El Ñoño Social Media
por Victoria en Tipos de ñoñosTags: CPC CPM CTR BTL ATL, deja de twittear por favor!, dropoxéamelo, forsquereeamelo, HT TT DM, influyenters, linkeamelo, OMG LOL ROFL, ¿me eliminaste? | 83 comentarios »

Jack Dorsey, el creador de Twitter: Rico, nerd, millonario y pasado a Social Media.
Es aparentemente el menos ñoño de todos. Digamos porque probablemente tuvo un pasado menos nerd que el resto de nuestros queridos, pasaba más piola o peor: nunca lo fue. Nunca fue bueno en geografía de África, ni en leer partituras de música mozárabe, ni en matemática aplicada: él prefería conocer gente en latinchat o que se le completaran los comentarios del fotolog, donde ponía fotos shúper logas, con textos onderos.
Pero por qué digo que es ñoño: porque no hay weá más ñoña que googlear a alguien, revisarle el perfil completo en FB o ver con quien está conectado en Linkedin. Y aunque probablemente todos los que estamos leyendo lo hemos hecho alguna vez, créeme que hay gente allá afuera que NO lo hace. Al ñoño social media esto simplemente no le cabe en la cabeza.
Todo en él es social-media: hace check-in en 4square hasta en el motel (¿hay algo más loser que ser “alcalde” de tu casa?) y fotografía la comida que le hiciste. Cuando hablan de una canción te pregunta si está en Grooveshark y si no está la sube y te la linkea. Él no te envía un archivo: te lo comparte en Dropbox. Qué es eso de preguntar el nombre: recuerda mucho mejor el @nick o el mail, y lo primero que hará cuando te des vuelta es sacar su smartphone para revisar si twitteaste algo referente a él. Porque obvio: su ego está en juego y es de sus principales, por no decir EL talón de aquiles.
Él es popular, ¿vio? A él no sólo lo siguen y le contestan influyentes: él ES influyente. No sigue hashtags: él los inventa y los hace TT. Lo invitan a lanzamientos de celulares, le envían chucherías tupido y parejo a la oficina, vive apareciendo en fotos con modelos donde le prestan tecnología de punta por un par de semanas para que escriba reviews. A él le regalan harto souvenir (tanto que llega a repartir) y cuánto emprendedor 3.0 que quiera hacerse conocido intenta ser su amigo. Si no va a una charla de 180 lucas, la ve por streaming si es que no es él mismo quien lo transmite. Obvio. Porque él está metido en el medio ¿cashai?
A él le pagan por consumir, probar y trabajar con Facebook, Foursquare y sobre todo Twitter. Es su pega SER ñoño.
¿Sociable?
Y extrañamente y contrario a lo que se pueda pensar, no es verdaderamente sociable.
O sea: está lleno de “amigos” y “seguidores”, pero tiene el mismo problema de sociabilidad que el resto de ñoños. Cuando está entre personas, no sabe muy bien cómo mirar, cómo moverse, cómo interactuar. Tan así es que puede estar en un evento, twitteando como loco, sin pronunciar una sola palabra por las de él; debe ocupar un mecanismo, justificar mediante la red. Su acto compulsivo será mirar la pantalla de su teléfono, aunque sea para saber la hora por cuarta vez en un minuto. Tiene un serio daño cervical que le impide mirar a la gente antes de su TL.
Él es ñoño porque estudia el tema. Se mete, lee, está en todas las plataformas imaginables e inimaginables. Le gusta. Las busca. De hecho, plataforma nueva que aparece cuando tú -simple mortal- te quieres sumar, él ya se metió y tiene 13254 seguidores. Nada qué hacer. Las redes sociales para él no son como para ti, sino un mundo paralelo de rakings, sofisticados programas de monitoreo y otras vainas.
Cómo conquistarlo
- Pregúntele por cosas que él pueda conseguir a través de sus seguidores. Hágalo sentir el Macho Alfa que hasta el último de los pelagatos desea. “Oye mi amor, ¿sábes dónde hay una farmacia cerca de la ciudad empresarial?”. En 2 tweet tendrá 8 respuestas georreferenciadas y hasta el nombre del farmacéutico de la farmacia de turno más cercana.
- Hacer como si no cacharas que él es influyente y tratarlo como cualquier hijo de vecino.
- Tener pocos seguidores, pocos amigos en FB o mejor: no tener ni Facebook, ni Twitter, nada. Obviar y hasta despreciar ese mundo. Eso lo va a dejar knock-out, como que lo va a perturbar, porque no va a tener cómo buscarte y tendrá que apelar a esa anticuada y obsoleta forma que la gente tenía de conocerse: juntarse a conversar, pelar el cable después de ver una película, escuchar música porque se tienen los discos, etc.
Como eliminarlo (de tu vida)
- Decir algo en el TL que suene a que se lo dijo a él “hoy acabo de hacerle unfollow a 2 pasteles por mentirosos” y que se sienta aludido. Le va a arder más que publicista con post de Bruffinelli.
- Hacerle efectivamente unfollow o eliminarlo de FB. Créame que es peor que patá en los cocos. Dejar de seguir es rudo.
- No contestarle un <3 ni los DMs cochinones.
Su plataforma preferida, obvio: Twitter. Sabe que ahí no hay ojos que lo miran, sino followers influyentes que le pueden dar pega, sus socios en un futuro o futuros colaboradores. Todo lo que dice debe tener un airecito a inteligente, un dejo de expertise que suene shúper choro e interesante. Y si no es así, da lo mismo: es cosa que diga algo para que aparezca una chorrera a aplaudirle hasta los peos que se tira.
Pero en el fondo, a pesar de sus miles de seguidores, es un ser solitario y sensible. Vive solo o con su pareja/padres/hijos/amigos/gatos, pero en todos los casos construye junto a su suerte de cueva (donde tiene todos sus juguetitos y gadgets brandeados) una extraña sensación de vacio, que aunque tenga lleno de mails, menciones y likes, espera por ESE like, ESE chat y ESA mención. No por nada dicen que conocer a mucha gente, es no conocer a nadie.
Como que olvida que la gente conversa en vez de chatear, que sin señal o batería se puede vivir un par de horas, que hay gente que revisa una vez al día su mail, o que hace 15 años la mayoría no tenía celular (por lo que tenías que cumplir con tu palabra de juntarse a las 19:00 en el café de la esquina en vez de andar cambiando de planes a último momento). Suele ocupar esos tiempos muertos (ascensor, taxi, metro), que el resto de la gente ocuparía en conversar, en mirar su TL y revisar si hay algún mail importante, lo que hace sentir a los demás como si no existiesen, esperando una atención que no llega, quedando segundos entre preguntas y respuestas.
Sus amigos de verdad (los pocos que tiene) probablemente jamás twittearán al ritmo de él y no le entienden cuando habla de memes, #foreveralones, awesomes, OMGs, LOLs y lo molestan constantemente (“para de twittear, weónoo”) para que vuelva a este mundo donde la gente se mira a los ojos, dice cosas que no se twittean y realiza cosillas donde no es posible comunicarlas on line…
(inserte patraña preferida aquí)
Algunas chiquillas dirán “ahh, ¿ése? El hueón FOME”. Pero ojo: ¿nunca escuchó ese sabio consejo maternal “Los callaítos son los peores”? Y en base a la experiencia digo: Mi mamá tenía razón.
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