Tipos de ñoños

El ñoño social

Uno de los personajes más adorables dentro de los ñoños es este. Camuflao pasa piola como ñoño, porque él habla con harta gente, sale caleta y vive organizando cosas.  Pero en muchos casos es un tímido en potencia que, al contrario del tradicional, se esconde en la masa para evitar la relación uno a uno. Dicen que les es más fácil hablar ante 500 delegados para la paz mundial en un encuentro de la ONU, que hablarle a una chiquilla. A esa chiquilla.

Se le puede encontrar básicamente liderando  un montón de agrupaciones sociales: en el grupo scout, en la federación de estudiantes, a cargo del grupo de jóvenes de la pastoral, con la agrupación animalista-vegana-anarkista, etc. Porque lo suyo es la causa (cualquiera), cual Simón Bolívar, y por ella puede morir en el intento. Lo que le  viene bien es salvar al mundo y justamente en eso es donde pone su energía, su ánimo, su plata, su estilo de vida e, incluso, sus relaciones. Es el encanto de las niñas, el favorito de las maduritas, el yerno ideal, el mandamás de la justicia social.

Lo bonito:

Habla de corrido: No se le lengua la traba y escucharlo hablar es un arte demasiado agradable. Es del tipo que podís llevar a cualquier lado a conversar, A MENOS que de verdad no pueda conseguir simpatizantes o no pueda comunicar su palabra de vida eterna, porque ahí se descontextualiza.

Atractivo: Ya sea por su naturaleza, porque siempre anda de un lado para otro apagando incendios o por su popularidad, genera un atractivo que se transforma en un imán de chiquillas. Porque el liderazgo hace que los churrines se derritan en el momento y la pasión al comunicarse, también. Ay.

Complejo de superhéroe: Alguien que aporta al planeta, aunque sea en un poquitito, es digno de imitar y de querer tener cerquita. Normalmente aprendes mucho, conoces las tantas agrupaciones que existen, incluso colaboras de manera real y te das cuenta de lo bacán que es la experiencia gregaria.

Panorama: Si te acoplas a su ritmo, estarás llena de cumpleaños, bingos a beneficio, tocatas, ventas de garage, picnics, paseos, cicletadas, campamentos, retiros y más. Pero claro, actividades de ellos (casi exclusivamente), las de su “agrupación”. Olvídate de invitarlo tú a algo fuera del “círculo”, ahí nunca podrá. JAMÁS, de hecho, ya tendrá la agenda ocupada con una actividad a la QUE NO PUEDE FALTAR. Y obviamente, en estas actividades, o estás desembolsando plata pa’ la causa o estás con una credencial, a veces en cosas que ni pensaste, colaborando. Bonus Track: Tus amigos están chatos de las invitaciones por Facebook que le ayudas a difundir.

Lo feito:

Pavo o esquivo: Le cuesta despabilar de su mundito y, por lo general, le tienen que pegar un palo en la cabeza para que cache que lo están joteando. Él no cacha, preocupado por la reunión con los auspiciadores, el encuentro de padres de los niños que llevarán de paseo, etc. Cuando se llega a dar cuenta, escapa esquivando a toda velocidad  proposiciones que pudieran parecer eroticonas para que no se rompa el “equilibrio” de la organización. Súper común en el dirigente moderno.

Deja de lado la vida normal: No hay domingos, viernes en la noche, cumpleaños de la abuelita, funeral o tarde de chancheo con la polola que estén por sobre la actividad. El mundo podría dejar de girar si él no está. Para su grupo es súper comprensible, obvio que la causa es lo importante y todo el resto, no. Muchos amigos que no participan con él se aburrieron de hacer planes y en su familia lo viven hueviando con que deje una foto, pa’ acordarse de su cara.

 Siempre A veces resulta ser monotemático: porque claro, la causa es MUY IMPORTANTE. Y claro que la causa es importante y salvar al mundo es bacán, pero también hay otros temas, también hay más causas como la vida cotidiana, como la lucha particular. Pero de una u otra manera, ya sea en un carrete, en la fila del banco o mochileando, él sacará a relucir en una cuña perfecta, un pase gol para que su causa salga a colación y, cual prosélito, buscará que sus interlocutores se entusiasmen y se conviertan a su causa, pensando que es LA MEJOR manera de ayudar a la humanidad.

Es tan adorable que es difícil imaginárselo faltándote el respeto: Entre tanta causa, a veces su hombría termina un poco castrada por los diminutivos ( ¿Y Carlitos? Carlitos tiene 38 años y le siguen diciendo ‘Carlitos’) o por esta imagen casi icónica del dirigente social intocable, que por lo general ha tenido una polola, muy conocida o simplemente nada. Si están hablando de causas tan justas, tan altruistas ¿Cómo insertas ahí la cochiná?

Y entonces, ¿Cómo?

Una manera de atraer su atención de verdad, es ser su colaboradora casi groupie, dejarse caer en sus actividades o hacerle collera de famosidad, perteneciendo a una agrupación afín.  Apreciará hablar el mismo idioma, ya que podrán pelar el cable de la liberación de los 30 o de la cicletada del próximo primer martes. Como también lo justamente lo contrario: no tener nada que ver con su mundito.

Recuerde que, como los otros ñoños, él no es tan vivo y anda preocupado de sus cuestiones, así es que si quiere algo, plantéeselo, directamente pero sin asustarlo en una encerrona. Si no se atreve, puede vivir eternamente con el mito de que él también mostraba interés, que todo el mundo cachaba, pero nunca fue. De puro pavos no más.

Entender que su compromiso será siempre primero: No es de mala onda, no es algo particular contigo, su causa de verdad es el motor de su vida. Intentar ser la bruja que lo saca de todo, es la mejor manera de quedarse con un hueón apagado y fome. A veces las minas somos mandadas a hacer para “querer cambiar” y sorry, pero puede salir perdiendo. O lo acepta como viene o está cagá.

 

 

Jack Dorsey, el creador de Twitter: Rico, nerd, millonario y pasado a Social Media.

Es aparentemente el menos ñoño de todos. Digamos porque probablemente tuvo un pasado menos nerd que el resto de nuestros queridos, pasaba más piola o peor: nunca lo fue. Nunca fue bueno en geografía de África, ni en leer partituras de música mozárabe, ni en matemática aplicada: él prefería conocer gente en latinchat o que se le completaran los comentarios del fotolog, donde ponía fotos shúper logas, con textos onderos.

Pero por qué digo que es ñoño: porque no hay weá más ñoña que googlear a alguien, revisarle el perfil completo en FB o ver con quien está conectado en Linkedin. Y aunque probablemente todos los que estamos leyendo lo hemos hecho alguna vez, créeme que hay gente allá afuera que NO lo hace. Al ñoño social media esto simplemente no le cabe en la cabeza.

Todo en él es social-media: hace check-in en 4square hasta en el motel (¿hay algo más loser que ser “alcalde” de tu casa?) y fotografía la comida que le hiciste. Cuando hablan de una canción te pregunta si está en Grooveshark y si no está la sube y te la linkea.  Él no te envía un archivo: te lo comparte en Dropbox. Qué es eso de preguntar el nombre: recuerda mucho mejor el @nick o el mail, y lo primero que hará cuando te des vuelta es sacar su smartphone para revisar si twitteaste algo referente a él. Porque obvio: su ego está en juego y es de sus principales, por no decir EL talón de aquiles. Lea el resto de este artículo »

Algunas chiquillas dirán “ahh, ¿ése? El hueón FOME”. Pero ojo: ¿nunca escuchó ese sabio consejo maternal “Los callaítos son los peores”? Y en base a la experiencia digo: Mi mamá tenía razón.

Si quisiera definirlo en término, diría tímido. Quitaíto de bulla, callaito, piolita, como que no está, como que no existe. Pero error: sí existe. El que le viven pidiendo la credencial pa entrar porque no lo ubican, el que se pone rojo cuando le hablan. El que siempre está pidiendo disculpas por existir.

Puede que uno piense que todos son igualitos. Pero no. Los ñoños tímidos o Perdón Permiso, tienen sus variantes, debido a aspectos que los caracterizan: Bú, Evitador, Perdón por existir, Mute.

1. Nombre técnico: Ñoño/perdón-permiso/Bu! (tímido-tímido-uta que es tímido)

Al tímido-tímido le encantaría ser distinto, ser el alma de la fiesta. Pero le da vergüenza. Se pone tan nervioso que cuando dice algo tartamudea o se queda pa dentro y no dice nada, mirando con los ojos grandes.

Ejemplo: A Javier cuando lo nombraban desde la lista del colegio se ponía rojo como tomate. Cuando le tocaba disertar, a veces prefería un 1.0 por tanto pánico que le daba de hablar frente a tanta gente. Sus compañeros lo molestan y le dicen ¡BU!: él se asusta y adivina qué le pasa, se pone rojo. Pasó 7 años en la U, salió hace 3 y sigue igual.

Lo que se pierde/gana: el loco es súper inteligente, muy asertivo pero no lo comunica. Aunque el poner nervioso a alguien también resulta entretenido.

2. Nombre técnico: Ñoño/perdón-permiso/Evitador (de fobia social o lisa y llanamente evitador)

Simplemente le carga enfrentarse a la gente en grupo, a la gente que no conoce, le complica que lo interpelen, no está ni ahí con socializar. No le gusta exponerse a situaciones en las que puede ser criticado o rechazado. Prefiere recluirse en su baticueva.

Ejemplo: A Javier lo invitan a carretear con las mechonas de enfermería. Javierito prefiere evitarse no saber qué hacer e irse a casa a jugar StarCraft 2 acompañado de un montón de comida basura que compró a través de unos cupones de descuento.

Lo que se pierde/gana: compartir con gente que no le quiere hacer nada malo. Al contrario muajaja

3.Nombre técnico: Ñoño/ Perdón/ Permiso/ Perdón por existir

Jamás podrás acordarte que dijo algo rebatiendo porque fundamentalmente él no rebate nada. Le cuesta tener ideas propias que difieran de lo que dice el resto, va donde va la mayoría y jamás se le va a ver como con una idea propia.  En verdad lo que hace es molestarte con tantas veces que te pide disculpas por existir.

Ejemplo: Javier pide disculpas al pasar, al pasar de vuelta, cuando llega a un grupo pide permiso: “Chiquillas, ¿puedo estar acá? Pero en serio… ¿no es problema que venga pa acá? Si no me voy, ustedes me dicen.

Lo que se pierde/gana: Disfrutar buenos momentos por enrollarse que está molestando. Aunque igual el papel de dominatrix puede resultar interesante 1313

4. Nombre técnico: Ñoño/ Perdón permiso/ Mute

No habla. No encuentra qué decir. Encuentra innecesario hacerlo, y simplemente no habla y se puede quedar callado por horas.

Ejemplo: Él siempre está en los cumpleaños de todos, está presente en los momentos importantes de los amigos, pero nadie se acuerda de su voz. No podría decir como piensa, de qué partido es, de qué equipo. Pero no es porque no tenga opinión: es porque el loco no habla. NO HABLA. Y no es que sea tímido, no es que tenga fobia social: no sabe qué decir o no lo encuentra necesario.

De qué se pierde/gana: debatir, de discutir, de que los demás conozcan sus ideas. Pero este me han contado que las cacha todas mejor que el resto y lo que no lo habla, lo (inserte deseo aquí).

¿Dónde encontrarlo?

Está en casi todos los trabajos, centros educativos, carrete de casa, aunque es más común encontrarlo en lugares y situaciones donde no necesite tener tanto roce social: frente a un computador trabajando a distancia, en un laboratorio impenetrable por el resto de la humanidad, en tarreos (existen aún ¿cierto?) con sus compañeros de juego o en los carretes, en círculo con sus otros amigos ñoños con una chela en la mano, en el metro siguiente a la puerta de entrada (listos para arrancar)

¿Cómo es?

Es un gran observador y más de alguna vez te podría sorprender diciendo algo como “esa vez( 6 meses antes) andabai con un vestido floreado rojo con pintitas amarillas y bailaste una canción que hablaba de un barco, que de hecho la busqué y hablaba de una canoa que ocupan en la costa atlántica colombiana. Cuando bailaste me dejaste tan loco que hasta se me paró”.

Claro: como él trata de pasar tan inadvertío, tiene tiempo pa observar al resto, sacarles el rollo.  Lo otro es que como habla poco, en 3 palabras dice todo y te deja pa la cagá: ¿cómo alguien puede decir todo en tan poco texto? Aparte, primero, es ñoño. No lo olvide.

¿Cuál es su gracia?

Perdón-permiso es interesante y eso es justamente lo que le llama la atención a gente como yo: como no se muestra así no más, no anda engrupiéndose con lo que sabe ni menos con las minas,  hay cosas por descubrir todo el tiempo.

Pero claro, no sólo de eso viven las chiquillas de hoy y aquí viene lo mas importante: el lolo cierra la puerta y se olvidó que era ñoño (“aers, quién era el tímido aquí?”), que era piola, que se supone que no cachaba nada. Puede que sea un poco torpe, no taaaan experimentado. Pero a diferencia del ahueonao del esquivo, al loco le dai pie y la hace toda-toda. Además por lo general es más tiernucho. Si es medio ogro pa sus weás, igual su timidez provoca cierta ternura que a algunas les puede gustar. También como decía más arriba, el loco no necesita hablar muchas veces y cuando habla es por algo importante.

Formas de acercarse

Sáquelo a bailar tantas veces hasta que haga como que lo intenta, aunque probablemente lo haga pésimo. O mejor: no bailarán jamás, pero la excusa le servirá para que él se ría coquetamente (siempre he dicho que los tímidos son tan coquetos que no se dan cuenta) y se queden conversando a propósito de un baile que nunca fue. Y de ahí lo agrega al gtalk, al feibu, al twitter y comentan del baile y la weá. ¡100% comprobado!

La otra es que lo saque del esquema: háblele de esas cosas que usted comprende o mejor: cosa simples que tengan en común, que le pueden gustar a ambos y que no tienen nada que ver con lo que hacen . Puede que a los 2 les guste un video terrible de bueno o les gusta el pastel de frambuesa.

Pero lolita: recuerde que el loco es ñoño. Ámelo con locura, tíreselo como que se acabe el mundo, aproveche que este es menos cochinito que otros, pero no lo intente cambiar, porque definitivamente NO VA A CAMBIAR. El lolito puede ser un tierno, entregarle todo su amor, pero piense siempre en que nadie tiene que cambiar por otro. Ni usté ni él. Él seguirá siendo como es y es así como tiene que quererlo. Ñoño, tímido y quitaíto de bulla, puede que le pegue mil patás a los otros que se andan haciendo los bacanes del ring =)

Imagínese esta situación: Usté conoce a huachito, con quien, después de unas conversas, unas piscolas y unos intentos de baile siguen conversando y zaz! se ponen hablar de un tema X. Por ejemplo, de la sensibilidad. A usté le gusta discutir y analizar, pero el lolito se va en la volá y después de pedirle su Gtalk (como corresponde), al día siguiente (ya sea que haya pasado de todo, nada, un besito loco, una salida a lo oscurito…) su bandeja de correo electrónico tiene un correo a las 07:45 de la mañana con un link que explica que la sensibilidad es lo que él decía, y no lo que pensaba usté.

Ay, los ñoños. Ay.

Hoy quiero partir con uno que me cae muy bien. Y ejemplos tenemos de sobra entre los amigos:  El ñoño con ondita. (sin picarse ¿ah?)

El ñoño con onda, a diferencia de sus congéneres, no usa (tanto) el chaleco tipo “de colegio”, el polerón de generación de su colegio-tradicional-buenpuntajeyoentrosiosialaU , ni colores de la paleta gris marengo-beige-café moro, tan usuales en las facultades-antros de ñoños. El ñoño con onda trata de salirse de ese estilo.

Usa camisita con colores (el más osado hasta le aplica guayabera o esas de feria artesanal de los otavalos), chaleco artesanal, a veces usa sombrero, pañuelo o incluso anda con shores cortos o pantalones de esos de la india que se amarran. A veces, es como de ocupar la polera de diseño, o, cuando es super osado, polera sin mangas y con el cuello cortado así como a mano. En el fondo, le estoy diciendo que ocupa colores, que la ropa probablemente se la elige él y no la mamá cuando le compra cosas  en el mall. Y en verano, usa hawaianas o alpargatas. Porque el zapato zapatilla es de toooodo el resto.

Es asiduo a las fiestas multitudinarias, toma melón con vino, pero por lo general no fuma (cigarros). Hace el intento de bailar, aunque no en todos los casos lo logra, y frecuentemente le cuesta mucho tiempo, sacarse el 1-2-3-4 de la cabeza para contar al momento de hacer pasos. Pero lo intenta.

Cuando el loco tiene (o quiere tener) mucha onda, es de los que va a ver bandas de cumbia, salsa, altiplánica o klezmer. Pero ojo, él no es de los que va a todas: usualmente  está atrasado con un paper, entonces a veces no va porque “estuvo trabajando”.  Aparte, como es organizado, sabe con anticipación a qué va a ir.

El ñoño con onda le va a vender la engrupía de que él no es como los otros ñoños.  Él no es enrrollao, el es terrible de freedom, living la vida loca, aquí somos todos como amigos y la volá.

Pero no se deje engañar: él, en el fondo, es ñoño. Usté le tiene que explicar las cosas con detalle. Tiene que argumentarle y explicarles los pros y contras de las decisiones. Saca siempre conclusiones en base a los hechos concretos y jamás deja cosas al azar.  Él necesita saber el lugar donde van a ir, la hora estimada de regreso, qué banda va a tocar y lo más probable es que, si van a ver un documental en el parque, él ya haya investigado cuáles son los que estarán hoy, el nombre de los directores y qué premios ha ganado cada uno.

Él es un curioso y le encanta investigar. Brígido.

En algunos casos intentará ocupar sus artimañas escondidas como un saxo, djembé, guitarra cuequera, una tela, pájaritos con fuego, hilos encerados pal macramé, un chin chin (este ya es la cagá) o incluso sus zapatos de tango pa mostrarle que él también es sensible y sobre todo (de nuevo) que él no es tan ñoño como los otros.

Pero, nuevamente, acuérdese ante todo: él es ÑOÑO.

Hay varias razones de su relajo en comparación al resto: puede que sea muy inteligente, pero decidió que los libros y los laboratorios no absorbieran su vida por completo;  o tal vez tiene un pasado en una okupa, o es de fuera de Santiago (entonces claro, las cosas no son tan jauja). O incluso: tiene un pasado terriblemente nerd del que en un momento se rebeló, se hizo mierda haciendo lo que no había hecho en años, y ahora quiere hacerlas todas. TODAS.

Este personaje suele tener éxito tanto con las ñoñas como con las no ñoñas, pues debido a que navega en ambos mundos, las tiene todas. El style, aunque el hueón no sea rico, le da un no-se-qué que hace que entre con alpargatas a algún bar de esos donde toman terremoto en copa, opacando al resto de locos con cara de “buen partido”. Y con su pelo largo, enredado y su aire jipi, caen hasta las mismas pelolais de tacos que andaban buscando esos buenos partidos.

O, entre las ñoñas, pueden hablar de cosas ñoñas sin problema y las engrupe con softwares y juegos de estrategia y su curso de chino mandarín. Porque además, el hueón es inteligente ¿cachai? O sea: el loco tiene onda, es “rico” (o se ve rico por sus volás) y aparte es inteligente.

Por lo general, tienen hartas amigas (de las que sus amigos zaprofitan, claro), que puede habérselas comido o no, pero con las cuales comparte harto. Es bien amigui, casi de afirmar la puerta del baño, sostenerle el pelo cuando la amiga vomita, acostarse en la misma cama sin tocarle un pelo o de bailar con todas las minas juntas. Porque el hueón además es buena onda y si le dicen que es no, aunque se le estén hinchando los coquitos de amor, no va a hacer nada, porque ya le dijeron que no.

Otro asunto importante: tienen un ítem carrete en su tiempo y en su billetera, cosa que el resto de los ñoños probablemente no tiene.

De repente se va en la volá pachamamística, presta libros de sueños y de Osho, prende incienso y cuando ya el loco esh terrible loco ashí, es hasta vegetariano.

Pero lolita: recuerde que el loco es ñoño. Si de repente le hace daño su simpleza, créame que la mayoría de las veces no lo hace con mala intención. Incluso: lo más probable que sea tan transparente, que todas esas “insinuaciones” que usté creyó sentir de parte de él, sean simplemente que él le fue honesto no más, y cuando le gustó algo se lo dijo. Pero eso no má. Acuérdese que el lolo es freedom.

Y si cree tener onda-onda, dígaselo. Pero dígaselo así concretamente, no ande con hueás. O si quiere tener serso o que le agarre una teta o que se vayan pa lo oscurito, pésquele la mano y lléveselo USTÉ. El ñoño suele ser hueón (en buena igual), sobre todo con tus sutilezas o tus palos, o con tus entrelíneas que quieres que te entiendan sin decirlas.

Así que si quiere aplicarse, tome la iniciativa y déle no más. Si el loco no está ni ahí, créame que se lo va a decir. Pero no se quede esperando a que él venga, ¿vió que el lolo es ÑOÑO?