Catálogo de Pasteles

“Si tú estás pensando que yo no me he dado cuenta que desde que llegamos le estay mirando el paquete a ese hueón… estay muy equivocada”

(True story)

Este pastel es un tipo con baja autoestima y alto nivel de inseguridad, absorbente y posesivo; necesita constante atención para sentirse aprobado y querido. No concibe una relación si no sabe con certeza dónde y con quién está su fémina, porque desconfía de ella y de todo aquel que se le acerque; si fuese por él, sacaría a la susodicha de un convento y aún así tendría dudas sobre sus posibles tendencias lésbicas.

En un principio todo es ideal: atento como ninguno, llama seguido, te va a buscar donde sea y a la hora que sea, hasta al mall te acompañaría feliz de la vida. También se muestra interesado en conocer a tus amigos y familia, pero no para compartir tu círculo (como te darás cuenta después), si no que para tantear terreno, conocer tu agenda y, por supuesto, a los posibles enemigos.

Los primeros celos aparecen maquillados como tallas, repetitivas, pero tallas: “lo estabas mirando frescolina, dime la verdad, si es encachado el tipo, hasta yo lo encuentro mino”. Pero de a poco comienza a sacar las garritas; las sospechas se vuelven certezas, y pronto comenzará a mostrar que no está dispuesto a compartir tu atención con el resto del mundo.

Más absorbente que toalla nova, este pastel sólo se siente satisfecho estando contigo, ojalá los 7 días de la semana y las 24 horas del día. Feliz pasaría todos los fines de semana encerrados con usted viendo películas… dígame si no es lindi.

Como es encantador desde un principio, usted no le verá las malas intenciones; lo encontrará perfecto hasta que ¡zaz! la ventosa la tiene bien agarrada de las tetas, sola, sin amigos y con el muro de facebook lleno de comentarios… solo de él.

Hábitat

No tiene mucha vida: dado que toda su vida gira en torno a ti, tus actividades (si te deja tenerlas) son sus actividades también.

Tiempo Libre: Contigo, siempre contigo, ojala los dos solos en casa; la tuya o de él. No le gusta carretear, así que váyase olvidando de la vida social, y si es que al muchacho se le ocurre salir a bailar, aguántese el show porque siempre, alguien te está mirando o tú estás coqueteando con un ser que probablemente exista sólo en su imaginación:

— ¡Estás pinchando con ese hueón!

No, mi amor ¿con quién?

Tu crees que yo soy hueón, ¡si te vi, te vi!

Universidad: Es probable que se inscriba en tu misma universidad, y si no, te irá a buscar todos los días y tendrá un papelógrafo con tu horario pegado en la pared de su dormitorio. Sabrá en que salas te toca tal o cual clase, a qué hora entras y sales, cuándo te da hambre, cuándo quieres ir al baño…

Trabajo: Como tiene que estar en la pega, utilizará el teléfono como medio de control: “hola mi amorcito linda cosita, ¿dónde estás?,  ¿a qué hora sales?…¿de quién es esa voz?… el pelao degenerado de tu jefe seguro”.

Happy hours con los colegas, quedarse en la pega hasta tarde, paseos de fin de año, todo es sinónimo de show pobre: “mi amorcito si yo confío en ti, pero no en los jotes de tus compañeros, por eso yo te voy a acompañar”.

Cómo detectarlo

1) Como tiene complejo de GPS, te llama más de 5 veces al día preguntando tu lugar de ubicación y nombres de quienes te acompañan. Probablemente a estas alturas, si tienes smartphone, ya te haya convencido de usar Foursquare y hacer check-in hasta en el WC.

2) Siempre está tratando de afearte: “me encanta como te ves así, al natural”. Claro, con ojeras crónicas y cara de culo no le gustas a nadie más que a él.

3) Apela al amor y la culpa para aislarte del resto: “para qué vamos a salir, quedémonos regaloneando mejor…¿no te entretengo lo suficiente?”

4) Comienza marcando presencia en las redes sociales con los jotes y una vez fuera de control, los atacará directamente y te encarará por responder a ellos antes que a él: “¿Por qué cresta te escriben tantos hueones?”, “señoritas pololas que le responden a todos los jotes menos a su pololo…”. Entonces usted, enamorada y pajarona amiga, comenzara a bloquear a los amigos que le traen problemas, hasta que ya no tenga más comentarios en su muro que los de él.

5) Cada vez que te quieras ir de carrete con tus amigas, inventará una excusa para que no lo hagas: hará un show, se enfermará, le dolerá algo, tiene frío o se siente raro y necesita tus cuidados.

6) Si le contestas el teléfono en voz baja, siempre creerá que le estás ocultando algo, o peor: que lo ocultas a él, para que nadie se entere de que tienes pololo.

7) Le cae mal a tus amigos y ellos a él.

8 ) En el ring, el cabro es de lo más apasionado… todo un vikingo, pero se le sale repetidamente el “tu eres mía”, “¿donde aprendiste eso?”, “te apuesto que tu ex no lo hacía como yo”

9) Intentará por todos los medios y con cualquier excusa que le des tus contraseñas: “mi amor, tengo un problema con mi correo y me mandaron uno al tuyo, dame tu clave para revisarlo porfi, es urgente”

10) Se enoja, se taima y te cela si osas encontrar guapo a alguien de la tele.

11) Te revisa el celular si lo dejas a su alcance o cuando te lo pide, con el pretexto de mandar un mensaje.

12) En su mente enferma inventa jotes o coqueteos que no existen, como ya vimos.

Misión

Reducir tu vida social a su más mínima expresión, ojalá encerrada todo el día en la casa, sin teléfono ni medio de comunicación alguno.

La Presa

Mujeres de carácter débil, aunque cualquier fémina que confunda amor con posesión puede ser victima de la Ventosa Celópata. El “me cela porque me quiere”, es la misma excusa que utiliza la Ventosa para justificar su inseguridad.

Tod@s somos celos@s en mayor o menor medida; pero si nota que su macho se le está subiendo por el chorro, póngale un paralé de inmediato antes que sea demasiado tarde y se vea sola, encerrada en la casa, con falda a lo canuta y respondiéndole a la conductora del matinal como si fuera tu amiga.

Tarea

Vea Los Abrazos Rotos. La película habla por sí sola.

ROMEO: ¿Cómo, Rosalina? No, buen padre, no. Ya olvidé ese nombre y el pesar que me dio.

FRAY LORENZO: ¡Por San Francisco bendito, cómo cambias! ¿Así a Rosalina, amor de tu alma, ya has abandonado? El joven amor sólo está en los ojos, no en el corazón. ¡Jesús y María! Por tu Rosalina bañó un océano tus mustias mejillas. ¡Cuánta agua salada has tirado en vano, sazonando amor, para no gustarlo! Aún no ha deshecho el sol tus suspiros, y aún tus lamentos suenan en mi oído. Aquí, en la mejilla, te queda la mancha de una antigua lágrima aún no enjugada. Si eras tú mismo, y tanto sufrías, tú y tus penas fueron para Rosalina. ¿Y ahora has cambiado? Pues di la sentencia: “Que engañe mujer si el hombre flaquea”.

La historia de amors más famosa de todos los tiempos es la que sustenta a nuestro siguiente pastel. Cuando los ojos se te nublen de un color rosado y empiecen a aparecer los peluches en tu pieza, recuerda que Romeo sufría de amor por Rosalina, tratando de olvidarla conoció a Julieta —más hermosa que la primera— … y hasta ahí no más le llegó el amor por Rosalina, lanzándose el protagonista en su nueva aventura, suicidio incluido.

Os presento al Romeo Itinerante.

Descripción

Este romántico pastelito es el hombre con el que la mayoría soñó de niña: ese que le lleva flores, le dice en la primera semana de pololeo “Te amo”, le compra chocolates extra calóricos, folla suavecito mirándola a los ojos (olvídese de la palmada y el tirón de pelo en doggy style), le dice frases cursilonas cargadas de almíbar y se entrega a lo Milanés, cual si hubiera solo un día para amars.

Casi siempre está con alguien, sea pololeando, empezando o terminando, y si por alguna extraña razón estuviera soltero, de seguro estará pasando penas de amor.

No crea que este turrón de amor es un embustero, no, él es sincero en sus cursilerías. Cuando dice que está agarrado, es porque de verdad así se siente; no distingue entre el empotamiento y el enamoramiento. Él siente cosas fuertes y se lanza en busca de su Julieta porque no le importa nada más.

El problema con este pastel es que puede enamorarse y desenamorarse tan rápido como se va un precoz; es el rey del idilio de los 3 meses y la patá en la raja al cuarto (“es que ya no siento lo mismo, estoy confundido”). Pero en realidad no esta confundido; simplemente las maripositas que sintió por ti en su momento ahora fueron a parar a la flors de otra Julieta, igual de vivaracha que tú; o puede ser que la mismísima Julieta de turno sea la que lo mande a freír monos, asustada al ver lo embalado que puede llegar a estar su Romeo en menos de una semana.

Hábitat

Tiempo Libre: goza de las caminatas y picnic al aire libre; puede verlo por el parque Forestal suspirando, sintiéndose solo y miserable, oliendo una flor o acariciando un perrito. Cuando se encuentra en ese estado, es altamente vulnerable: la imagen de una damisela leyendo en el pasto será para él una aparición divina que lo obligará a acercarse, porque ahora sí que encontró el amor de su vida.

Carreteando le puede pasar exactamente lo mismo, pero la damisela debe ser especial, no cualquier curá del carrete, porque él busca un cuento, una princesa y un amors por el que luchar.

Universidad: No se junta con muchos hombres, salvo un par de amigos. Obvio, si es un mamón y para el resto de los hombres su comportamiento es de gay, pero a él no le importa: él es un romántico. En cambio, tiene varias compañeras dentro de las cuales siempre hay una más afectuosa e interesada que otra. No faltará la que caerá ante la sensibilidad de este Romeo, siempre falto de cariño, que sabrá responder sus atenciones.

Trabajo: Es un hombre serio, dedicado al trabajo, responsable y muy respetuoso; prefiere quedarse conversando con la compañera de al lado, en vez de ir con los coleguitas a tomar café donde la Calentina. Es de los que te invitan a comer y se preocupa de escoger un buen lugar; te envía flores a la oficina, y difícilmente te pedirá de forma directa que se la sueltes. Entre tanta cena y regalo, antes que él te lo insinúe, estarás instaladita en el motel, por iniciativa propia, con la mejor de las sonrisas y haciendo tu performance de Cirque du Soleil con mejor elongación que Nadia Comaneci.

Cómo se comunica

De forma azucarada. Si le resulta no esconderá su amor; lo gritará a los cuatro vientos y “que se enteren todos porque estoy enamorado”; mandará familia, pega y amigos a la cresta, porque el amor es lo único que importa. Y luego de tres semanas de presentaciones hechas a padres y amigos,  se dará cuenta que el amor de su vida es una desconocida con mañas, granos, gases y celulitis. El idilio perfecto se nos fue al carajo porque pasó a ser real.

Cómo reconocerlo

  • Dice frases melosas del tipo:“Siento que te conozco de toda la vida”,  “nunca me había sentido así antes”.
  • Sus amigos perdieron las esperanzas y conocen todas sus justificaciones:

Amigo 1: “hueón ándate con calma ahora, porfa, no te la pololees todavía”.
Romeo: “Compadre ¡ahora si que es verdad! estoy enamorado, esta vez va en serio”.
Amigo 2: “diez Lucas a que no llegai al mes”
Romeo: “Espérate no más, esto es verdadero, del alma”

  • Su familia le conoce más parejas que a la Kenita.
  • Se encanta y se desencanta como quien se cambia de calzones: “ no sé, es que algo cambió en ella, en los últimos cinco días”
  • Su estado en facebook vive en constante cambio: de “soltero”, a “en una relación”, pasando por “casado”, derivando en “es complicado”, hasta llegar al “soltero” nuevamente para terminar en “viudo”, cuando han dañado su frágil corazón.
  • Se le confunden los nombres de las ex; no lo culpe, 6 en un año da para confundirse.

Misión

Encontrar el amor de su vida; él es la versión con pico de la princesa Disney, una Elizabeth Taylor peluda y pobre, quiere un amor verdadero, y lo buscará durante el tiempo necesario y cuántas veces lo estime conveniente.

La presa

Por lo general busca mujeres con mentalidad televisiva, que le sigan el juego y que prendan con sus encantadoras frases almidonadas sacadas de película gringa. Mujeres vulnerables a la cursilería barata y las historias de amor eterno.

Si tu eres de las que contesta frases como: “Nunca había conocido una mujer como tú”  con un  “yaaa, hueón cursi, vamos a comprar un copete mejor”, no se moleste en espantarlo, porque ya lo lograste: eres demasiado brusca para él.

Cómo cazarlo

Si eres de las que gozan con chocolates, flores y conversaciones prefabricadas aquí le van unos tips, pero después no se queje si le andan cantando Alex Ubago en el oído. Se lo advertimos.

  • Sé suave en tus modos, habla despacio, camina en puntas de pies, toma clases de ballet. Cambia tus pantalones por vestidos de colores pasteles y aprende a cocinar dulces.
  • En el ring de cuatro perillas: Olvídese de la princesa y fólleselo como que no hubiera un mañana. No más polvos suaves a la luz de las velas (a menos que se fumen un cañito). Prenda la luz y vuélvase loca. Al terminar póngase su vestido pastel, déjele un pañuelo perfumado y váyase corriendo en sus puntas de pies, quedará loquito porque le gusta el drama.

Como extinguirlo

Basta con intentar bajarle las revoluciones: mostrarse de verdad, con defectos y virtudes, si le gusta lo que ve, no se desencantará tan fácilmente; pero si no le gusta, saldrá corriendo.

Aterrízalo, en una de esas se da cuenta que la realidad a veces puede superar a la ficción, si no, para la casa que queremos hombres y no príncipes en mallas.

Tarea

Leer Romeo y Julieta (si le da lata vea la película), pero desde el punto de vista señalado; intente imaginarlos con 5 cabros chicos, a Romeo viendo tele y con ponchera, a Julieta pateándose las tetas y haciendo brebajes para revivir la virilidad de su masho.

Chaolin chaufán.

Anita María: Tengo un amigo gay… pero no se le nota eso sí Julita, bueno, la cosa es que me enseñó unas técnicas con la boca, para dejar a José Pablo con los ojitos blancos.

Julita: ¡Aay por Dió Anita María!, eso es anti natura, ¡es pecado! imagínate que va a pensar la gente si te escucha

Anita María: Ay pero Julita, si con el marido se puede, hay que tenerlo contento para que después no te ponga los cuernos con la primera rota con mini que se le ponga por delante.

Julita: ¡No! estás loca, a mi gordo no le gustan esas cosas… imagínate yo haciendo una cosa así, atró! el gordo se muere y después cómo me confieso niña, no podría ni comulgar tranquila.

Decía sabiamente el degenereque  de Freud: “La inferioridad intelectual de muchas mujeres respecto al hombre se debe a la coacción que se ejerce sobre su pensamiento para reprimir sus manifestaciones sexuales“.

Descripción

No importa si es opus dei, anglicano, evangélico, amish, Testigo del Betún de Judea, Maradoniano, etc, etc. No es la religión que los distingue, sino el fanatismo religioso.

A simple vista, su condición de devoto le da un aire de “contenido”, ese que se nota a metros que hace rato no le toca no es de los que experimenta con libertad los placeres de la carne, por lo mismo, blow jobs, picos, cunnilingus, anales, erecciones, en cuatros, vuelos del cóndor, etc., son palabras y frases prohibidas, que ensucian el fin último del cuerpo que es la procreación.

Ahora, este puritanismo es de la boca para afuera, porque desde luego, el pastel es humano y tiene necesidades, y no las va a satisfacer con la polola o esposa: ella es elevada a la categoría de Santa, madre de sus hijos, mujer inmaculada que no puede verse manchada por la impudicia humana.

Por eso, para satisfacer sus necesidades están las otras, ésas que jamás se le presentan a la madre; esas que con lo único que se persignan es con el regalón (pilín o cosita le diría la Santa), que le rinden culto al falo como un dios, ésas que lo pasan chancho con mácula y todo, pero con el pelo brillosito.

Existe una dicotomía entre lo que dice y hace: aunque tiene la sucursal (pagada o voluntaria), constantemente sus deseos se  enfrentan a la culpa. Por eso buscan una vía de escape en algo lejano a su círculo: damiselas ligeras de cascos, prostitutas, cafés con piernas, fono erótico, porno chat, revistas, fetiches, etc.

Ojo: no todo fanático religioso es putero. Hay algunos que de verdad creen que por agarrar una teta con pasión se van a ir al infierno, y jamás se atreverían a vivir una doble vida. A esos no nos referiremos en este post.

Hábitat

Tiempo Libre: Lo puede encontrar en la casa del Señor: Iglesias, parroquias, templos, capillas, grutas, centros de acopio, repartiendo comida en la calle, caminatas, peregrinaciones, etc.

Universidad: En cualquier centro educacional con nombre alusivo a santos, donde se paguen exorbitantes y poco santas mensualidades, siempre participando como miembro de la pastoral juvenil, EJE, o cualquier huevada que incluya las palabras joven, esperanza, Dios o encuentro.

Es en la universidad donde normalmente se “desordenan” y comienzan a hacer uso de la doble vida; conocen gente distinta, carretean, le ponen el gorro a la pololi virgen con la bataclana del curso, pero llegando a casa, son los mismos sacrosantos jóvenes modelos de siempre.

Trabajo: De empleados a gerentes, es el que siempre habla de Dios, de su familia y sus hijos criados bajo las enseñanzas de la Santa Iglesia, vive criticando la liviandad con que viven los jóvenes hoy en día, no jotea, no tira piropos y mira culos con disimulo. Pero tiene la página de Relax de protector de pantalla, se junta con tipos que lo “obligan” a ir a topless y a cafés con piernas, “solo para acompañar a los chiquillos”; pero claro, cuando llega al café, las muchachas salen a recibirlo con abrazos y apretones; “hooola Don Juan Andrés, lindo pechocho, ¿se va a servirse lo mismo de siempre?”

Cómo detectarlo

1) Tiene más de 4 hermanos y casi todos se visten igual.

2) Quiere llegar virgen al matrimonio, pero cada vez que puede, le raya la pintura a la polola con disimulo.

3) Por lo general no fuma, no toma, ni baila apretado, pero se pone caliente rapidito si llega a aceptar un copete.

4) Asiste activamente desde niño en una iglesia.

5) No le gusta (o no reconoce que le gusta) el sexo oral, y lo tacha de “contrario a la ley natural“.

6) Para él es indispensable que la pololi sea virgen, o al menos, con poca experiencia. Puede estar años pololeando sin que se la suelten: “Nuestro amor es espiritual, no carnal”.

7) No te deja ser atrevida; la ropa interior roja, negra y sepsi es de mujerzuelas, olvídate del depilado brasileño, palmadas en el traste, bailes eroticones, gemidos, alaridos y palabras sucias; eso no es de señoritas… a menos que seas la sucursal, desde luego.

8) Le molestan tus arranques de efusividad: “¿Qué te pasa Julita? te noto demasiado sexual, deberías ir al médico” (true story)

9) Está en contra del divorcio, el matrimonio homosexual, el aborto, el uso de preservativos, la pastilla del día después, el embarazo adolescente y la liberación femenina.

10) Un vibrador con las pilas gastadas es mas entretenido que él en la cama. Sólo lo hace a lo misionero: “¿Qué? ¡Como lo vamos a hacer así, si así lo hacen los perros!…ubíquese mi amor, la desconozco” (true story)

11) Con la “oficial” se le para tarde mal y nunca, y una vez erigido el asunto, es un tedioso y triste trámite.

12) Si tú eres de las que se ríen en la fila, por muy bien que lo pasen a puertas cerradas, jamás, jamás te presentará a su familia.

Misión

Vivir según lo indiquen las Sagradas Escrituras: evangelizar, irse al cielo y tener una familia numerosa, con todos los hijos que Dios le dé, con casa, patio, perro, nana, y de mujer a una fría asceta que renuncia totalmente a los placeres de la vida.

La presa

Mujeres de iglesia, vírgenes, inexpertas, frígidas, escolares; ojalá del mismo círculo social y de  familia conocida, que hayan asistido al mismo colegio o universidad, de preferencia con carreras relativas a la economía del hogar, administración y servicio, etc. Deseable que no lean esta página.

Cómo cazarlo

Si quiere que la vean como una divinidad a la cual le rindan culto y la traten como jarrón chino sin moverla mucho, haga lo siguiente:

  • Sea femenina, no digas las palabras prohibidas (pico, anal, blowjob, me fui cortá, uy qué rico, dame más fuerte, ayyy papi)
  • Si por error tienes un orgasmo, grítalo para adentro, muérdete la lengua, que no se entere que te estás divirtiendo.
  • Olvídate de las fantasías, portaligas, látex, esposas y el Kamasutra.
  • Elimina tu historial sexual. Desde ahora en adelante tú eres virgen; recurre a la operación de regeneramiento del himen si es necesario, si las lucas no alcanzan, júrale y rejúrale que perdiste tu virginidad a los 10 años en un accidente de bicicleta.
  • Aprende algún arte hogareño: macramé, corte y confección, repostería, etc.

Como extinguirlo

Fácil sería darle un puntapié en el trasero, pero puede hacerlo más divertido, escandalizándolo: alumbra la cacha hasta que se asuste, tírate encima, amárralo, véndalo y abusa de él; dibújale un pentagrama con ketchup en el pecho, prende velas y recita una oración en alguna lengua ininteligible.

Tarea

a)  Toma clases de pole dance o strip dance y libérate del cartuchismo que tanto daño hace a nuestra sociedad.

b) Si con lo latero que es el pastel, aun quiere pololeárselo, bájese una película porno y tóquese enterita, conozca su cuerpo; así usted podrá enseñarle dónde y cómo tocar al fomecito.

-“Buenos días ¡Pudahuel es mi radio! oiga Pablito, le quiero pedirle un tema para dedicárselo al Jhonny… Jhonny: si me estai escuchando; ¡donde te pille te pego!, ¿me escuchaste?… a vo’ y esa  pelo e’ choclo, se tiraron… ¡Maricón!”.

♪♪Ese hombre que tú ves ahí ♪ que aparenta ser divino, tan afable y efusivo, sólo sabe hacer sufrir…snif…snif, ♪♪…Es un gran necio, un estúpido engreído, egoísta y caprichoso, un payaso vanidoso, inconsciente y presumido, falso enano rencoroso que no tiene corazón ♪♪

Con ustedes: El Embustero.

Descripción

Este pastelito no es fácilmente detectable. Aparentemente es un tipo normal, no muy canchero, pero sociabiliza bien; no es muy rico, pero sí pasable; no es el payaso del grupo, pero sí te entretiene; un tipo parejito, a todas luces confiable.

Posiblemente en su más tierna niñez era medio nerd, o el típico niñito quitado de bulla que se junta con los chistosos y que, por lo tanto, siempre fue aceptado por las niñas. Cuando grande también es así: se juntará con los “buena onda”, pero siempre desmarcándose de la actitud payasa de sus amigos.

Su principal virtud se basa en manejar el contraste: no es que sea tan diferente, simplemente se rodea de amigos que lo hacen resaltar en forma positiva. Aparenta ser un tipo tranquilo, se ve decente; por eso llama la atención en comparación al resto de pingaslocas (“él es diferente”). Y claro que es diferente, porque a diferencia de sus amigos, este pastel NO TIENE BOLAS.

El embustero es cobarde; se manda las mismas cagadas que el resto, puede ser más caliente que Rocco Siffredi, pero no se le nota; su actitud de pollo mojado convence desde profesoras hasta madres: “¿mi niñito?, no, él jamás haría eso, es un pan de Dió”. La culpa es del resto: a él lo inducen, lo seducen, lo obligan, lo engañan, lo ciegan y siempre, siempre, hay alguien que le cree. En este sentido, él aplica a cabalidad una variante masculina de la Mosquita Muerta: se hace olímpicamente el weón.

Hábitat

Tiempo Libre: Él no se estresa; como es buena onda, siempre tiene algún amigo canchero que lo invita a carretear y le presenta minas sin moverse de su escritorio. Las mujeres se le acercan solas, porque mientras sus amigos juegan al africano, a recitar el abecedario eructando, se agarran a combos o vomitan en el baño mostrando la alcancía, él está conversándote de cosas entretenidas, con su cara de vendedor de autos, muy piscola en mano, y escuchándote como si lo que dices fuera lo más interesante que ha oído jamás.

Después de un rato de conversa, comienza a soltarse: “Que eri simpática tú… ¿oye? em… no pienses que te estoy engrupiendo, pero… ¿estás pololeando? ¿No? Yo pensé que sí, es que eres súper bonita”.

A medida en que te va viendo interesada, comenzará a acercarse de a poquitito, muy sutilmente para jamás quedar de jote y darte confianza. Él no es frontal sino muy delicado, nada de contactos físicos bruscos que demuestren que está caliente; a lo más te tocará el pelo y dirá frases melosas como “me siento tan bien contigo, nunca conocí una mina tan simpática como tú”, “te vengo recién conociendo, pero como que me pasan muchas cosas contigo”. Si te pilla volando bajo, falta de cariño o muy necesitada, el chancho está tirado.

Universidad: Compañero piola, no jotea mucho; puedes carretear y hacer trabajos con él, te invita a su casa, tú lo invitas a la tuya, y vamos agarrando confianza. Es el típico que ves todo acaramelado, pegado a una compañera que después de 3 meses lo termina odiando porque ahora, anda con otra.

Trabajo: Es el que te invitará a almorzar en agradecimiento de lo que sea; buscará algún modo no muy explícito de acercarse a ti y meterte conversa: un cafecito, un correo contándote algún secreto de la oficina, etc. Se ve tan confiable y poco jote, que incluso llegas a pensar que sería una falta de respeto siquiera preguntarle su estado civil.

Obvio, después de un par de salidas y de promesas de amor eterno, te cuenta; o peor, te enteras por otro lado de que el querubín está casado y tiene 7 hijos. No te extrañes (si es que lo vuelves a ver) si al encararlo te dice con cara de circunstancia: “¿pero cómo? Yo pensé que sabías, ¿cómo nunca me preguntaste?”.

Cómo se comunica

Si bien busca el mismo objetivo que el Pingaloca, este pastel lo hace por medio de engaños u omisiones. Rehúye las preguntas que lo ponen en aprietos, habla muy poco de su vida personal y nunca dirá nada que te pueda hacer sospechar algo malo de él o que luego puedas usar en su contra. Pero, como todos, este lolito tiene frases de cabecera rápidamente reconocibles:

  • Siempre tiene una excusa para todo: “¡Pucha, perdón! no pude llegar ayer porque mi mami se enfermó…pobrecita mi viejita”
  • Jamás reconocerá que miente, aún si es sorprendido in fraganti: “Mi amor, te juro que no es lo que tú piensas, ¡te lo puedo explicar!”
  • Siempre le echa la culpa a los amigos: “no me pude venir antes, tú cachay como se pone el Lalo, siempre se pega
  • Es el rey del descarte sutil: “mañana no puedo… ¿el miércoles? Pucha tampoco, tengo partido… ¿el sábado… oh mi amor, se me olvido decirte que me voy a la playa a ver a mi abueli”
  • Siempre estará soltero; ahora bien, si su estado civil de comprometido o casado es evidente, es porque está pasando por un mal momento con su pareja o se encuentra a punto de terminar.
  • Siempre lo llaman números desconocidos, se queda sin batería, o se va a hablar bien lejos…”espérate un poquito que no escucho nada”, “¡Aló, aló!… ¡no escuchoooo! voy entrando a un túnel…”

Cuando ya no le interesa seguir mintiendo, desaparece sin explicación.

Misión

Lo mismo que el pingaloca; follar y divertirse, pero haciéndose el cucho. Un pingaloca, pero poco hombre.

La presa

No existe un estereotipo de mujer específico; todas pueden ser potenciales victimas. Sin embargo, entre sus regalonas se pueden encontrar 2 tipos:

La desencantada: damiselas decepcionadas del género masculino, que se han topado repetidas veces con pasteles y que en su afán de encontrar algo mejorcito, caen con el peor de todos. El Embustero, con un trabajo de joyería, logra romper una a una las barreras de la víctima. Logrado su objetivo, desaparece o se busca otra.

La ciega: son las más vulnerables a creer sus cuentos. Aquellas chiquillas que no se tienen mucho cariño, creen lo que quieren creer y pasan por alto hasta las más evidentes señales, creándose su propia novelita rosa. En el fondo saben que tienen la nuca como pómulo de boxeador, pero prefieren vivir en la mentira, sea porque creen que no encontrarán nada mejor, o en muchos y penosos casos, porque se sienten cómodas siendo mantenidas. Con la ciega, nada que hacer, salvo darles la dirección de un psicólogo o de Laborum.com.

Cómo cazarlo

De partida, tú no lo cazas a él, sino que él a ti.

Además, ni lo pienses: es el típico embustero que desaparece sin rastro y sin justificación, que te sale con un cabro chico de la nada, o peor, el típico pastel que después de 25 años de matrimonio… tenia otra familia igualita a la oficial, con perro labrador y todo.

Cómo extinguirlo

Elimina todo rastro de él, no es confiable ni como amigo. Déjalo que se vaya, bien lejos, ojala con uno de tus zapatos baratos y con punta bien metido en el culo. Haz caso a las señales; al contrario de los sicópatas, a la gente normal la mentira se le nota en los ojos y en los gestos.

En síntesis, este espécimen es uno de los más peligrosos y dañinos de la fauna masculina; no hay una formula específica ni efectiva para poder evitarlo, y tampoco puedes andar por la vida desconfiando de todos; pero cuando se trata de picos hombres, es mejor dejar las esquelas, los peluches y todas esas cosas que te bajan el CI en la basura. Por eso, y a menos que sólo quieras un revolconcito feliz, mejor andar con cuidado.

Si ya fuiste víctima del embustero, llore todo lo que quiera por haber sido tan re hueona confiada. Total, no serás la primera ni la última santa pelota que caerá redondita; al menos fuiste una que se salvó, así que intenta sentirte feliz de haberte librado del cachito a tiempo.

Tarea

Materiales: Loza barata, una pieza con llave y paredes aislantes, un equipo de música con súper woofer, parches curita, el disco Weight de la Rollins Band, tequila y sal a gusto.

Desarrollo: Una vez en la pieza, abrir el tequila y beber un gran sorbo, suba el volumen del equipo0 al máximo, ponga el disco y busque la canción “LIAR”, beber otro sorbo. Poner mucha atención a la letra.

Cuando sientas que la canción toma fuerza, agarra la loza y quiébrala en las paredes; grita, patalea, llora,  putéalo, deja que fluyan todos esos bellos pensamientos que alojas en tu cándido corazón.

Terminada la operación, ordene el desastre, péinese, atesore el disco y salga divina creyéndose la raja, con la idea de no volver jamás a nombrar ni pensar en ese embustero.

Advertencia: el éxito de la operación dependerá de su discreción. Sea digna y que nadie se entere de que usted enloqueció. :D

“Yo estaba enamorado hasta las patas cuando me pateó… me pilló tirando con la prima en su casa. Antes me había perdonado otras cagadas, pero ésta no me la pasó… Cómo te explico… mi ex era como un Ferrari: rica, simpática, inteligente, tirábamos rico… era perfecta, pero tú cachai, que aunque tengai un Ferrari, a los seis meses de subirte todos los días arriba de él, te aburre, y te dan ganas de manejar un Porsche, una moto o hasta una citrola; obviamente no te quieres deshacer de tu Ferrari, pero, probar otra máquina de vez en cuando, no es malo…. ¿Por qué?… Porque es diferente no más po’… La prima era una citrola…”.

Damas, les presento al pingaloca.

Descripción

Su Majestad, el rey de los Pingalocas

Todas conocemos a un pingaloca o a varios; este pastel se caracteriza por ser muy simpático, gentil y adulador, vanidoso y atractivo. No necesariamente rico, pero sí con actitud de rico, la misma actitud que hace que una se pregunte: “¿Que le encontrarán a ese pobre cristiano? Siempre se termina agarrando a alguien y no tiene ni un brillo” . Minutos más tarde, el mismo “pobre cristiano” te tiene arrinconada en una esquina, con la falda de cintillo y entregada al amors. Ésa es la principal gracia de nuestro pastelito insaciable: no hace nada que tú no quieras que te hagan, pero claro, casi siempre logra que tú quieras… lo que él quiere.

Al pingaloca le va bien con las mujeres. ¿Por qué? Porque tiene una gran, gran (no sea mal pensada) personalidad; no tendrá vergüenza en acercarse por atrás y susurrar al oído de la víctima: “huy…Te quedan lindos esos pantalones, ¿puedo tocar?… Ya po’ un poquito no más, si es para saber qué se siente”. Si te pilla volando bajo, ¡listo!, el chancho estará tirado.

Hábitat

Tiempo Libre: su lugar favorito es el carrete nocturno, entiéndase: en casa de amigos, choripán bailable, discoteque, etc., siempre y cuando exista un ramillete de féminas a quienes les pueda dar como caja su atención.

Por lo mismo, le cargan los clubes de Toby: juntarse con los amigos a jugar Winning Eleven le resulta una soberana lata si no hay minas de por medio.

Universidad: es el típico compañero que se ha agarrado a más de 5 compañeras en el año, y que, aburrido de lo mismo,  comienza a buscar y a juntarse con mujeres de otras carreras, las que suelen ser: Párvulos, Asistente Social, Nutrición o cualquier otra donde abunde el estrógeno.

Trabajo: es el rey del After Office en el Manhattan. En su agenda, tiene dibujada una ruta de cafés con piernas, marcada y coloreada por zona, calidad de silicona y nivel de salubridad. En su agenda telefónica, abundan los nombres de mujeres cuyas caras no puede recordar: “¡Aló! ¿Con quién hablo?… ¿Nayadet?, ¡Naaayadet, preciosa, como no me voy a acordar!, la del Subterráneo, ¿no?… ¿No? Emm… ¿del Mito?… ¿del Alí Babá?”

Cómo se comunica

De forma directa, libre y espontánea. No se anda con rodeos; donde pone el ojo pone la bala. No manda correos, no pide teléfono, no promete amor;  no tira piropos cursis, no le preocupa retener tu nombre, no le interesa conocerte mejor, ni hablar de la vida.

El pingaloca va directo al grano y no pierde el tiempo: si le gustas, te lo dice; si te quiere hablar, se acercará; si se quiere acostar contigo, te llevara a un motel, baño, o lo que sea. Si te haces la difícil, no esperes que te ruegue. Se aburrirá pronto y se buscara una más relajada; obvio, este pastelito quiere pasarlo bien, y tú te estas demorando mucho.

Misión

Follar y divertirse… y ¡no!, usted no busque nada más.

La presa

Todas. Cualquiera puede llegar a ser potencial victima de un pingaloca… él es como la ley: no distingue edad, estirpe o condición.

Siempre existirán algunos más selectivos que otros en cuanto a los requisitos físicos de la víctima; pero por lo general, no tienen filtro, salvo el sanguíneo (consanguíneos de él, no tuyos, desde luego); van a todas con todas, y su lema favorito es: “En época de guerra… cualquier hoyo es trinchera”.

Como cazarlo

Si le gusta el pastel y lo quiere para usted, siga estos sencillos consejos:

1)      Póngase su mejor tenida de casa de burlesque, acércate y déjalo que te engrupa mientras te tocas el pelo y te muerdes los labios.

2)      Rózale cualquier parte del cuerpo con las tetas.

3)      Llévalo a un motel y págalo tú.

4)      Ofrécele ser su amigui con raspe, con atención las 24 hrs.

5)      No lo presiones: no nombres las palabras pololeo, compromiso ni exclusividad.

6)     Cómprate un casco con harta espuma en la nuca. Lo vas a necesitar.

Solo te puedo dar un consejo: asume las consecuencias. No pierdas el tiempo en cambiarlo: no va a suceder.

Decía mi abuela: “el que nace chicharra…” y usted ya conoce el resto; no pienses que por hacerle el vuelo del cóndor, con triple salto mortal y helicóptero invertido, lo tendrás fiel como cachorro huérfano,  porque la cosa no funciona así.  Puede ser que el pastelillo se enamore de ti; pero en ningún caso eso te asegurará su fidelidad.

Como extinguirlo

No hay para qué hacer semejante cosa. Este pastel, aunque usted no lo crea, es el menos dañino de todos. Se preguntará usted: ¿Cómo este timador, guatero del diablo, va a ser inofensivo? Pues sí lo es, y mas aún, le hacen un bien a nuestro género: en época de vacas flacas, es el tiramigo perfecto, siempre está dispuesto y no molesta, tiene técnica y no hace falsas promesas; es el rey de la cachita loca, sin ningún compromiso más que la mutua satisfacción. ¿Me va entendiendo?

El pingaloca se convierte en un pastel sólo si cometes el error de tomarlo en serio; de lo contrario, puede llegar a ser un gran amigo con raspe y hacerte vivir momentos alegres, sin complicaciones posteriores. Para ello, hay que tener 2 importantes cosas en consideración:

  1. El pingaloca no cambia: tiene un chip en el pene que contiene el impulso de follar con todas; tratar de cambiar eso, es como tratar de discutir con una papa. No pierda el tiempo.
  2. ¡Use condón! Es un pin-ga-lo-ca; jamás, jamás se tira sin condón con un pingaloca.

En resumen: no se trata de belleza, aptitudes amatorias, venganza, ni cualquier otra justificación con la que pretendas entender la actitud de este pastel y buscar una solución. El Pingaloca es así; porque la naturaleza quiso, por crianza, problemas psicológicos, incluso para ocultar una homosexualidad encubierta o por simple decisión propia. Pero NO por algo que tenga que ver contigo.

Tarea

a) Destruye todas las películas romanticonas que tengas, especialmente las que tratan de gente que cambia milagrosamente al encontrar el amors, novelitas rosas como Los Fantasmas de mis Ex, La boda de mi mejor amigo, San Valentín, etc., etc., y sustituirlas por el libro Trópico de Cáncer de  Henry Miller.

b) Busca tu mejor tenida dominguera y prodúcete; sal y pásalo bien, y si quieres, agárrate más de tres minos en la misma noche. Cualquier cosa, menos andar pensando en pasteles que no se acuerdan ni de tu nombre. Sea digna.

“La mujer es la confusión del hombre, bestia que nunca se harta, peligro que no guarda medida”
— Alfonso X  …el “sabio”

“Que las mujeres se callen en las asambleas, como se hace en todas las iglesias de los santos. No les está permitido tomar la palabra; que sean más bien obedientes, tal como lo dice la misma Ley.”
— “San” Pablo

Qué lindi

Descripción

Ojo: no estamos hablando del CerdoMachistaPijacorta que usted y yo conocemos en un cierto blog. :D Tampoco del “Misógino Patológico”, aquel que usa la violencia como medio de poder (casos como ése puede encontrarlos en blogs de psicología, psiquiatría, en la página del SERNAM o del Ministerio Público, etc).

Estamos hablando de la misoginia que va de la mano con el machismo, pero que por el momento (repito: por el momento), es pura boca.

Este pastel ha desarrollado a lo largo de su vida una tirria a todo lo femenino; la odia a usted por nacer mujer y por tener tetas y ovarios; la odia porque habla y porque no lo pesca, porque se queja y porque está contenta;  porque le llega la regla, porque habla agudo y hasta porque orina sentada. Mira a las mujeres como una molestia;  un objeto necesario para la procreación y las labores domésticas, pero cuyos costos asociados son demasiado altos como para valer la pena. En su frustración, intenta reducirnos a un agujero que no merece respeto alguno: una MujerzuelaHistéricaMaterialistaQueIgualLeGustaConMayo.

Por lo general es de carácter impaciente y agresivo, no sabe de gestos amables y mucho menos de caballerosidad; tampoco es muy inteligente, por eso se ofusca al ver una mujer más vivaracha que él: no le cabe en su cabecita, que constantemente pugna entre el odio hacia las féminas y su necesidad de aparearse con ellas.

Todos los hombres tienen el gen misógino en potencia, pero sólo algunos desarrollan esta anomalía, ya sea por causas biológicas (picochico), sociales, de crianza o algún trauma. De esta manera, el tipo pasa a catalogar al género femenino completo como una amenaza, quedando conformado entonces el misógino tal como lo conocemos.

Hábitat

En la universidad, será el típico compañerito que, si usted es rica y matea, dirá que sólo le va bien porque se tira al profe o le muestra el escote en la prueba; si es matea y poco agraciada, dirá “obvio que le va bien… como no se la tira nadie, siempre tiene tiempo para estudiar”, etc. Siempre le verá algo.

En el trabajo, a tu primera queja, muestra de dolor o molestia, te sacará en cara frases que te sonarán conocidas: “Mina po”, “¡Qué podí’ esperar si es mina!” “¡Yaa! te salió lo cuática, te había durado mucho la buena onda”,  “¿Andái con la regla?”, “Si yo me acostara con el jefe también me ascenderían” (es probable que esta última frase no se la diga a usted en persona; el misógino es también un poco cobarde).

De más está decir que no tiene amigas; las encuentra indignas de su confianza o consideración, fomes, sin tema, y que hablan o superficialidades, o huevás de mina “resentida”.

Su misión

Reducir la imagen de la mujer a un ser inferior y totalmente dependiente de él, y de esta manera disfrazar de rudeza las inseguridades que tiene sobre su virilidad: “yo macho, tú hembra”, “yo trabajar, tú limpiar”, “yo decidir, tú obedecer”.

Cuando se trata de trabajar en equipo, siempre estará a la espera de algún error que cometas, y así dejar en evidencia tu supuesta incapacidad e inferioridad intelectual.

Cómo Detectarlo

Es de fácil detección: cuando una mujer incurre en alguna actitud que no le agrada, se ofusca, y sus arranques de ira serán incontenibles.

Ejemplos de ello son:

  • En una discoteque o pub, es de los que te dicen: “Saaale weona fea, te jurai rica, que te hací de rogar”, cuando les dices que no a bailar.
  • Necesita hacer pública tu ligereza de cascos, sea real o ficticia: “¡Cacha cómo se viste esa mina! Anda puro ofreciéndose… y después claro, se va a andar quejando si le agarran el poto”.
  • Siempre buscará dejarte como tonta; si te pones a hablar de física cuántica con él, tendrás pelea. El misógino no acepta la superioridad intelectual de su pareja: “Linda…tan tontita mi amor”.
  • Son extremadamente manipuladores: “Usted es la reina del hogar”, “Tus amigas me critican porque les falta vitamina P”, “Nadie más te va a querer como yo”.
  • Es de los que advierten al amigo que inicia una relación: “Te estai metiendo en un cacho compadre, ¡si hay tanta minita suelta, zorrón!… no seai macabeo weón, te desconozco perrín”.
  • Aunque no tenga plata ni para el troncal, usted siempre, siempre se querrá aprovechar de él y su dinero.
  • Te echará la culpa de todos los males de la sociedad y la desunión familiar (true story, se lo escuché a un profe): “Pero weón, si la mujer tiene que estar en la casa… ¿porque creí que hay tanto cabro chico delincuente?”
  • Saltará al menor cuestionamiento que usted como mujer haga al género masculino o a sus conceptos de virilidad. En los comentarios de este blog encontrará a varios :D

Su presa

Este pastel busca mujeres débiles de carácter (tímidas, quitaditas de bulla, víctimas de bullying) para hacerlas sentir inferiores; son las mismas que uno ha pelado alguna vez con las amigas: ¿Viste cómo la trata? ¡ah no, es que ésta es muy re hueona!

También suele engatusar minas menores (entiéndase, las que recién colgaron el jumper o están por colgarlo); necesita pendejitas que lo miren con admiración para sentirse superior. Luego podrá moldearles el carácter y educarlas a su antojo.

Su mujer ideal es la mujer gomero: aquella fémina sumisa que no alza la voz, que está de acuerdo con todo lo que él dice, piensa o desea (y aún si no estuviera de acuerdo, seria incapaz de llevarle la contra). En fin, una plantita que adorna y no molesta.

Cómo Cazarlo

Si es usted de aquellas lolitas que disfrutan del maltrato, aquí le van unos consejillos:

1)      Sácale partido a tu cara de culo; bota tus maquillajes y poleras con escotes, dale la basta a la mini hasta tres dedos por debajo de la rodilla, usa mocasines.

2)      Di que sí a todo: no le discutas, agacha la cabeza, controla tu ira. Ejemplo: Si te dice: “te ves horrible así”, usted no diga: “¡Y que te hay creído, saco e’pelotas, mírate la cara de mandril’!”, sino que diga: “Sí mi amor, pucha, quitaré mi fea cara de tu magnánima presencia y haré el esfuerzo por intentar agradar”.

3)      Plánchale las camisas, limpia su baño, almidona y perfuma sus calzoncillos.

4)      Deja que te grite y ningunee en público: lo hará sentir macho.

5)      No salgas a la calle, y cuando lo hagas, avísale.

Cómprate rodilleras para que al arrastrarte protejas tus rodillas. No olvides que te lo advertimos.

Cómo extinguirlo

Es muy fácil si estás recién comenzando: al primer indicio de misoginia, deja claro que tú no eres de las que se queda callada; si sigue, agárralo para el hueveo hasta que llore; si no hay caso, corre muy rápido para jamás volver, y de paso deja en algún basurero por ahí su teléfono, facebook y mail. Es por tu salud mental y la de quienes te rodean.

Tal vez te suceda que, al empezar a rayarle la cancha, él pierda rápidamente su interés en ti; pero créeme, es para mejor. No creas que podrás cambiarlo, ni demostrarle que eres distinta a las demás; con ello, le estarías dando la razón en que las mujeres están mal. Para él, siempre serán todas igual de perversas; si es necesario, recurrirá hasta a la Biblia para demostrarlo: “las mujeres siempre nos han cagado… si no fuera por Eva, la primera maraca de la historia,  el pobre de Adán todavía andaría piluchito corriendo por los prados”.

Un hombre que se aprecie como tal, no necesita denostar tu imagen para ratificar su virilidad; tampoco necesita destruir tu autoestima para tenerte al lado. Un macho de verdad (pico grande) es el que tiene expectativas altas sobre la mujer que quiere tener al lado; un par del cual sentirse orgulloso, con gustos y opinión propia, y que le despierte cierta admiración. No se conforme con menos. Como decia Simone de Beauvoir: “El más mediocre de los hombres se cree un semidiós frente a una mujer”.

Tarea

Cómprese un six pack de cervezas a elección, métalas al refrigerador, y cuando estén bien heladas, vea Death Proof de Quentin Tarantino. Ponga especial atención en la última escena ;)

Besiwis! :*

Como ya se ha dicho tantas veces antes, las mujeres podemos ser: picadas, vengativas, zorras, manipuladoras, peladoras, bipolares, celosas, calientasopas… pero ¿y ellos?, ¿cómo son los hombres?

Bueno, estimadas, llegó la hora de que los cataloguemos a ellos. Es el momento de dejar en evidencia las triquiñuelas que los hombres suelen utilizar para que se nos bajen los churrines las defensas ante la testosterona, para que caigamos redonditas antes sus encantos, para tenernos como polillas dando vueltas y chocando contra una ampolleta, una y otra vez.

Amiga: bote el helado de chocolate, queme el “lecciones de seducción” que tiene en el velador, séquese los ojos,  límpiese los mocos y dispóngase a leer el catálogo de Pasteles.

Con ustedes, para empezar, el Parásito.

La historia comienza así: Jendeleyn (mujer  independiente) conoce a Maicol (extranjero patiperro hippie). De inmediato la conversación fluye, y Jendeleyn queda prendada de lo culto y aventurero que resulta el galán. Quedan de volverse a juntar.

Cita #1: Obvio, resulta un completo éxito y él es sencillamente un encanto. Llega la cuenta, y Maicol se disculpa: no alcancé a cambiar mis dólares, pucha, te lo puedo quedar debiendo, y te invito yo para la otra. Jendeleyn paga gustosa, porque claro, ella no es ninguna aprovechada.

Cita #2: Igualmente, un encanto. Esta vez la excusa, al llegar la cuenta, es que mis padres no me depositaron. Jendeleyn no se hace problema; después de todo, Maicol la entretiene tanto, y para la próxima le va a tocar a él, se consuela.

Cita #3: Maicol se reivindica llevándola a comer completos; Jendeleyn no puede estar más feliz.

Cita #4: ¡Fuck! ¡se me olvidó la tarjeta!

Cita #5: No tengo sencillo, ¿me esperas a que vaya a buscar al hotel? Me demoro una hora.

Cita #6: Maicol, a estas alturas, se ha enamorado completamente de Jendelyn y su generosidad. Sin embargo, se muestra “cansado de seguir pegando en la pera”, y le dice a ella que se tiene que devolver a su país, que ya no tiene como mantenerse, que pucha, que están a punto de comprarle un cuadro, pero que no sabe cuando, etc.

Y Jendeleyn le cree. Le tiene fe. Entre lágrimas, le ofrece quedarse en su departamento hasta que sus proyectos funcionen. Pasados 3 meses, Jendeleyn ya no puede ni comprarse calzones; las cuentas y el carrete multiplicados por dos han sido demasiado para ella. Aún así, sigue enamorada y feliz; mal que mal él cocina (con lo que compra ella, claro), y sigue confiando en que será solo por un tiempito, apenas pueda me voy, como le dice él.

6 meses después, Jendeleyn agobiada y aún enamorada, tiene que andar pidiendo préstamos para subsistir.

Al año (sí, al año), Maicol sufre porque extraña su país; ella, que lo quiere tanto y no soporta verlo así, vende el auto y le compra el pasaje: Maicol, aliviado, se va para nunca más volver, y Jendeleyn queda sola, triste, sin departamento y evaluando seriamente la posibilidad de la prostitución.

True story.

Para que a usted, mijita, no le pase, veamos ciertas características de los Maicols que andan rondando por ahí afuera.

Descripción: Este tipo de pastel por lo general es un hombre culto, artista, relajado, libre; calentón, tira rico, es mino; sensible e intenso, es ideal para cualquier mujer que busca ese príncipe azul romántico lleno de detalles y aventuras (lo que yo llamaría un weón mamón). Es muy fácil encandilarse con este macho; el problema con este pastel es que ha cultivado su intelecto a punta de tirarse las bolas. Su postura anti-sistema y rebelde han hecho de esta alma libre un patán, incapaz de hacer nada por sí mismo.

Hábitat: Normalmente lo puede encontrar en cafés literarios, noches bohemias, parque forestal, semáforos, protestas ecologistas,  botillerías, bares de gente shuper cool, centros culturales, postulando al Fondart, en un carrete con los amigos (presentado como el “intelectual” del grupito), o en cualquier lugar donde pueda extasiarse contemplando el amanecer.

FACILIDAD DE DETECCIÓN: AL INSTANTE

Como detectarlo:

1)      Cuando pidan plata para los bebestibles en un carrete de casa, es el mismo que pasa una luca “porque no quiere tomar tanto”, y que después igual no más se va a su casa, como zapato, haciendo pinball en las paredes.

2)      Tal como en la historia de Maicol, siempre deja la tarjeta y el sencillo en la casa o muy muy lejos.

3)      No compra cigarros porque no fuma, pero en los carretes igual termina balséandote los tuyos

4)      Le carga el sistema y el consumismo; ésa es su excusa para no trabajar ni producir.

5)      Para cumpleaños, aniversarios, cumple mes, etc., te regala románticas cartas hechas por él… en hoja de cuaderno.

6)      Cuando salen juntos, es el que te sugiere comprar un copete “para los dos, y lo compartimos”.

7)      Lo mas caro que te ha regalado ha sido un anillo de coco.

8)      Te pide plata prestada mínimo una vez por semana.

9)      Siempre está a punto de conseguir pega.

10)  En general, siempre está a punto de…

Su Misión: Vivir de su arte y del amor, en libertad y ojalá en una comunidad ecológica, mantenido por su pareja, desde luego.

La presa: Por lo general, mujeres profesionales o trabajadoras solventes e independientes, con alguna inquietud intelectual: melómanas, nerds, románticas adictas a la literatura, a la marihuana o al arte, o simplemente mujeres con baja autoestima que quieren sentir que alguien depende de ellas.

Como cazarlo: Es muy fácil: sencillamente demuéstrele solvencia. Si a usted no le importa el dinero y quiere ser mecenas de esta sensible alma libre, tiene el cielo ganado con el Parásito.

Como extinguirlo: Si quieres romper con el idilio pobre, córtale la mesada: verás como rapidito encuentra trabajo, o se busca otra desinteresada pajarita que lo mantenga alimentado y le preste el… nido.

Si te gusta y quieres darle una oportunidad,  habla con la verdad y di, moviendo las pestañas como quien no quiere la cosa, que para la próxima esperas que él te sorprenda, que podrían pagar la cuenta a medias, o que si bien no quieres un tipo que te mantenga, no te molestaría para nada uno que te regalonee de vez en cuando.

A muchas de nosotras nos enseñaron a ser independientes y a mirar con recelo a las minas interesadas. No hay problema con eso; lo que no está bien es confundir independencia con estupidez. Si usted es una mujer que se gana sus lucas, compartir cuentas, regalonear y rajarse con el pololi-tira amigo-peor es na’ resulta casi obvio; pero si el encanto de pastel que tiene al lado se le engrifa cada vez que tiene que meterse la mano al bolsillo, mejor tome cartas en el asunto y exija igualdad de condiciones, antes que no se dé ni cuenta y esté pasándole plata hasta para la micro.

No eres Sor Teresa  de Calcuta; mártires hay muchos, y para caridad existen instituciones a las cuales puedes donar. Por lo tanto, si encuentras a un hombre interesante, culto, romántico, sensible como pocos, pero flojo como un apio, no significa que debas conformarte con él sólo porque sea menos mentiroso que los pasteles anteriores, y además no te cague y comprenda tus ciclos hormonales.

La sensibilidad, el romanticismo y la inteligencia no tienen por qué ir de la mano con la flojera.

Aunque no lo creas, existen machos con las mismas características, pero que trabajan y se esfuerzan por ser mejores. Así que, busque busque, que el que busca siempre encuentra.

Tarea: Ponga su cassette de Calamaro y repita 35 veces: No se puede vivir del amorssss…