How-To

bj

En el primer capítulo de los Tips Para un Buen Blow Job, les enseñé El Truco del Helado, que viene siendo como la clase para principiantes en fellatio. Sé que ha pasado harto tiempo y que están muy ansiosas por aprender más, pero tenía que darles un ratito para practicar, ¡sobre todo porque el truco del helado es TAN rico!

Pero aprovechando que estamos en invierno, que es temporada de cucharita y que, con el frío que hace, necesitamos buscar formas de mantenernos calentitos en la noche (sí, esto es básicamente un post de supervivencia), les voy a dar algunos datos para que hagan el mejor Garganta Profunda de su vida.

Ya sabemos que a los hombres les gusta que les hagan sexo oral y, si siguieron los consejos anteriores, estoy segura de que ustedes también se convirtieron en unas fanáticas, de esas que no necesitan que ningún hombre las empuje hacia abajo, porque ya estaban hace rato con la cabeza jugando debajo de las sábanas. ¡Bienvenidas al club! Lo que quizás no todas saben -y obvio que deberían- es que a los hombres los vuelve locos esa sensación de estar apretaditos dentro de algo, no por nada se obsesionan con el sexo anal (tema que dejaremos para otro post). Entonces, si juntamos la calentura que provoca el tener su pene dentro de nuestra boca + tenerlo en un lugar apretado y acogedor, ¿qué tenemos? ¡Una explosión de placer!

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La idea de tener un touch&go recurrente, a quien acudir cuando se necesite, siempre es tentadora. Es cómodo, rápido y fácil, pero no por eso menos efectivo, el tiramiguismo bien utilizado tiene ribetes terapéuticos y hasta medios esotéricos. El lado malo de todo esto es que, cuando alguien decide tener un tiramigo, muchas veces no recuerda que las reglas son claras y PAH, les queda la cagá. Por eso si queremos hacerla, hagámosla bien.

Acá van las reglas irrompibles del equilibrio no strings attached:

 

  • La Tiramiga se busca un macho que no sea de su círculo cercano de amistades. Sabe que mientras él menos los vea y menos relación tenga con su gente, mejor.

  • La Tiramiga no llama por teléfono jamás, eso de: “holi llamaba para saber como estás ¿qué hiciste hoy?” a menos que se le haya muerto alguien, no es de tiramigas. Sabe que para lo corto y preciso está el whatsapp y el chat. Con un: “holi, ¿una cachita express?”, basta y sobra.

  • La Tiramiga no se enoja si le cambian la fecha acordada para tirar. Sabe que la cosa es por gusto, no por obligación.

  • La Tiramiga no siente celos, los celos son para las pololas. Si los siente, estamos en un hoyo: hay que salir rápido de ahí.

  • Las Tiramigas no exigen exclusividad y no la otorgan tampoco. Por lo mismo,  al tiramigo no se le miente, porque no hay necesidad de hacerse la linda.

    Si usted conoce a un lolo que le mueve el piso, le avisa al tiramigo: “Holi, sabí que llegamos hasta acá” o “Estoy conociendo a alguien y como que me gusta harto, así que voy a desaparecer”.

  • La Tiramiga no saluda de beso en la boca, pero después de la cachita se despide con cariño. Educación pue’ la cosa no es na tirar y correr.

  • La Tiramiga deja todo en la cancha, porque no sabe cuándo le va a tocar de nuevo.

  • La Tiramiga sabe que disociar las figuras de apego es la mejor técnica para no agarrarse, por eso puede tener más de un tiramigo (si se la puede).

  • La Tiramiga siempre, siempre lleva preservativos en la cartera. Sabe que son más baratos que las guagüitas y los antibióticos.

  • La Tiramiga no pierde el tiempo con compañeros egoístas que no se esfuerzan en que la pase bien, si el sexo no es rico se viste y se va.

  • La Tiramiga pide lo que quiere sin miedo y cumple sus fantasías, para eso está el compañero.

  • La Tiramiga jamás deja cosas en la casa del macho como carnada para volver otra vez.

  • La Tiramiga no lleva al lolo a carretear con los amigos de confianza. Él no es su +1.

  • La Tiramiga mantiene a su amigo con raspe en secreto. El que come callado, come dos veces…o tres, o cuatro y así.

  • La Tiramiga no se hace preguntas hueonas sobre su relación, porque no hay relación.

  • La Tiramiga sabe que su amistad con propósitos sexuales es transitoria y su fin único es apagar el fuego que la quema, hasta que tenga un pierno con manguera de uso exclusivo que satisfaga sus necesidades sexuales y emocionales.

  • La Tiramiga no le exige al comodín juntarse tan seguido. Él no está para hacerte sentir menos sola ni darte amor, para eso búsquese un pololo.

  • La Tiramiga es amiga más que todo. Si ve que él lo está pasando mal o conoce a alguien más, da un paso al lado para que sea feliz.
  • La tiramiga sabe que si la guata comienza a generar mariposas, lo mejor es agarrar sus cositas y mandarse a cambiar antes de que sea demasiado tarde.

 

Besitos.

Fredrik Jungberg… ¿cómo no te va a gustar el fútbol?

Cuando hablamos de hombres, es inevitable referirnos a aquello que necesitan como el aire y el agua (no, no es su pene), la segunda cosa más importante sin la cual no conciben la vida, aquello que los hace reír, gritar y emocionar hasta las lágrimas: el fútbol.

Que porqué a las mujeres no les gusta el fútbol, es una pregunta que me hice durante muchos años. Claro, tuve la ventaja de ser la primera hija de un “juguito de pelota“, lo que hizo que mis paseos favoritos durante muchos años fueran a la cancha con mi padre, aunque tuviera que levantarme a las 8 de la mañana. Nada más entretenido que esa gran y extensa cancha de pasto, donde podías correr, jugar con los demás niños, sacarte la cresta y quedar con las rodillas verdes sin que nadie te retara por ensuciarte. Al terminar el partido venia lo mejor: un churrasco italiano del porte de mi cabeza y una bebida que mi papá me compraba sagradamente antes del almuerzo, a pesar de los retos de mi madre; cosas que solo hacen los papás.

He entendido entonces que a las mujeres no les gusta el fútbol, no porque sea un deporte brusco sin sentido donde 22 giles corren como orates detrás de una pelota, ni tampoco porque no nos guste la competencia, sino porque siempre nos han mantenido alejadas de él; no nos dejaban jugar a la pelota desde niñas, no nos explican cómo se juega, ni que significa tal y tal cosa, y más encima se enojan si uno les pregunta.

Es por eso que si usted, amiga mía, está enloqueciendo porque comienza el Mundial y sabe que su pololi, tiramigo o peor es na’ se le va a desaparecer el mes completo y no lo acepta, o está genuinamente interesada en entender este deporte que mueve masas (mas allá de lo interesante que resulta ver esas piernas duras y torneadas y el desborde de testosterona, traseros y torsos perfectos)… lea este pequeño y humilde manual que he hecho para usted.

Del porqué a los hombres les gusta tanto el fútbol

1)  El hombre necesita demostrar fuerza y destreza al mismo tiempo que demarcar territorio. Antiguamente predominaba la ley del más fuerte físicamente, lo que se manifestaba en juegos violentos, guerras y competencias físicas para superarse unos a otros. El fútbol es lo más cercano a eso que tenemos para demostrar que somos más fuertes y que pertenecemos a algo que se defiende a muerte.

2) Ven el fútbol como un sinónimo de virilidad; muchos ni siquiera se atreven a decir que no les prende tanto, porque eso podría significar que los miren raro y ser blanco de burlas: “¿no te gusta el fútbol?… huuuuy, ¿erí maricón hueón?”

3) Es un gusto común del género,  por lo que les permite hablar y compartir con desconocidos sin problemas, mejor aún si son del mismo equipo. Siempre se puede iniciar una conversación un lunes por la mañana hablando del recuento de goles del domingo.

4) La mayoría alguna vez han soñado con ser futbolistas y cada vez que  juegan una pichanga o se sientan a ver un partido, evocan esos sueños que nunca pudieron cumplir por falta de talento oportunidades, les permite soñar o dirigir el partido desde la comodidad de su hogar: “¡vamos, vamos! vas solo hueón ¡chutéa!… puuuuuta el hueón malo… ¡saquen a ese hueón…si es muy malo!”

5) Les permite chaquetear sin ningún complejo. Cuando el equipo gana todos son hinchas: “viste, ¿te dije o no que íbamos a ganar? ¡grande campeón!”. Y cuando pierden,“¿viste?, ¿qué te dije yo?… si somos malos, el fútbol chileno es malo, no tienen mentalidad compadre”.

6) El equipo propio es a lo único en la vida que le son fieles hasta la muerte; pueden cambiar de polola, esposa, hasta de nombre y sexo, pero jamás… ¡jamás! se cambia el equipo de tus amores. Eso es “alta traición” y se paga con humillación. Incluso si el equipo desciende, mas motivos tiene para amarlo; en las buenas y en las malas, contra viento y marea. Una fidelidad a toda prueba.

Esquema Ficticio de Juego

Si usted es de aquellas doncellas que no sabe ni papa de que se trata el jueguito, pero siente una profunda curiosidad por entenderlo, se lo explicaré con un ejemplo que no intenta insultar su inteligencia, por favor. Leer sin gravedad (si usted es muy intelectual para estas cosas imagine un libro).

Situémonos en una tienda. Usted tiene un matrimonio mañana en la noche y no tiene vestido, pero ya lo vio; se lo probó, le queda perfecto, y te hace ver más delgada, tetona, alta, acinturada y está a precio de chicle, más encima es el último vestido de ese modelo que queda en el país, sí o sí lo necesita hoy y qué mejor que las amiguis te acompañen a comprarlo.

Llegando a la puerta de la tienda, te topas de frente con un grupo de féminas entre las cuales está la mina que te cae mal, que te ha pelado toda la vida y te quitó el pololo en 7° basico, la cual viene en la misma misión que tú: la muy mujerzuela quiere tu vestido. Se miran con furia y se declaran la guerra.

Hay dos cajas en la tienda. Una sólo acepta efectivo, y la otra es sólo facturas. Tú sólo tienes efectivo y pagas con boleta, y estás al tanto que tu archirrival no tiene efectivo, y necesita pagar con factura. Ella, a su vez, sabe los mismos datos tuyos. Por ende cada una puede pagar en una sola caja, donde no puede pagar la otra. Aunque ninguna de las dos se ha apoderado del vestido aún, se adelantan y cada equipo custodia la caja donde la enemiga puede pagar.

Tu “arco”, entonces, es la caja de sólo facturas, en la cual usted estratégicamente pondrá a una de sus amiguis (arquera) y un par que la ayude por los lados y por el frente (defensas centrales y laterales) las que cuidarán que ninguna de las minas del otro grupo se acerquen a ella y paguen primero. Idealmente, estas amiguis deben ser las más grandotas o fuertes, para que alcancen a agarrar a las minas del equipo contrario.

En el centro de la tienda pondrá otro par de amigas (mediocampistas o volantes)  que se encargarán de recuperar el vestido si se lo quitan las contrarias,  determinar a quién es mejor lanzar el vestido para que llegue pronto a la caja sólo efectivo y así pagar (gol), e impedir que las otras lleguen a la caja sólo facturas y paguen (gol en contra) antes que tú.

El otro grupo de féminas también debe cuidar que ni tú y ni tus amigas lleguen a la caja que acepta efectivo. Para ello,  utilizarán la misma estrategia de defensa y ataque.  Pero tú, estudiadamente, pondrás a las más hábiles y rápidas de tus amiguis cerca de esa caja (delanteros centrales y extremos)  de forma que puedas lanzarles el vestido y una de ellas pueda llegar rápido, comprarlo y ganar.

Esto es un trabajo en equipo, no se puede jugar solo. Así como en una guerra el éxito de uno depende del otro, si dejas un espacio libre, el otro se mete y es posible que nada puedas hacer cuando ya tienes al enemigo en tus filas.

Si a usted definitivamente no le gusta el fútbol, nada que hacer y nadie puede juzgarla por eso. Pero si le llama la atención, ahora que entendió en qué consiste el juego, puede invitar a la amigui a la schopería más cercana a ver a nuestra selección, tomarse un par de cervezas y sentir el goce de disfrutar un gol a grito pelado, echarle un par de chuchadas al arbitro, saltar del asiento, abrazar al minito de al lado en un arranque de felicidad y por supuesto, entender de una vez por todas esa pasión loca que mueve a los machos, que los hace cambiar la fecha de matrimonio, endeudarse para ir al mundial o entrar una tele al parto de la guagua. Eso es fútbol.

Esto fue lo básico. En el próximo capitulo, le traemos el Diccionario de la Real Academia de Términos Peloteros, para que se luzca con los amigos, familiares y pinches, explicándole a quien quiera escuchar, que significa el “offside“, “saque de fondo” y cómo se maneja una vuvuzuela.

Chaolin Chaufan

Hacer un buen Blow Job (o BJ, o fellatio, o sexo oral a un hombre), es mucho más que abrir la boca y dejarse penetrar. La idea no es ser un orificio con lengua que él pueda usar para masturbarse, para eso están las muñecas inflables. Son muchas las cosas que hay que tener en cuenta para que este momento sea lo más placentero posible, pero lo más importante es que tiene que gustarnos, tenemos que disfrutar la sensación de tener su pene en nuestra boca, moviéndose, calentándose, a punto de explotar. Si nunca has hecho un Blow Job, no sabes lo que te pierdes; es uno de los momentos más placenteros del sexo, saborear, mordisquear, succionar y apretar su pene con tu boca puede llegar a excitarte a niveles que no has experimentado antes.

El BJ te da un momento de intimidad máxima: tienes el contol de su sexo, la posibilidad de hacer con él lo que quieras. Es por eso que les daré unos consejos de qué hacer y cómo lograrlo, para que sea una experiencia orgásmica tanto para él como para ustedes.

El Truco del Helado

Nadie dijo que hacer un Blow Job era fácil: el pene es muy sensible y la boca un lugar peligroso si no sabemos usarla bien. Uno de los temores más comunes, tanto para el hombre como para la mujer, al momento de hacer un BJ, es la posibilidad de lastimar con los dientes. Pero si vamos con miedo, no va a ser un momento de placer, sino más bien de torpezas.

¿Recuerdan alguna vez haber practicado dar besos con un espejo, almohada o con su mano? ¿Para qué lo hacían? Para dar besos sin raspar con los dientes. Pues bien, les voy a enseñar un truco para que puedan hacer un BJ suave, esponjoso y sin dolor, sólo placer. Para esto, sólo necesitan dos cosas: un helado cilíndrico del sabor que más les guste (mi recomendación, fruna sabor frambuesa) y seguir las instrucciones.

Aquí el paso a paso:

  • Una vez que le sacas el papel al helado, tienes que lamerlo por todas partes, para sacarle el hielo. Pásale la lengua, ejerciendo presión y salivando de vez en cuando (no debe haber exceso de saliva) hasta que quede suave.
  • Cuando el helado está suave, ponlo en tu boca y comienza a tomártelo como si le estuvieras dando un beso. Comienza de a poco, usando sólo el movimiento de tus labios y rozando de vez en cuando el helado con tu lengua. Hazlo hasta que no roces el helado con tus dientes (será automático, si lo raspas, te dolerán los dientes). Debes ir succionando de vez en cuando para tomar helado, recuerda que se irá derritiendo.
  • Una vez que lograste besar tu helado sin raspar con los dientes, ve qué tan abajo logras dejar una marca. Sin morder y siempre haciendo una leve presión con tus labios. Si tu marca está más arriba de la mitad del helado, entonces debes esforzarte más.  Usa tu lengua para llevar el helado hacia tu paladar y empujarlo hacia tu garganta. Mientras lo haces, forma un túnel con tus labios para evitar que el helado pase por tus dientes. No olvides succionar.
  • Este es el momento para disfrutar tu helado. Siente el sabor y sigue tomándolo de la forma que expliqué, trata de ir llegando cada vez más abajo. Nunca muerdas el helado; deja que se deshaga mientras succionas, así vas a salivar más y será más facil introducirlo entero en tu boca. Es importante que vayas haciendo el movimiento de meter y sacar el helado, recuerda que al hacer un Blow Job lo estás masturbando con tu boca.
  • Si sientes que tienes dominado el movimiento y ya no pasas a llevar el helado con tus dientes, es hora de hacer el truco del helado. Ponte el helado en la boca, sólo la puntita como dirían algunos, y, sin usar tus manos, succiona (siguiendo todos los pasos anteriores) hasta hacer desaparecer el helado dentro de tu boca, que sólo se vea el palito. Luego, usando tu lengua, sácalo hasta la mitad y lo vuelves a meter en tu boca. Repítelo un par de veces y ¡TARÁ!

Si no me creen, hagan el truco del helado al frente de algun amigo de confianza o de su novio y vean las reacciones. Mis amigos nunca más pudieron tomar un helado como antes: ver la cara que ponen cuando lo recuerdan es impagable. Además, cuando ESE hombre te vea hacer el truco del helado, no podrá pensar en otra cosa que en poner su pene en tu boca. Ningún hombre se resiste a la idea de que le hagan buen sexo oral y que -además- ella disfrute haciéndolo.

¿Cómo aplicar esto al Blow Job?

Creo que es bastante evidente, pero si aún no lo comprenden, les dejo otro paso a paso:

  • Cuando estés haciendo el BJ, toma el pene con una mano lo más cerca de sus testículos que puedas y aprieta un poco, con la otra mano acarícialo mientras le pasas la lengua.
  • No dejes de acariciar su pene mientras lo besas, es muy importante que sigas estimulándolo y haciendo presión con tus manos. Succiona de vez en cuando, tal como lo hacías para tomar helado.
  • Haz una O con tu boca y lentamente lleva su pene hacia tu paladar y hacia tu garganta, parte con movimientos cortos y algunos largos entre medio, en los movimientos largos, trata de llevar su pene lo más adentro de tu boca que puedas. Debes usar tu lengua para ejercer presión y poder concentrarte en abrir la boca.
  • Cierra los ojos unos momentos y relájate, verás cómo disfrutas la sensación de tener su pene duro, caliente y palpitando dentro de tu boca. Bésalo con fuerza, ejerce cada vez más presión con tu lengua y al sacarlo de tu boca, con tus labios. Mira a tu hombre de vez en cuando; despeja tu cara para que te vea.
  • Acelera el movimiento de meter y sacar su pene de tu boca, succionando y besándolo cada vez. Cuando veas que se está excitando, mantén el ritmo unos momentos y haz movimientos más largos, que su pene choque con tu garganta si es posible. Ejerce presión tanto al meterlo como al sacarlo de tu boca.
  • Si te cansas, puedes ir alternando y masturbarlo con tus manos, pero siempre manteniendo tu boca en su pene.
  • Cuando veas que va a llegar al orgasmo, hazlo acabar con tu boca, no importa cuán cansada estés. Recuerda cuánto te excita pasar tu lengua por su pene y sigue cada vez más rápido hasta hacerlo acabar.
  • Si es tu primera vez y eres asquienta (se perdona sólo la primera vez) pídele que se aleje cuando vaya a eyacular. Las siguientes veces deja que eyacule en tu boca y verás lo placentero que es sentirlo.

Bueno chicas, vayan y dénle un buen Blow Job a su pololo/esposo/amante/amigo con ventaja y disfrútenlo. Pronto les enseñaré otros trucos para que sea mucho más que una mamada.

El próximo capítulo será “Garganta Profunda” 😉

Las minas vamos por la vida de pololo en pololo, unas con más intensidad y desesperación que otras, pero finalmente, para allá va la micro. Pero no por eso, vamos a aceptar como tal, al primer weón dispuesto a serlo.

En estado de soltería, las mujeres podemos darnos el lujo de ir probando, saliendo con varios, tanteando el terreno, para en algún momento, sí y sólo sí, así lo decidimos; optar por alguno de los contendores, y la mejor manera de quedar fuera de carrera, es creerse el pololo cuando aún no lo eres; tomarse atribuciones de oficial, cuando aún eres parte de una lista de prospectos.

Aquí un kit de características para reconocer a uno que se cree pololo y la caga:

  1. Responde tus tuits coquetos a otros hombres con DMs del tipo “a ver? Qué significa eso? Cuidadito!”: weón qué te pasa! Le escribo lo que quiero a quién quiero y para lidiar con pelmazos celosos me habría buscado un pololo!
  2. Te habla por Messenger y si no le contestas te lloriquea como niña: si no te respondo es porque estoy ocupada haciendo otra cosa o simplemente no tengo ganas de hablar contigo, o te haces a la idea o para tu casa!
  3. Cuando despiertas por la mañana lo primero que encuentras es un mensaje de él en tu celular dándote los buenos días: si eres así hoy, espero que mañana llegues con pan fresco pal desayuno y medialunas pal cafecito de la tarde.
  4. Te llama por teléfono todos los días: la gracia de no tener pololo es que nadie te marque tarjeta y no tener que marcársela a nadie, si me vienen con check in y queriendo saber lo que hago o dejo de hacer, se viene PLR inminente.
  5. Te invita al bautizo de un familiar: No podís invitar a un bautizo!!!!! Esa es una ceremonia familiar íntima, no es un carrete ni un café; es el momento de presentarte con sus cercanos para después hacerte pisar el palito, si usted va a ese bautizo, no se queje si después la llevan hasta al funeral del perro.
  6. Después de tirar, insiste en que te quedes: algunas mujeres vinculamos el dormir con otro con temas afectivos; y después de tirar preferimos irnos pá la casa y dormir solas. No pretenda que si usted es un prospecto, además de darle placer le vayamos a llevar el desayuno a la cama y le leamos el diario al amanecer ¿no?
  7. Te habla de sus dramas: el drama es materia exclusiva de pololas, cuando una da su consentimiento, asume por defecto la condición de “apoyo moral”, pero no antes. Cuando te conviertes en psicóloga antes de tiempo, todo puede irse a la cresta de forma repentina, es necesario mantener la distancia y no encuchufletarle tus dramas al otro de partida.
  8. Te refriega tus defectos: no pues hombre!!!! La parte de los defectos es de uso exclusivo de los titulares, sólo ellos tienen derecho a enrostrarte las pifias de forma sobria y amable y comprometerse a ayudarte a solucionarlas, en pos de hacer de ti una mejor mujer. Si aún no eres el pololo, te aguantas los defectos y la encuentras perfecta hasta que te den titularidad.
  9. Te quita el lado de la cama: usted no la cague; en tiempos de cacería se respeta el lado de la cama de la dueña de casa, no cometa el exabrupto de querer cambiarlo; para ello sólo habrá tiempo de discutirlo cuando usted tenga cierto nivel de compromiso formal.
  10. Te da permiso: esta si que es buena, tiene la desfachatez de darte permiso para salir con otras personas, ¡total él no es celoso! ¿Qué cresta se imagina? Meando el territorio con más fuerza que león con cistitis!