrás iba él y solo él.

Mientras ‘A’ me penetraba por atrás, ‘B’ me miraba atento, comenzando a tocar mi vagina con sus dedos. Lo miré con complicidad y tomé su pene para dirigirlo a mi vagina. Tenía uno abajo en mis espaldas, y el otro dispuesto a penetrarme por adelante. Comenzó a besarme y tratar de penetrarme pero no entraba. Lo ayudé moviéndome y guiándolo pero no había caso: el pene de ‘A’ era muy grande y no dejaba espacio para que entrara ‘B’ por delante. Después de un rato de intentarlo, se conformó con masturbarme y hacerme sexo oral -debo decir que ‘B’ era un experto en sexo oral o no sé si yo estaba muy caliente, pero acabé de inmediato, al igual que ‘A’. Fue uno de los mejores orgasmos de mi vida, la cantidad de sensaciones era increíble, no sabía de qué parte de mi cuerpo venía la mayor excitación, o si lo era todo.

Me separé de ‘A’ y me acerqué a ‘B’ a gatas, mirándolo aún muy erecto y le saqué el condón para tocar la punta de  su pene mojado y brillante con la yema de los dedos, lo tomé de abajo y le pasé la punta de la lengua como una gatita tomando leche; él ya no me miraba, tenía la cabeza hacia atrás disfrutando mis atenciones. Lo metí a la boca y comencé a chupar suavemente acelerando la velocidad y apretándole la base del pene de a poco… lo hice con tanto gusto que se fue rápido.

‘A’ yacía donde lo dejé con los ojos cerrados, y ‘B’ a los pies de la cama de la misma forma. Me sentí una triunfadora, mi fantasía se cumplió con creces y mis compañeros fueron los correctos.

Ahora solo me falta encontrar la forma de lograr que hagamos la doble penetración.

Querido Facebook…

No hueona por la rechucha, ¿en qué momento después de las 6 piscolas se te ocurrió escribir en el Facebook donde tienes desde tu hermano chico a tu jefe: “eztoy mejor sin ti ctm, yo no soy esa mujer que no sale de casa”. ¡Dignidad por el amor de dios! Ya la mayoría de tus cercanos está en este momento analizando el quiebre, dando opiniones de quién tuvo la culpa, lo pelotudo que era él o lo yegua que fuiste. Todos lo saben, ¿pa’ qué echarle limón a la herida?

Evita los “ahora soy feliz”, “se me había olvidado lo que era la libertad” y todas esas mentiras que nos encanta decirnos cuando estamos en la pieza con el pijama de polar, los ojos hinchados y los mocos colgando.

Promoción válida para Twitter, Facebook e Instagram.

Todos los hombres valen callampa… ¡snif!

Ok, son un poco pelotudos, y muchos sólo tienen corazón en la pija, pero haber tomado una mala decisión no es culpa del género completo. A veces es una la del problema, por haberle dado una decimoquinta oportunidad al weón que te cagó o te rompió el corazón, o simplemente asumir que a veces, no se trata de que él sea malo, sino que simplemente ya no te quiere.

Hazle caso a las amigas

Si tu yunta de la vida te dice: “déjate de llorar hueona, parecí estúpida” es porque tiene razón y no lo está haciendo para dañarte más. Es probable que te presente un par de malos ejemplares masculinos para subirte la autoestima y te haga carretear más de la cuenta, pero está bien. Te conoce y sabe lo que hace, probablemente esté tratando de que vuelvas a ser la chusca que eras cuando estabas soltera y eran felices maraqueando juntas.

Nada mejor que terminar curá en un karaoke cantando aunge vengash de rodillash y me lloresh y me pidaaassss o los grandes éxitos de Ángela Carrasco, dando jugo con la amiga, en una comuna desconocida, abrazándose y destripando al pérfido.

¡¡ Ay, me enamorééééé!!

Maraquea con confianza, maraquear es sano, ya vendrán épocas para hacerse la dama otra vez  pero por el amor de dio; no te enganches del primer hueón que te haga un cariñito. Recuerda que estás vulnerable, caliente y necesitada de atención. En la noche todos los gatos son grises y la gente con hambre come hasta ratones, así es que ten cuidado a quien diriges tus atenciones.

Advertencia: Si no hiciste caso al consejo anterior, ten la cordura de  no presentarlo a la familia hasta que pase un tiempo prudente.

Todos son felices, menos yo…

Tienes que abstraerte del medio. Todos tus amigos están emparejados, te invitaron al carrete de parejas y los hueones andan más melosos que nunca, el amor hecho perfección. Besos para allá, agarrones para acá, historias de cómo se conocieron y consejos para tener esa relación tan perfecta que dicen tener. No pesques, a las parejas les encanta demostrar que todo es mágico y maravilloso aunque lleven un mes sin tirar.

A la gente le encanta exagerar su felicidad, por algo en Facebook nadie tiene problemas.

“Por eso vete, olvida mi nombre, mi cara, mi casa y pega la vuelta”

Todos sabemos que aunque no estés ni ahí con volver, en lo más profundo de tu corazón esperas que él vuelva con ojos vidriosos, de rodillas, flaco y feo a decirte: “perdóname, si hay algo que quiero eres túúúúúúúúúú” y luego tirarle el balde con agua como en los monitos y decirle un amoroso: “ándate a la chucha, CTM”, pero probablemente eso no ocurra y es mejor olvidarlo para avanzar en la recuperación.

¿Te gusta mi mohicano?

Mija por dios, ¡no haga ni tal! Te sientes fea y mal querida, pero no la agarres con tu cuerpo. Antes usabas arito de perla y ahora quieres raparte. No sea hueoncita ¿ya?

Ctrl+Alt+Supr

Elimínalo de tus redes sociales o por último bloquéalo un rato, el stalkeo no le hace bien a nadie y tú no quieres saber que esa mina que se está agarrando, que tú pensabas que se parecía a Jabba de Hut, en verdad es más parecida a Josefina Montané.

“Estimados seguidores, quiero contarles que Lucho lo tiene chico”

En honor al amor y al respeto que alguna vez se tuvieron, no ventiles lo que alguna vez fue íntimo. A nadie le gustaría que el ex anduviera diciendo que uno le daba color con chupárselo o que tenía celulitis hasta en las córneas o que tiraba como corvina muerta. No subas videos a Youtube contando las vergüenzas del que alguna vez quisiste tanto… ¿pa’ qué po?¿Pa’ qué tan despechada?

El show pobre déjaselo a SQP y a las amigas cercanas.

No metas la mano ahí

Y por último, no trates de comerte al mejor amigo del ex, aunque te jotee.

 


Sírvase aportar consejos que aquí somos todas como amigas.

 

Lea también:

Las Ex

Querido Ex 

Cunnilingus

Este post fue alguna vez publicado en nuestro blog amigo FAQWomen, donde los muchachos, muy interesados en aprender, nos dejaron escribir algunas técnicas que creemos importantes para hacernos felices. Sabemos que es placer de varios y varias hacerlo, y hay mucho interés masculino en hacerlo bien, y como la técnica se ha ido perfeccionando con el tiempo y algunos maestros nos han enseñado nuevas y mejores técnicas,  queremos compartirlas con ustedes.

El Cunnilingus es un arte y hay señores a los que la vida les ha negado el talento. Para empezar hay que tener claro que es una zona demasiado sensible y que hay que tratar con amor, no hacerlo a tontas y a locas porque al igual que el blowjob, requiere especial cuidado y dedicación. Hay quienes caen en el error de creer que mientras más dura la lengua y mas rápido y  fuerte se mueva, mejor (la mala técnica de la centrífuga). Pues no, grave error. Tampoco hay que succionar muy fuerte la zona del clítoris porque sólo produce incomodidad (la mala técnica de la aspiradora).

Y  porque no, no es fácil, trataremos de explicarlo en detalle:

  1. Primero, hay que mencionar que hay mujeres que necesitan más tiempo para excitarse, y que por lo mismo, requerirán una previa de besos y toqueteos varios en todo el cuerpo, con boca, lengua y manos. Mientras más caliente ella esté, mejor recibirá el cunnilingus. Mejor aún si mientras está en ello, mantiene presionada con su cuerpo la zona superior de la vagina,el famoso monte de Venus. Ahora, si nota que la muchacha en cuestión no requiere tanta previa (según su dilatación y lubricación) puede ir directo al grano, comenzando con los alrededores hasta llegar a la zona.
  2. Se recomienda comenzar lamiendo suavemente la parte exterior de la vagina y los labios superiores, succionándolos de vez en cuando, sobre todo entre ellos, con movimientos de arriba hacia abajo y circulares, o haciendo el movimiento del abecedario con la lengua, aumentando levemente la presión. Puede ayudarse con las yemas de los dedos, con movimientos de arriba hacia abajo por la zona aludida.

Todo esto suavecito y con paciencia, para que ella suelte la cabeza y comience a concentrarse en lo que está pasando abajo. El movimiento de lengua debe ser como el que se hace para lengüetear una tapa de yogurt; con la lengua suelta y blanda, haciendo suaves movimientos por los contornos. Sólo por los contornos, y a estas alturas ella debería desear que su lengua fuera cada vez más al centro.

(Se recomienda practicar comiéndose un yogurt entero sin cuchara)

  1. Cuando la muchacha comience a respirar más fuerte (es muy importante prestar atención a la respiración y gemidos, si ella está en silencio y mirando el techo debe esforzarse más) es momento de comenzar a prestar atención a la parte del medio, es decir: la abertura entre los labios, esa parte llamada labios inferiores que recubren el clítoris. Se recomienda lamer de arriba hacia abajo, primero suave, para ir aumentando la presión de a poco y subiendo hacia el clítoris mientras se acaricia con los dedos la parte ya aludida entre la vulva y los labios superiores.
  2. Si sigue estos consejos la fémina comenzará a respirar cada vez más fuerte, y si no es tan tímida, a moverse levemente según el movimiento que ella quiera que usted lleve; en ese momento, no pierda el ritmo ni lo cambie, porque significa que va muy bien, pero puede intentar introducir un dedo o acompañar con suaves movimientos de las yemas húmedas las lamidas, que pueden ir aumentando la presión desde el clítoris hacia la vulva. Nunca olvidar la presión sobre la vulva, que debe ser  superior a la presión sobre el clítoris.
  3. Puede tocar de vez en cuando tetas u otras partes o invitarla con su mano a tocarse ella misma, siempre y cuando esto no lo desconcentre de su trabajo. Cuando lo están haciendo bien, el placer se concentra en un solo lugar y a veces es mejor no distraerse.
  4. Es necesario, muy necesario, que preste atención a los sonidos, respiración, y movimientos involuntarios de ella. Esto porque si capta las señales, sabrá qué está haciendo bien, dónde y cómo debe seguir para que ella llegue al orgasmo. Nunca, jamás, varíe el movimiento de la lengua o dedos si los gestos de ella le dicen que está en éxtasis así tal cual lo estás haciendo; si cree necesario aumentar la presión, que sea muy sutilmente.
  5. Tenga mucha paciencia, la mujer que no está acostumbrada a estas artes, le cuesta relajar la cabeza y dejarse llevar. Pero si es paciente, suave y perseverante, logrando que ella llegue al orgasmo, le aseguro que será uno de los mejores de su vida o a lo menos diferente y muy intenso.
  6. Si tras estos pasos, ella no ha tenido un orgasmo, es el momento ideal para penetrar, para que no se pierda la continuidad ni tiempo. Lo ideal es que el hombre se mantenga arriba, y siga el movimiento que se tenía en el cunnilingus, es decir, penetración fuerte y profunda presionando el monte de Venus, ya que de esa forma se presiona el clítoris, dando mayor facilidad a la mujer para alcanzar el tan preciado orgasmo. Pero si sólo se ha demorado y la muchacha está vuelta loca, tenga paciencia, aunque se le acalambre la mandíbula, porque está cerca, muy cerca.

Ahora, si la compresión de lectura no es su fuerte, pregúntele siempre a su fémina si va bien, si quiere algo especial y siempre, siempre, lea las señales.

Mención honrosa para el músico de cuerdas y vientos que corren con ventaja. Ojo ahí chiquillas.

Puta que es rico cuando hay dedicación.

Los temas delicados van sin @ jijijijij

¿Qué onda con la obsesión por el chiquitín? ¿Será que una se ha metido con puros hueones calientes o de verdad están todos obsesionados por darte por atrás?

Y discúlpenos el lenguaje o el tema si a usted, damisela, le escandaliza,  pero tenemos que hablar de esto y seriamente, porque de este flagelo no se salva ni soltera ni casada, ni cartucha ni casquivana, al chiquitín todos le aman.

Y es que al parecer es como el Santo Grial de los hueones, la piedra filosofal.  ¿Es que uno ya no puede culiar tranquila sin que te lo pidan o te traten de meter el dedo para ver si te convencen? Empiezan de a poquito, sobre todo cuando usted está arriba de él. Despacio, cariñito alrededor de la zona, más cariño, más cerca y ¡suácate! El dedo chum paentro.

Para gustos hay de todo. Hay posiciones, técnicas, engrupimientos y también hay  muchas a las que definitivamente no les gusta la actividad en el chico,  no importa lo caliente y buena para la tontera que sea, no le va a gustar porque le duele o le incomoda demasiado. Hay otras a las que igual les gusta probar de vez en cuando y  hay otras que lo piden solitas ante el deleite o pánico del macho en cuestión.

¡Ni cagando hueón!

Hay  que partir señalando que una no siempre estará físicamente disponible para el asunto. Sí, hay una voluntad mental y otra física, y en cuanto esta última, cuando no quiere, na’ que hacer. La cosa es que uno puede decir que no por diversos motivos y  no hay nada más desagradable que un hueón insistente que está todo el rato: “ya po, un poquito, porfi… ya po… suavecito… ya po, porfi. ¡Una probaíta por el amor de dio!”

Y es que hay algunos a los que el porno los tiene muy cagados y no entienden que no es no. Claro, a la lola de la película le encanta, -¡Ojalá tuviera dos atravesaos!- pero es que ella es una profesional, estudiosa del asunto, no como una que es medio amateur, casi virgen de ahí, que necesita ser preparada para que la cosa no sea traumática o porque simplemente no quiere no más porque el cuerpo no se lo permite. Además, es un riesgo, porque si el tipo no la sabe hacer, no se te olvidará nunca.

El problema de tanta insistencia es que te pueden llegar a arruinar la calentura. Puta que es desagradable cuando estás al filo del orgasmo y te meten el dedo fuerte y derecho, sin delicadeza ni lubricante o “se equivocan de camino” (Sí OH). Entonces se pudre todo, te desconcentras, lo pierdes, te taimas, BLEH.

La segunda virginidad

Prestarlo puede ser incómodo, doloroso a veces y traumático si no se sabe hacer, al punto de decir ¡nunca más señor jesú, nunca más por donde lo prohíbe la biblia!

Sin embargo, en algunos casos, y esto está completamente abierto (éjale) a debate, puede llegar a ser rico y hasta una prueba de amor. Porque a veces una lo pasa solita, de puro enamorada y caliente, para probar y para darle un gusto al hombre, quien, si la sabe hacer, puede lograr que te guste e incluso repetirla de vez en cuando; una vez al mes o en las fechas importantes (si no tuvo tanto éxito jaja), o una vez por semana,  si la técnica resultó (todos los días ni aunque le guste mucho mija  porque hay que darle descanso, por salú).

Es como la segunda virginidad que se le da sólo al importante, no a cualquier pelafustán-aparecido-touch and go-me curé del que una se pueda arrepentir. No, el chiquitín se le entrega a quién lo valore y lo trate con cariño, porque es delicado. Por eso una encuentra una falta  de respeto que cualquier NN se sienta en la confianza de explorar  la zona especial sin ni pedir permiso. ¿Qué te creís?  No es de mala voluntad, en serio.

Lo que Callan las Mujeres o ¡Me gusta por atrás y por todas partes!

Hay iniciadas a las que les gusta y harto, pero según las encuestas que hicimos en FAQ, son mujeres de anatomía privilegiada y que además tuvieron un buen Sensei que las guió por el camino de tierra con paciencia, sin olvidar el resto del cuerpo, calentándola harto y sin prisa.

Partieron con entrenamiento y, gracias a esos maestros, ahora gozan del beneficio de ser bombardeadas por todos lados y con todo gusto. Lamentablemente son las menos, y culpamos a los hombres impacientes y bruscos por eso.

Por otra parte, no todas hablan del tema porque suele ser difícil decirle a las amigas que te encanta que te den por el chico sin que te miren con cara de señora oliendo caca, escandalizada a la salida de la iglesia mirando a la puta del pueblo.

¡Me gusta por atrás y por todas partes! no es algo que escuches frecuentemente, pero de que hay mujeres que lo disfrutan, las hay. Y hartas. Romper la barrera del pudor y de la incomodidad puede ser maravilloso y hacerte sentir libre de probar todo con el cuerpo y dejar que el placer venga de diversas formas, sin asustarse. Las cosas se hacen de a dos y depende del acompañante cuán lejos te tienten a llegar. Que te tienten, no que te insistan.

Pero de lo rico que puede llegar a ser y cómo hacerlo para que nos llegue a gustar será materia del próximo capítulo: Manual para el uso Correcto del Chiquitín por HETAIRA porque un tema así de apretado y duro se debe tratar en profundidad.

:*

Cada cierto tiempo agradezco a la vida el haberme presentado a seres profundamente histéricos, enrollados, problemáticos, alcohólicos, drogadictos y no resueltos, porque son los que más me han dado material para escribir. Y sí: las historias son entretenidas para escribir en los blogs, aunque a veces se hacen tremendamente agotadoras en la vida real. Ya a estas alturas, (además de hablar de “a estas alturas” como vieja culiá),  no me interesa hacerme más atados de los que ya tengo y con suerte, logro identificar cada vez mejor cuando se avecina un rey del drama y escapar (sabemos que esto último  de “escapar” es súper mentira, pero pa’ que quedara bonita la frase). Pero es verdad: agradezco -aunque parezca chiste-  porque de una u otra manera, que alguien pase por tu vida y se quede un rato, siempre te enseña algo y en el intertanto he escrito hartos posts al respecto que me han hecho escribir otros tantos posts en otros lados y bien.

    • Distancia: Cuando algo no está bien claro o al contrario, cuando está demasiado claro que no hay vuelta atrás; cuando algo anda rarito, cuando la cosa no está funcando como debería, siempre es buena la distancia. A veces te puede doler abandonar el taller de técnicas de respiración del yoga, dejar de tomar el metro a la misma hora o simplemente dejar de llamarse cada vez que te vino esa pena de las 8 piscolas y piensas que él está en la misma cuando en verdad se está tirando a otra hueona y ni se ha acordado de ti. Sí, la distancia -y no sólo física, también esa de dejarse de andar buscando al otro- es buena. Bien ahí. En una de esas EN 5 REENCARNACIONES MÁS pueden volver a conversar en buena onda y no tener ganas de tirar como animales.
    • Ternura: A veces, en esta cosa de la mujer empoderada-súper-independiente-y-la-cacha-de-la-espada, se nos olvida la ternura, o como dije por ahí, la relegamos a instancias de nuestra vida súper concretas, a veces hasta con vergüenza. Lo que me han dejado algunos hijos de puta es que no hay que ahorrarse ninguna ternura. Puede que la otra persona no empatice con ella, puede que lo tome como una tontera. Pero puede que no y más importante aún: siempre un gesto tierno, que sale de verdad desde la guata, desde lo más íntimo, irradia una sensación muy bacán, tanto en la persona que la da, como en la que la recibe.
    • Conversar: Pucha, cae de cajón que hay que conversar, pero a veces no es tan obvio. Más cuando estás en otra, cuando lo que quieres es pasarlo bien sin enrollarse. Pero somos seres humanos que le damos vueltas a las cosas, que nos gusta entender “por qué” o explicar que uno hizo algo por esta u otra razón. Y me avoco a ese gran dicho árabe (creo) que dice ” Deja que el tiempo aclare las cosas y vivirás toda tu vida un mal entendido”. El hueón que dijo eso merece un Nobel al decir tanta verdad en tan pocas letras. Los “es que yo pensé”, “yo supuse”, “yo asumí”, son pa’ puras guerras mundiales.
    • El vino es bueno excepto para hablar cosas importantes: Alcohol, drogas, baile intenso, etc. son buenos para disfrutar, pero jamás para la conversación aclaratoria de dudas existenciales. Y si además a eso le sumamos redes sociales, es una pésima, pero PÉSIMA combinación. Si tiene que hablar algo importante, haga el intento de hacerlo sin ellos. De verdad que se puede y queda todo mejor aclarado. No ceda a su mismo ímpetu y timidez sobria, que o sino le agrega mierda a una situación que puede ser más mierda aún.
    • La perfección no existe: ¿Lo leíste de nuevo? LA PERFECCIÓN NO EXISTE. Todos tenemos nuestro talón de aquiles, ese algo que nos descontrola, algo que es nuestro trauma, nuestro “pero”. Buscar a alguien -y ya lo hemos repetido hasta el cansancio- tal como está en nuestra cabecita, es imposible. O como dicen otros “tsiii, tanto que despotrican en contra de los hombres ¿Y cómo tiene que ser? ¿Quieren a un hueón perfecto?” Algo que me gustaba harto de un chiquillo por ahí, era precisamente eso: yo no me tenía que mostrar como nada más de lo que era y en ese relajo era que disfrutaba de su compañía. Ahí estábamos, los peores, con nuestros egos, nuestros tiempos, nuestros errores más graves. Ahí, sin escondernos, sin tratar de parecer muy educada, comportada, señorita.Yo era así, tal como venía y él también. Amarse y amar desde eso, desde lo que somos, sin pretender que ese alguien tiene que cambiar.
    • Nunca estás sola en la batalla: Pretender que tienes el partido ganado porque llegaste sola a la cancha, es un tremendo error. Siempre hay, hubo o habrán jugadoras en la vida de tal ser humano. Súper zorro decirlo, pero hay que estar atenta a las jugadas, y no estoy hablando de hacerle la vida imposible al resto, sino más bien estar atenta, no dormirse en los laureles. Una cree que todo el mundo juega con sus mejores intenciones, pero no siempre es así y es facilito terminar en un enredo de teleserie venezolana sólo por no estar suficientemente alerta. Riegue la planta, mantenga la atención y la presencia, asegúrese de que nadie cercano salga perjudicado y dele. Pero mire con atención, que siempre hay algunA puma por ahí dispuesta a la caza de los chiquillos que usté pueda tener aguachados.
    • Tiempos: Vital es dejar que las cosas ocurran y con eso me refiero a no detener y no acelerar los procesos que se van dando. Hay cosas que se demoran en pasar y otras que van sucediendo tan rápido como uno ni se imagina y parece que te conocieras de toda la vida. ¿Entonces cómo saber si las cosas están ocurriendo? A mí me gusta cuando las cosas ocurren paritariamente como en el tenis, donde vamos jugando y tratamos de salir del empate, el otro lo alcanza, y volvemos a jugar (eeella, la que más juega tenis). Creo que esa es mi única medida para saber si las cosas pasan en el otro como en una, eso del dar y recibir en medidas parecidas, como jugando. También con el tiempo es saber que algunas cosas YA FUERON Y NO HAY VUELTA, otras se demoraron mucho y terminaron siendo una teleserie preadolescente que sacaron del aire por fome. Sin demora pero sin prisa, como dicen por ahí.
    • Llore, grite, patalee, pero que se le pase: Si tuvo algo no tan formal, muchas veces las amigas tienden a ayudarte a que esto pase rapidito,aquí no ha pasado nada, no hay dolor. Pero el cucharón es porfiado y dele con que te duela cuando no te tenía que doler. Llore si quiere llorar, grite, siéntase triste si es lo que tiene que ser. Viva la hueá aunque se supone que no debería, aunque uno no debe sufrir por hueones, menos hueones pencas. Pero si duele, que duela. Búsquese nanais, regalonee con los de siempre, coma chocolates, haga la hueá que sea necesaria, pero permítase sentir también esos momentos de pena o los de alegría máxima por pequeñeces y busque ayuda entre los que la puedan contener sin preguntarle hueás. De seguro que al cabo de un tiempo ( limitado también, no se vaya al chancho) va a ser para mejor. Guardarse penas, de verdad que no sirve para nada bueno.
    • Conocer a la gente a la Old School: Mi ejercicio favorito del último rato es conocer gente desde cero y en vivo y en directo. Parece obvio también que lo diga, pero el ejercicio de andar hace un par de semanas sin smartphone, me ha puesto en escenarios súper distintos como tener que levantar la mirada, encontrarme en la mirada de otros y no tener elementos que me distraigan del aquí y ahora.  Quiero ver, tocar, escuchar, volver a mirar y compartir en 3D con la gente que me cae bien y para eso sólo necesito juntarme con ella. No quiero mensajearme, no quiero tuitearme con alguien que conozco más del “juntémonos” o para discutir un tema que está en la palestra. Pero para contarle mi vida a alguien que estimo a través de una pantalla, no, menos si está tan cerca como para verse, que a lo sumo sea sólo un medio para verse más. Tal vez se me quite en un rato más el ostracismo, arregle mi cel y vuelva a convivir con el recibir notificaciones mientras intento conversar con alguien. Pero por el momento estoy disfrutando mucho del face to face.

PD: Y a ustedes (¿Holi? Sí, ustedes saben quienes son, besi :*) GRACIAS. Gracias, hijos de puta queridos, por enseñarme estas cosas que me sirven hoy con gente más sanita, algo así como un “Nadie sabe para quien trabaja”. Gracias también por tanta historia entretenida, por tanto material para artículos chistosos, por darme tanto caldo de cultivo para desarrollar mis letras de los últimos años.