Catálogo de Pasteles

“Si tú estás pensando que yo no me he dado cuenta que desde que llegamos le estay mirando el paquete a ese hueón… estay muy equivocada”

(True story)

Este pastel es un tipo con baja autoestima y alto nivel de inseguridad, absorbente y posesivo; necesita constante atención para sentirse aprobado y querido. No concibe una relación si no sabe con certeza dónde y con quién está su fémina, porque desconfía de ella y de todo aquel que se le acerque; si fuese por él, sacaría a la susodicha de un convento y aún así tendría dudas sobre sus posibles tendencias lésbicas.

En un principio todo es ideal: atento como ninguno, llama seguido, te va a buscar donde sea y a la hora que sea, hasta al mall te acompañaría feliz de la vida. También se muestra interesado en conocer a tus amigos y familia, pero no para compartir tu círculo (como te darás cuenta después), si no que para tantear terreno, conocer tu agenda y, por supuesto, a los posibles enemigos. Lea el resto de este artículo »

ROMEO: ¿Cómo, Rosalina? No, buen padre, no. Ya olvidé ese nombre y el pesar que me dio.

FRAY LORENZO: ¡Por San Francisco bendito, cómo cambias! ¿Así a Rosalina, amor de tu alma, ya has abandonado? El joven amor sólo está en los ojos, no en el corazón. ¡Jesús y María! Por tu Rosalina bañó un océano tus mustias mejillas. ¡Cuánta agua salada has tirado en vano, sazonando amor, para no gustarlo! Aún no ha deshecho el sol tus suspiros, y aún tus lamentos suenan en mi oído. Aquí, en la mejilla, te queda la mancha de una antigua lágrima aún no enjugada. Si eras tú mismo, y tanto sufrías, tú y tus penas fueron para Rosalina. ¿Y ahora has cambiado? Pues di la sentencia: “Que engañe mujer si el hombre flaquea”.

La historia de amors más famosa de todos los tiempos es la que sustenta a nuestro siguiente pastel. Cuando los ojos se te nublen de un color rosado y empiecen a aparecer los peluches en tu pieza, recuerda que Romeo sufría de amor por Rosalina, tratando de olvidarla conoció a Julieta —más hermosa que la primera— … y hasta ahí no más le llegó el amor por Rosalina, lanzándose el protagonista en su nueva aventura, suicidio incluido.

Os presento al Romeo Itinerante.

Descripción

Este romántico pastelito es el hombre con el que la mayoría soñó de niña: ese que le lleva flores, le dice en la primera semana de pololeo “Te amo”, le compra chocolates extra calóricos, folla suavecito mirándola a los ojos (olvídese de la palmada y el tirón de pelo en doggy style), le dice frases cursilonas cargadas de almíbar y se entrega a lo Milanés, cual si hubiera solo un día para amars.

Casi siempre está con alguien, sea pololeando, empezando o terminando, y si por alguna extraña razón estuviera soltero, de seguro estará pasando penas de amor.

No crea que este turrón de amor es un embustero, no, él es sincero en sus cursilerías. Cuando dice que está agarrado, es porque de verdad así se siente; no distingue entre el empotamiento y el enamoramiento. Él siente cosas fuertes y se lanza en busca de su Julieta porque no le importa nada más.

El problema con este pastel es que puede enamorarse y desenamorarse tan rápido como se va un precoz; es el rey del idilio de los 3 meses y la patá en la raja al cuarto (“es que ya no siento lo mismo, estoy confundido”). Pero en realidad no esta confundido; simplemente las maripositas que sintió por ti en su momento ahora fueron a parar a la flors de otra Julieta, igual de vivaracha que tú; o puede ser que la mismísima Julieta de turno sea la que lo mande a freír monos, asustada al ver lo embalado que puede llegar a estar su Romeo en menos de una semana.

Hábitat

Tiempo Libre: goza de las caminatas y picnic al aire libre; puede verlo por el parque Forestal suspirando, sintiéndose solo y miserable, oliendo una flor o acariciando un perrito. Cuando se encuentra en ese estado, es altamente vulnerable: la imagen de una damisela leyendo en el pasto será para él una aparición divina que lo obligará a acercarse, porque ahora sí que encontró el amor de su vida.

Carreteando le puede pasar exactamente lo mismo, pero la damisela debe ser especial, no cualquier curá del carrete, porque él busca un cuento, una princesa y un amors por el que luchar.

Universidad: No se junta con muchos hombres, salvo un par de amigos. Obvio, si es un mamón y para el resto de los hombres su comportamiento es de gay, pero a él no le importa: él es un romántico. En cambio, tiene varias compañeras dentro de las cuales siempre hay una más afectuosa e interesada que otra. No faltará la que caerá ante la sensibilidad de este Romeo, siempre falto de cariño, que sabrá responder sus atenciones.

Trabajo: Es un hombre serio, dedicado al trabajo, responsable y muy respetuoso; prefiere quedarse conversando con la compañera de al lado, en vez de ir con los coleguitas a tomar café donde la Calentina. Es de los que te invitan a comer y se preocupa de escoger un buen lugar; te envía flores a la oficina, y difícilmente te pedirá de forma directa que se la sueltes. Entre tanta cena y regalo, antes que él te lo insinúe, estarás instaladita en el motel, por iniciativa propia, con la mejor de las sonrisas y haciendo tu performance de Cirque du Soleil con mejor elongación que Nadia Comaneci.

Cómo se comunica

De forma azucarada. Si le resulta no esconderá su amor; lo gritará a los cuatro vientos y “que se enteren todos porque estoy enamorado”; mandará familia, pega y amigos a la cresta, porque el amor es lo único que importa. Y luego de tres semanas de presentaciones hechas a padres y amigos,  se dará cuenta que el amor de su vida es una desconocida con mañas, granos, gases y celulitis. El idilio perfecto se nos fue al carajo porque pasó a ser real.

Cómo reconocerlo

  • Dice frases melosas del tipo:“Siento que te conozco de toda la vida”,  “nunca me había sentido así antes”.
  • Sus amigos perdieron las esperanzas y conocen todas sus justificaciones:

Amigo 1: “hueón ándate con calma ahora, porfa, no te la pololees todavía”.
Romeo: “Compadre ¡ahora si que es verdad! estoy enamorado, esta vez va en serio”.
Amigo 2: “diez Lucas a que no llegai al mes”
Romeo: “Espérate no más, esto es verdadero, del alma”

  • Su familia le conoce más parejas que a la Kenita.
  • Se encanta y se desencanta como quien se cambia de calzones: “ no sé, es que algo cambió en ella, en los últimos cinco días”
  • Su estado en facebook vive en constante cambio: de “soltero”, a “en una relación”, pasando por “casado”, derivando en “es complicado”, hasta llegar al “soltero” nuevamente para terminar en “viudo”, cuando han dañado su frágil corazón.
  • Se le confunden los nombres de las ex; no lo culpe, 6 en un año da para confundirse.

Misión

Encontrar el amor de su vida; él es la versión con pico de la princesa Disney, una Elizabeth Taylor peluda y pobre, quiere un amor verdadero, y lo buscará durante el tiempo necesario y cuántas veces lo estime conveniente.

La presa

Por lo general busca mujeres con mentalidad televisiva, que le sigan el juego y que prendan con sus encantadoras frases almidonadas sacadas de película gringa. Mujeres vulnerables a la cursilería barata y las historias de amor eterno.

Si tu eres de las que contesta frases como: “Nunca había conocido una mujer como tú”  con un  “yaaa, hueón cursi, vamos a comprar un copete mejor”, no se moleste en espantarlo, porque ya lo lograste: eres demasiado brusca para él.

Cómo cazarlo

Si eres de las que gozan con chocolates, flores y conversaciones prefabricadas aquí le van unos tips, pero después no se queje si le andan cantando Alex Ubago en el oído. Se lo advertimos.

  • Sé suave en tus modos, habla despacio, camina en puntas de pies, toma clases de ballet. Cambia tus pantalones por vestidos de colores pasteles y aprende a cocinar dulces.
  • En el ring de cuatro perillas: Olvídese de la princesa y fólleselo como que no hubiera un mañana. No más polvos suaves a la luz de las velas (a menos que se fumen un cañito). Prenda la luz y vuélvase loca. Al terminar póngase su vestido pastel, déjele un pañuelo perfumado y váyase corriendo en sus puntas de pies, quedará loquito porque le gusta el drama.

Como extinguirlo

Basta con intentar bajarle las revoluciones: mostrarse de verdad, con defectos y virtudes, si le gusta lo que ve, no se desencantará tan fácilmente; pero si no le gusta, saldrá corriendo.

Aterrízalo, en una de esas se da cuenta que la realidad a veces puede superar a la ficción, si no, para la casa que queremos hombres y no príncipes en mallas.

Tarea

Leer Romeo y Julieta (si le da lata vea la película), pero desde el punto de vista señalado; intente imaginarlos con 5 cabros chicos, a Romeo viendo tele y con ponchera, a Julieta pateándose las tetas y haciendo brebajes para revivir la virilidad de su masho.

Chaolin chaufán.

Anita María: Tengo un amigo gay… pero no se le nota eso sí Julita, bueno, la cosa es que me enseñó unas técnicas con la boca, para dejar a José Pablo con los ojitos blancos.

Julita: ¡Aay por Dió Anita María!, eso es anti natura, ¡es pecado! imagínate que va a pensar la gente si te escucha

Anita María: Ay pero Julita, si con el marido se puede, hay que tenerlo contento para que después no te ponga los cuernos con la primera rota con mini que se le ponga por delante.

Julita: ¡No! estás loca, a mi gordo no le gustan esas cosas… imagínate yo haciendo una cosa así, atró! el gordo se muere y después cómo me confieso niña, no podría ni comulgar tranquila.

Decía sabiamente el degenereque  de Freud: “La inferioridad intelectual de muchas mujeres respecto al hombre se debe a la coacción que se ejerce sobre su pensamiento para reprimir sus manifestaciones sexuales“.

Descripción

No importa si es opus dei, anglicano, evangélico, amish, Testigo del Betún de Judea, Maradoniano, etc, etc. No es la religión que los distingue, sino el fanatismo religioso.

A simple vista, su condición de devoto le da un aire de “contenido”, ese que se nota a metros que hace rato no le toca no es de los que experimenta con libertad los placeres de la carne, por lo mismo, blow jobs, picos, cunnilingus, anales, erecciones, en cuatros, vuelos del cóndor, etc., son palabras y frases prohibidas, que ensucian el fin último del cuerpo que es la procreación.

Ahora, este puritanismo es de la boca para afuera, porque desde luego, el pastel es humano y tiene necesidades, y no las va a satisfacer con la polola o esposa: ella es elevada a la categoría de Santa, madre de sus hijos, mujer inmaculada que no puede verse manchada por la impudicia humana.

Por eso, para satisfacer sus necesidades están las otras, ésas que jamás se le presentan a la madre; esas que con lo único que se persignan es con el regalón (pilín o cosita le diría la Santa), que le rinden culto al falo como un dios, ésas que lo pasan chancho con mácula y todo, pero con el pelo brillosito.

Existe una dicotomía entre lo que dice y hace: aunque tiene la sucursal (pagada o voluntaria), constantemente sus deseos se  enfrentan a la culpa. Por eso buscan una vía de escape en algo lejano a su círculo: damiselas ligeras de cascos, prostitutas, cafés con piernas, fono erótico, porno chat, revistas, fetiches, etc.

Ojo: no todo fanático religioso es putero. Hay algunos que de verdad creen que por agarrar una teta con pasión se van a ir al infierno, y jamás se atreverían a vivir una doble vida. A esos no nos referiremos en este post.

Hábitat

Tiempo Libre: Lo puede encontrar en la casa del Señor: Iglesias, parroquias, templos, capillas, grutas, centros de acopio, repartiendo comida en la calle, caminatas, peregrinaciones, etc.

Universidad: En cualquier centro educacional con nombre alusivo a santos, donde se paguen exorbitantes y poco santas mensualidades, siempre participando como miembro de la pastoral juvenil, EJE, o cualquier huevada que incluya las palabras joven, esperanza, Dios o encuentro.

Es en la universidad donde normalmente se “desordenan” y comienzan a hacer uso de la doble vida; conocen gente distinta, carretean, le ponen el gorro a la pololi virgen con la bataclana del curso, pero llegando a casa, son los mismos sacrosantos jóvenes modelos de siempre.

Trabajo: De empleados a gerentes, es el que siempre habla de Dios, de su familia y sus hijos criados bajo las enseñanzas de la Santa Iglesia, vive criticando la liviandad con que viven los jóvenes hoy en día, no jotea, no tira piropos y mira culos con disimulo. Pero tiene la página de Relax de protector de pantalla, se junta con tipos que lo “obligan” a ir a topless y a cafés con piernas, “solo para acompañar a los chiquillos”; pero claro, cuando llega al café, las muchachas salen a recibirlo con abrazos y apretones; “hooola Don Juan Andrés, lindo pechocho, ¿se va a servirse lo mismo de siempre?”

Cómo detectarlo

1) Tiene más de 4 hermanos y casi todos se visten igual.

2) Quiere llegar virgen al matrimonio, pero cada vez que puede, le raya la pintura a la polola con disimulo.

3) Por lo general no fuma, no toma, ni baila apretado, pero se pone caliente rapidito si llega a aceptar un copete.

4) Asiste activamente desde niño en una iglesia.

5) No le gusta (o no reconoce que le gusta) el sexo oral, y lo tacha de “contrario a la ley natural“.

6) Para él es indispensable que la pololi sea virgen, o al menos, con poca experiencia. Puede estar años pololeando sin que se la suelten: “Nuestro amor es espiritual, no carnal”.

7) No te deja ser atrevida; la ropa interior roja, negra y sepsi es de mujerzuelas, olvídate del depilado brasileño, palmadas en el traste, bailes eroticones, gemidos, alaridos y palabras sucias; eso no es de señoritas… a menos que seas la sucursal, desde luego.

8) Le molestan tus arranques de efusividad: “¿Qué te pasa Julita? te noto demasiado sexual, deberías ir al médico” (true story)

9) Está en contra del divorcio, el matrimonio homosexual, el aborto, el uso de preservativos, la pastilla del día después, el embarazo adolescente y la liberación femenina.

10) Un vibrador con las pilas gastadas es mas entretenido que él en la cama. Sólo lo hace a lo misionero: “¿Qué? ¡Como lo vamos a hacer así, si así lo hacen los perros!…ubíquese mi amor, la desconozco” (true story)

11) Con la “oficial” se le para tarde mal y nunca, y una vez erigido el asunto, es un tedioso y triste trámite.

12) Si tú eres de las que se ríen en la fila, por muy bien que lo pasen a puertas cerradas, jamás, jamás te presentará a su familia.

Misión

Vivir según lo indiquen las Sagradas Escrituras: evangelizar, irse al cielo y tener una familia numerosa, con todos los hijos que Dios le dé, con casa, patio, perro, nana, y de mujer a una fría asceta que renuncia totalmente a los placeres de la vida.

La presa

Mujeres de iglesia, vírgenes, inexpertas, frígidas, escolares; ojalá del mismo círculo social y de  familia conocida, que hayan asistido al mismo colegio o universidad, de preferencia con carreras relativas a la economía del hogar, administración y servicio, etc. Deseable que no lean esta página.

Cómo cazarlo

Si quiere que la vean como una divinidad a la cual le rindan culto y la traten como jarrón chino sin moverla mucho, haga lo siguiente:

  • Sea femenina, no digas las palabras prohibidas (pico, anal, blowjob, me fui cortá, uy qué rico, dame más fuerte, ayyy papi)
  • Si por error tienes un orgasmo, grítalo para adentro, muérdete la lengua, que no se entere que te estás divirtiendo.
  • Olvídate de las fantasías, portaligas, látex, esposas y el Kamasutra.
  • Elimina tu historial sexual. Desde ahora en adelante tú eres virgen; recurre a la operación de regeneramiento del himen si es necesario, si las lucas no alcanzan, júrale y rejúrale que perdiste tu virginidad a los 10 años en un accidente de bicicleta.
  • Aprende algún arte hogareño: macramé, corte y confección, repostería, etc.

Como extinguirlo

Fácil sería darle un puntapié en el trasero, pero puede hacerlo más divertido, escandalizándolo: alumbra la cacha hasta que se asuste, tírate encima, amárralo, véndalo y abusa de él; dibújale un pentagrama con ketchup en el pecho, prende velas y recita una oración en alguna lengua ininteligible.

Tarea

a)  Toma clases de pole dance o strip dance y libérate del cartuchismo que tanto daño hace a nuestra sociedad.

b) Si con lo latero que es el pastel, aun quiere pololeárselo, bájese una película porno y tóquese enterita, conozca su cuerpo; así usted podrá enseñarle dónde y cómo tocar al fomecito.

-“Buenos días ¡Pudahuel es mi radio! oiga Pablito, le quiero pedirle un tema para dedicárselo al Jhonny… Jhonny: si me estai escuchando; ¡donde te pille te pego!, ¿me escuchaste?… a vo’ y esa  pelo e’ choclo, se tiraron… ¡Maricón!”.

♪♪Ese hombre que tú ves ahí ♪ que aparenta ser divino, tan afable y efusivo, sólo sabe hacer sufrir…snif…snif, ♪♪…Es un gran necio, un estúpido engreído, egoísta y caprichoso, un payaso vanidoso, inconsciente y presumido, falso enano rencoroso que no tiene corazón ♪♪

Con ustedes: El Embustero.

Descripción

Este pastelito no es fácilmente detectable. Aparentemente es un tipo normal, no muy canchero, pero sociabiliza bien; no es muy rico, pero sí pasable; no es el payaso del grupo, pero sí te entretiene; un tipo parejito, a todas luces confiable.

Posiblemente en su más tierna niñez era medio nerd, o el típico niñito quitado de bulla que se junta con los chistosos y que, por lo tanto, siempre fue aceptado por las niñas. Cuando grande también es así: se juntará con los “buena onda”, pero siempre desmarcándose de la actitud payasa de sus amigos.

Su principal virtud se basa en manejar el contraste: no es que sea tan diferente, simplemente se rodea de amigos que lo hacen resaltar en forma positiva. Aparenta ser un tipo tranquilo, se ve decente; por eso llama la atención en comparación al resto de pingaslocas (“él es diferente”). Y claro que es diferente, porque a diferencia de sus amigos, este pastel NO TIENE BOLAS.

El embustero es cobarde; se manda las mismas cagadas que el resto, puede ser más caliente que Rocco Siffredi, pero no se le nota; su actitud de pollo mojado convence desde profesoras hasta madres: “¿mi niñito?, no, él jamás haría eso, es un pan de Dió”. La culpa es del resto: a él lo inducen, lo seducen, lo obligan, lo engañan, lo ciegan y siempre, siempre, hay alguien que le cree. En este sentido, él aplica a cabalidad una variante masculina de la Mosquita Muerta: se hace olímpicamente el weón.

Hábitat

Tiempo Libre: Él no se estresa; como es buena onda, siempre tiene algún amigo canchero que lo invita a carretear y le presenta minas sin moverse de su escritorio. Las mujeres se le acercan solas, porque mientras sus amigos juegan al africano, a recitar el abecedario eructando, se agarran a combos o vomitan en el baño mostrando la alcancía, él está conversándote de cosas entretenidas, con su cara de vendedor de autos, muy piscola en mano, y escuchándote como si lo que dices fuera lo más interesante que ha oído jamás.

Después de un rato de conversa, comienza a soltarse: “Que eri simpática tú… ¿oye? em… no pienses que te estoy engrupiendo, pero… ¿estás pololeando? ¿No? Yo pensé que sí, es que eres súper bonita”.

A medida en que te va viendo interesada, comenzará a acercarse de a poquitito, muy sutilmente para jamás quedar de jote y darte confianza. Él no es frontal sino muy delicado, nada de contactos físicos bruscos que demuestren que está caliente; a lo más te tocará el pelo y dirá frases melosas como “me siento tan bien contigo, nunca conocí una mina tan simpática como tú”, “te vengo recién conociendo, pero como que me pasan muchas cosas contigo”. Si te pilla volando bajo, falta de cariño o muy necesitada, el chancho está tirado.

Universidad: Compañero piola, no jotea mucho; puedes carretear y hacer trabajos con él, te invita a su casa, tú lo invitas a la tuya, y vamos agarrando confianza. Es el típico que ves todo acaramelado, pegado a una compañera que después de 3 meses lo termina odiando porque ahora, anda con otra.

Trabajo: Es el que te invitará a almorzar en agradecimiento de lo que sea; buscará algún modo no muy explícito de acercarse a ti y meterte conversa: un cafecito, un correo contándote algún secreto de la oficina, etc. Se ve tan confiable y poco jote, que incluso llegas a pensar que sería una falta de respeto siquiera preguntarle su estado civil.

Obvio, después de un par de salidas y de promesas de amor eterno, te cuenta; o peor, te enteras por otro lado de que el querubín está casado y tiene 7 hijos. No te extrañes (si es que lo vuelves a ver) si al encararlo te dice con cara de circunstancia: “¿pero cómo? Yo pensé que sabías, ¿cómo nunca me preguntaste?”.

Cómo se comunica

Si bien busca el mismo objetivo que el Pingaloca, este pastel lo hace por medio de engaños u omisiones. Rehúye las preguntas que lo ponen en aprietos, habla muy poco de su vida personal y nunca dirá nada que te pueda hacer sospechar algo malo de él o que luego puedas usar en su contra. Pero, como todos, este lolito tiene frases de cabecera rápidamente reconocibles:

  • Siempre tiene una excusa para todo: “¡Pucha, perdón! no pude llegar ayer porque mi mami se enfermó…pobrecita mi viejita”
  • Jamás reconocerá que miente, aún si es sorprendido in fraganti: “Mi amor, te juro que no es lo que tú piensas, ¡te lo puedo explicar!”
  • Siempre le echa la culpa a los amigos: “no me pude venir antes, tú cachay como se pone el Lalo, siempre se pega
  • Es el rey del descarte sutil: “mañana no puedo… ¿el miércoles? Pucha tampoco, tengo partido… ¿el sábado… oh mi amor, se me olvido decirte que me voy a la playa a ver a mi abueli”
  • Siempre estará soltero; ahora bien, si su estado civil de comprometido o casado es evidente, es porque está pasando por un mal momento con su pareja o se encuentra a punto de terminar.
  • Siempre lo llaman números desconocidos, se queda sin batería, o se va a hablar bien lejos…”espérate un poquito que no escucho nada”, “¡Aló, aló!… ¡no escuchoooo! voy entrando a un túnel…”

Cuando ya no le interesa seguir mintiendo, desaparece sin explicación.

Misión

Lo mismo que el pingaloca; follar y divertirse, pero haciéndose el cucho. Un pingaloca, pero poco hombre.

La presa

No existe un estereotipo de mujer específico; todas pueden ser potenciales victimas. Sin embargo, entre sus regalonas se pueden encontrar 2 tipos:

La desencantada: damiselas decepcionadas del género masculino, que se han topado repetidas veces con pasteles y que en su afán de encontrar algo mejorcito, caen con el peor de todos. El Embustero, con un trabajo de joyería, logra romper una a una las barreras de la víctima. Logrado su objetivo, desaparece o se busca otra.

La ciega: son las más vulnerables a creer sus cuentos. Aquellas chiquillas que no se tienen mucho cariño, creen lo que quieren creer y pasan por alto hasta las más evidentes señales, creándose su propia novelita rosa. En el fondo saben que tienen la nuca como pómulo de boxeador, pero prefieren vivir en la mentira, sea porque creen que no encontrarán nada mejor, o en muchos y penosos casos, porque se sienten cómodas siendo mantenidas. Con la ciega, nada que hacer, salvo darles la dirección de un psicólogo o de Laborum.com.

Cómo cazarlo

De partida, tú no lo cazas a él, sino que él a ti.

Además, ni lo pienses: es el típico embustero que desaparece sin rastro y sin justificación, que te sale con un cabro chico de la nada, o peor, el típico pastel que después de 25 años de matrimonio… tenia otra familia igualita a la oficial, con perro labrador y todo.

Cómo extinguirlo

Elimina todo rastro de él, no es confiable ni como amigo. Déjalo que se vaya, bien lejos, ojala con uno de tus zapatos baratos y con punta bien metido en el culo. Haz caso a las señales; al contrario de los sicópatas, a la gente normal la mentira se le nota en los ojos y en los gestos.

En síntesis, este espécimen es uno de los más peligrosos y dañinos de la fauna masculina; no hay una formula específica ni efectiva para poder evitarlo, y tampoco puedes andar por la vida desconfiando de todos; pero cuando se trata de picos hombres, es mejor dejar las esquelas, los peluches y todas esas cosas que te bajan el CI en la basura. Por eso, y a menos que sólo quieras un revolconcito feliz, mejor andar con cuidado.

Si ya fuiste víctima del embustero, llore todo lo que quiera por haber sido tan re hueona confiada. Total, no serás la primera ni la última santa pelota que caerá redondita; al menos fuiste una que se salvó, así que intenta sentirte feliz de haberte librado del cachito a tiempo.

Tarea

Materiales: Loza barata, una pieza con llave y paredes aislantes, un equipo de música con súper woofer, parches curita, el disco Weight de la Rollins Band, tequila y sal a gusto.

Desarrollo: Una vez en la pieza, abrir el tequila y beber un gran sorbo, suba el volumen del equipo0 al máximo, ponga el disco y busque la canción “LIAR”, beber otro sorbo. Poner mucha atención a la letra.

Cuando sientas que la canción toma fuerza, agarra la loza y quiébrala en las paredes; grita, patalea, llora,  putéalo, deja que fluyan todos esos bellos pensamientos que alojas en tu cándido corazón.

Terminada la operación, ordene el desastre, péinese, atesore el disco y salga divina creyéndose la raja, con la idea de no volver jamás a nombrar ni pensar en ese embustero.

Advertencia: el éxito de la operación dependerá de su discreción. Sea digna y que nadie se entere de que usted enloqueció. 😀

“Yo estaba enamorado hasta las patas cuando me pateó… me pilló tirando con la prima en su casa. Antes me había perdonado otras cagadas, pero ésta no me la pasó… Cómo te explico… mi ex era como un Ferrari: rica, simpática, inteligente, tirábamos rico… era perfecta, pero tú cachai, que aunque tengai un Ferrari, a los seis meses de subirte todos los días arriba de él, te aburre, y te dan ganas de manejar un Porsche, una moto o hasta una citrola; obviamente no te quieres deshacer de tu Ferrari, pero, probar otra máquina de vez en cuando, no es malo…. ¿Por qué?… Porque es diferente no más po’… La prima era una citrola…”.

Damas, les presento al pingaloca.

Descripción

Su Majestad, el rey de los Pingalocas

Todas conocemos a un pingaloca o a varios; este pastel se caracteriza por ser muy simpático, gentil y adulador, vanidoso y atractivo. No necesariamente rico, pero sí con actitud de rico, la misma actitud que hace que una se pregunte: “¿Que le encontrarán a ese pobre cristiano? Siempre se termina agarrando a alguien y no tiene ni un brillo” . Minutos más tarde, el mismo “pobre cristiano” te tiene arrinconada en una esquina, con la falda de cintillo y entregada al amors. Ésa es la principal gracia de nuestro pastelito insaciable: no hace nada que tú no quieras que te hagan, pero claro, casi siempre logra que tú quieras… lo que él quiere.

Al pingaloca le va bien con las mujeres. ¿Por qué? Porque tiene una gran, gran (no sea mal pensada) personalidad; no tendrá vergüenza en acercarse por atrás y susurrar al oído de la víctima: “huy…Te quedan lindos esos pantalones, ¿puedo tocar?… Ya po’ un poquito no más, si es para saber qué se siente”. Si te pilla volando bajo, ¡listo!, el chancho estará tirado.

Hábitat

Tiempo Libre: su lugar favorito es el carrete nocturno, entiéndase: en casa de amigos, choripán bailable, discoteque, etc., siempre y cuando exista un ramillete de féminas a quienes les pueda dar como caja su atención.

Por lo mismo, le cargan los clubes de Toby y/o festival de pichulas): juntarse con los amigos a jugar Winning Eleven le resulta una soberana lata si no hay minas de por medio.

Universidad: es el típico compañero que se ha agarrado a más de 5 compañeras en el año, y que, aburrido de lo mismo,  comienza a buscar y a juntarse con mujeres de otras carreras, las que suelen ser: Párvulos, Trabajo Social, Nutrición o cualquier otra donde abunde el estrógeno.

Trabajo: es el rey del After Office en el Manhattan. En su agenda, tiene dibujada una ruta de cafés con piernas, marcada y coloreada por zona, calidad de silicona y nivel de salubridad. En su agenda telefónica, abundan los nombres de mujeres cuyas caras no puede recordar: “¡Aló! ¿Con quién hablo?… ¿Nayadet?, ¡Naaayadet, preciosa, como no me voy a acordar!, la del Subterráneo, ¿no?… ¿No? Emm… ¿del Mito?… ¿del Alí Babá?”

Cómo se comunica

De forma directa, libre y espontánea. No se anda con rodeos; donde pone el ojo pone el pico la bala. No manda correos, no pide teléfono, no promete amor;  no tira piropos cursis, no le preocupa retener tu nombre, no le interesa conocerte mejor, ni hablar de la vida.

El pingaloca va directo al grano y no pierde el tiempo: si le gustas, te lo dice; si te quiere hablar, se acercará; si se quiere acostar contigo, te llevara a un motel, baño, o lo que sea. Si te haces la difícil, no esperes que te ruegue. Se aburrirá pronto y se buscara una más relajada; obvio, este pastelito quiere pasarlo bien, y tú te estas demorando mucho.

Misión

Follar y divertirse… y ¡no!, usted no busque nada más.

La presa

Todas. Cualquiera puede llegar a ser potencial victima de un pingaloca… él es como la ley: no distingue edad, estirpe o condición.

Siempre existirán algunos más selectivos que otros en cuanto a los requisitos físicos de la víctima; pero por lo general, no tienen filtro, salvo el sanguíneo (consanguíneos de él, no tuyos, desde luego); van a todas con todas, y su lema favorito es: “En época de guerra… cualquier hoyo es trinchera”.

Como cazarlo

Si le gusta el pastel y lo quiere para usted, siga estos sencillos consejos:

1)      Póngase su mejor tenida de casa de burlesque, acércate y déjalo que te engrupa mientras te tocas el pelo y te muerdes los labios.

2)      Rózale cualquier parte del cuerpo con las tetas.

3)      Llévalo a un motel y págalo tú.

4)      Ofrécele ser su amigui con raspe, con atención las 24 hrs.

5)      No lo presiones: no nombres las palabras pololeo, compromiso ni exclusividad.

6)     Cómprate un casco con harta espuma en la nuca. Lo vas a necesitar.

Solo te puedo dar un consejo: asume las consecuencias. No pierdas el tiempo en cambiarlo: no va a suceder.

Decía mi abuela: “el que nace chicharra…” y usted ya conoce el resto; no pienses que por hacerle el vuelo del cóndor, con triple salto mortal y helicóptero invertido, lo tendrás fiel como cachorro huérfano,  porque la cosa no funciona así.  Puede ser que el pastelillo se enamore; pero en ningún caso eso te asegurará su fidelidad.

Como extinguirlo

No hay para qué hacer semejante cosa. Este pastel, aunque usted no lo crea, es el menos dañino de todos. Se preguntará usted: ¿Cómo este timador, guatero del diablo, va a ser inofensivo? Pues sí lo es, y mas aún, le hacen un bien a nuestro género: en época de vacas flacas, es el tiramigo perfecto, siempre está dispuesto y no molesta, tiene técnica y no hace falsas promesas; es el rey de la cachita loca, sin ningún compromiso más que la mutua satisfacción. ¿Me va entendiendo?

El pingaloca se convierte en un pastel sólo si cometes el error de tomarlo en serio; de lo contrario, puede llegar a ser un gran amigo con raspe y hacerte vivir momentos alegres, sin complicaciones posteriores. Para ello, hay que tener 2 importantes cosas en consideración:

  1. El pingaloca no cambia: tiene un chip en el pene que contiene el impulso de follar con todas; tratar de cambiar eso, es como tratar de discutir con una papa. No pierda el tiempo.
  2. ¡Use condón! Es un pin-ga-lo-ca; jamás, jamás se tira sin condón con un pingaloca.

En resumen: no se trata de belleza, aptitudes amatorias, venganza, ni cualquier otra justificación con la que pretendas entender la actitud de este pastel y buscar una solución. El Pingaloca es así; porque la naturaleza quiso, por crianza, problemas psicológicos, incluso para ocultar una homosexualidad encubierta o por simple decisión propia. Pero NO por algo que tenga que ver contigo.