Catálogo de Pasteles

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¡Estamos llenitas de amor y felicidad!

Quedamos muy sorprendidas por la cantidad de gente que participó en nuestro concurso ♥.

Sorteamos 2 libros de nuestro amado Jotes y Pasteles, Manual de Chilean Lovers y luego de una (no menor) búsqueda, ¡logramos encontrar a nuestras 2 ganadoras!

¡¡¡Felicitaciones Marina y Maka!!!

Nos juntamos con ellas en un conocido pub de Santiago y les hicimos entrega de sus premios personalmente, además de dedicarles el libro especialmente ♥

 

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Como muchos ya sabrán, coronamos este gran año con un libro ¡¡¡CTMLAHICIMOS!!! de nuestro querido club de lulú, sin más pretensiones que las que teníamos escribiendo aquí: cagarnos de la risa, pelar y desahogarnos de una forma sana maricónculiaomecagastelavidaagradecequenoterayéelauto.

Esto es gracias a usted. Sí, a usted que mientras lee esto se está sacando un moco y que nos siguió fielmente y escribió su comentario de apoyo en nuestros posts: ¡Gaia te juro que me pasó lo mismo, lo mismo!;  al varón que se lo tomó con humor y nos dijo: “puta, cabras, me pillaron”;  y también al troll que dejó su chuchaíta maraqueándonos bien maraqueás tratándonos de guatonas feas inculiables y acusando que nadie nos pescaba <3. A todos ustedes ¡Gracias!

No habíamos podido escribir en nuestra casa porque andábamos demasiado famosas firmando autógrafos y escondiéndonos de cámaras y futbolistas sedientos de sexo. Pero ahora volvimos, y les queríamos contar un poco de qué se trata  para que lo compren.

Este libro tiene temas que ya hemos escrito, aunque algo enchulados, pero además se suma una montonera de material inédito, con muletillas, chuchadas y el lenguaje que nos caracteriza, o sea, hablar como entre amigas, entre gente ordinaria como una ¿me entiende?

Entonces, doblamos la cantidad de pasteles y jotes y nos faltaron hojas porque puta que hay, ¡podríamos hacer un Larousse de ellos! Además, le agregamos unos tests para saber qué tan hueoncita puede una llegar a ser, para así, llegar a nuestro querido libro, que se divide en tres partes: Jotes, Pasteles y el Mea Culpa (para que usted sepa dónde la está cagando).

El Jote ya muchos lo conocen, incluso le hicimos su propio noménclator; es el que se hace el lindo, el que todos de alguna u otra forma han sido o con el que todas alguna vez hemos caído. Las cosas como son.

Pero la fórmula de joteo no es perfecta, algunas funcionan (o funcionaron con nosotras) y otras dan pura penita. Son diversas las técnicas pero todos las han utilizado con el fin de multiplicarse, algunos para el bien y otros para el mal. Y sólo por nombrar algunos, dentro de los jotes encontraremos:

jote obsesivo

EL OBSESIVO: Ese que nunca te dejará tranquila y hará hasta lo imposible por conseguir estar a tu lado. Se hará amigo de tus amigos, de tu prima y de tu hermana. Siempre rondándote y queriendo saber de ti; a las 10:00 te habla por Gtalk: Hola! / 10:05 ¿Holi, estás? / 10:20 Link/ 10: 35  jajaja holaaa. A las 11 te manda un Whatsapp, dos minutos después te manda un mail, y a los 15 minutos de esa primera llamada, te llama por teléfono de nuevo porque quería saber si estabas bien, porque no le respondías y vio que se movía la cortina de tu pieza, desde la plaza frente a tu casa.

 

jote new age pachamamicoEL NEW AGE PACHAMÁMICO: ese que desde el fondo de su tierno corazón, quiere puro alinearte los chacras, pero con la pitchula. Pasado a incienso se acerca con su pelo perfecto y su bronceado fascinante, a enchufarte una limonada con jengibre y a enseñarte todo lo que no sabes (o que él cree que no sabes) sobre las hierbitas medicinales, las maravillas de la alimentación orgánica, los baños de vapor y la comida krishna. Te invita a la clase de yoga en sauna y te dice: “Pero, sácate la ropa mejor, te sentirás más libre si no tienes ataduras y estructuras que nos son impuestas por esta sociedad consumista”.

Pero bueno, a algunos les resulta, y una vez que pasamos el limbo del joteo, que la cosa fluyó, todo va bien, cuchi cuchi, 1313; que caímos y queremos seguir cayendo, nos podemos topar con una nueva faceta de los hombres: los hueones pueden ser PASTELES y es ahí cuando queda la cagá y uno termina así.

Menos mal no todos llegan a convertirse en Pasteles (los que nos leen son todos muy buenos porque aprenden mucho), porque el pastel en general es malo, te miente, te caga, te cela… te tiene pa’l hueveo cuando ya estás bien enganchada. Son la mayoría de esos que nos han hecho mal de verdad, esos que una recuerda como el innombrable o el conshesumare por sus malas prácticas. También le hicimos un catálogo propio para que usted no se sienta sola en el dolor y diga:  “amiga, a mi también me pasó”, “mira, mira Juanita, éste es igual al Lucho, tu ex”.  Y otras veces ni siquiera es tan malo, es solo hueón, o cobarde, egoísta e infantil, o simplemente es así… pero de que te caga, te caga.

Pasteles tenemos varios, como por ejemplo:

pastel deficiente sexual copia

EL DEFICIENTE SEXUAL: Es el loco que nunca se ha hecho cargo de su evidente deficiencia sexual (no se le para, no le gusta, no se va nunca o se va en dos segundos), pero ojo, su problema no es EL problema. El problema es que él niega que hay algo mal y le achaca a la mina todo el asunto… es porque ella no es tan rica, no es tan porno o lo suficientemente caliente y la convierte en su enfermera, que lo único que termina siendo es una frustrada sexual más, con la autoestima por el suelo.

EL OUTDOOR:pastel outdoor Reconocible a kilómetros por su excesivo amor a la naturaleza y a sudar lo más posible en ella. Es capaz de faltar al funeral de la mamá de su polola porque había un trekking al cerro Manquehue. Cuando pololeas con un Outdoor quedas en segundo plano, porque primero están las cumbres y las levantadas a las 6 de la mañana un domingo para correr los 2.500K, con o sin caña, porque le importa un huevo que el día anterior haya sido el matrimonio de tu hermana.

Así, la tercera parte del libro vendría siendo el Mea Culpa, porque digámoslo: a veces una se pone medio porfiada, tiene todas las señales de que no va a resultar y sigue ahí cual polilla chocando contra la ampolleta una y otra vez, sabiendo que esa relación es mala, pero sin dejarla por miedo a estar sola. O peor, habiendo salido de una mala relación y habiendo entrado en una nueva con alguien que no es pastel, te pones a la defensiva y le cargas todas tus culpas al pobre cristiano y la pastela terminas siendo TÚ.

Este libro puede llegar a la prima que no lee blogs y se topó con un Embustero que tenía esposa, hijos y perro, a la amiga que está con un Celópata y no sabes cómo hacerla entender, tu mamá puede ver a tu papá en el Forever Young y así,  incluso la abuela puede leer este libro y comentar que en su tiempo era igual. Las amigas se lo pueden regalar, leerlo entre ellas, dedicarse un pastel en particular, comentar que anoche se la joteó el Latin Lover o El Carroñero o que cayó en la desgracia del Artista con su sensual movimiento de pelvis.

Este libro no es feminista, no es de mujeres que odian a los hombres. Es un libro de situaciones cotidianas de las que nadie se salva; ni lindas ni feas ni gordas ni flacas. Un libro con un lenguaje propio para agrandar el club de lulú, que no pretende ser ningún estudio antropológico de los tipos de hombre, sino solo una oportunidad más para reírnos un rato y quizás hacer enojar a caballeros sin sentido del humor… Además contamos con la participación de la seca, seca ilustradora Sol Díaz que nos hizo estos Jotes y Pasteles que graficó a la perfección.

¡Ojalá les guste!, nosotras nos reímos mucho escribiéndolo.


Y COMO ESTAMOS CONTENTAS… ¡¡¡TENEMOS CONCURSO!!!

Andamos generosas así es que esta vez regalaremos ¡¡¡¡dos libros!!!!

Para participar, debes comentarnos en este post por qué quieres ganar, compartirlo de manera pública en Facebook mencionando nuestro fanpage del libro o en Twitter mencionando a #JotesYPasteles, más la mención de tu [email protected] que necesita tanto, pero tanto, tanto leer este libro pa’ despabilarse, ¡para que tú se lo regales!

Ejemplo: comparte el post y escribe: “Quiero ganarme este libro porque con la @RosaEspinoza estamos cansadas de agarrarnos puros pasteles

Tú comentas, tu [email protected] nos pone “me gusta” en el fanpage o nos sigue en twitter, para conocernos mejor y ¡¡se llevan un libro cada [email protected]!

[email protected] a nuestras redes sociales para el sorteo final, que será el día 13 de Septiembre.

Al término de un AMISTOSO entre Deportes Concepción y Fernández Vial.

Al término de un AMISTOSO entre Deportes Concepción y Fernández Vial.

-Mi amor tenemos que hablar.

-Sí sí…¡pégale hueón!…perdón, dime amor.

-Es que esto ya no da para más y yo no puedo seguir contigo así…

-¿En serio chanchita?…….chuuuuta ¡por la reconcha de tu “#$%”! que te mal parió, árbitro !”#$%&” hijo de !#$%%!

-¿Viste? de eso estoy hablando, tú nunca me escuchas.

-Sí, dale no más chanchita, esperame un poQUITO ¡GOL, GOOOOOOOL CTM! (abrazo, beso, zamarreo, beso de nuevo) GOOOOOL ¡¡¡mi amooooor quédese aquí que me trae suerte mi vida!!!

-Ándate a la chucha, terminamos.

-Ay que emoción gordita, vaya no más…qué golazo hueón ¡Grande Gary! Saliste del coco de Chuck Norris weón, grande!

Pareciera que hablar de hombres y fútbol fuera algo imposible de separar y, si bien es una pasión de multitudes que puede cambiarles el humor cual síndrome pre-mentrual, llevándolos de la risa al llanto, o de la concentración y silencio absoluto al griterío, es el fútbol. Na’ que hacer.

Pero aquí no hablamos de ese que ve los partidos de su equipo o selección y luego su vida continúa normal o que se juega una pichanga con tercer tiempo semanal. No, éste vive, come y respira fútbol como si fuera lo más importante de la vida.

No se acuerda de tu cumpleaños ni el de su mamá, pero sabe perfectamente cuántos puntos lleva Chile y qué necesita para pasar a semi, la tabla de posiciones con puntajes y todos y cada uno de los jugadores; su posición, nombre de la modelo que se agarra, cuántos goles lleva, las tarjetas acumuladas y qué equipo extranjero se lo está pololeando.

Los fines de semana son un loop en la televisión de partidos, porque siempre siempre habrá un campeonato para ver: Si no es la Copa América -o la eliminatoria del Mundial que se viene detrasito- será el Clausura, Apertura, Copa Gato, Champions League,UEFA, Intercontinental, Copa Sudamericana, Recopa Sudamericana, Copa Interamericana, Supercopa Sudamericana y todas las putas copas que usted se pueda imaginar que existen. Ni hablar del Mundial, santo patrono del metro cuadrado que, dependiendo de dónde toque, lo tendrá ahueonao todo el mes, levantándose a las 5 de la mañana si es necesario, para ver a Burundí con Nepal.

Lo peor es cómo le afecta el ánimo. Si su equipo pierde la final de una copa importante, ahí lo tendrás llorando como los hueones, sonándose los mocos con la bandera o mirando al cielo y jurando venganza al árbitro que le arrebató el triunfo. Hay algunos que llegan al extremo y salen del estadio directo a pegarle un palo en la cabeza al primero con la camiseta contraria que se encuentren, demostrando que Darwin se equivocó con algunos en la evolución.

También regalaría a su mamá o a ti. Da lo mismo con tal de entrar.

También regalaría a su mamá o a ti. Da lo mismo con tal de entrar.

Pero si gana: cacha segura toda la semana porque Viva Chile mierda, de hecho, si haces memoria, las mejores cachas se las han dado cuando el equipo de sus amores tiene buena racha. Y, ahora que estamos en Copa América y de locales, los tienes a todos pecho inflado creyéndose la raja, llevándose el bolso con el equipo para la pega por si sale pichanga. Diciéndole a Brasil “Ven po hueón, aquí te espero” sin miedo a nada, cual Vidal en su Ferrari.

Cómo reconocerlo

  • Cree que a cualquiera que no le guste el fútbol es gay.
  • Siempre llega tarde o suspende compromisos porque “hay pichanga” o “clásico”
  • Tiene colección de entradas al estadio y carné de socio.
  • Se cura y se pone a pelear con los hinchas del equipo contrario o a dar la lata con el suyo durante horas.
  • No anda idiota cuando se le olvida pedir la cancha porque nunca se le olvida pedir la cancha.
  • Es el encargado de armar los equipos y se enoja si alguien se le baja a última hora.
  • Tiene además la fantasía de que tiren, tú con la polera del equipo contrario y él con la del suyo.
  • Cuando chico quería ser futbolista.
  • Todavía quiere ser futbolista.
  • Cuando pierde su equipo se enoja con todo el mundo; portazos, chuchás y mejor no hablarle.
  • Encuentra que Jara es un genio de la Nasa, héroe nacional y que los Uruguayos %&$$”& se merecían un cucharón de su propia medicina.
  • Después del partido Chile – Uruguay te pidió el chiquitín de puro inspirado, y te dijo “celebremos a lo Jara, mi amorcito rica …”.
  • Llora cuando Gary llora. (Aunque Gary no llora y, si llora, acaba con la sequía)
  • El equipo propio es a lo único en la vida a lo que le será fiel siempre, JAMÁS se cambia el equipo de tus amores. Eso es “alta traición” y se paga con humillación. Incluso si el equipo desciende, más motivos tiene para amarlo; en las buenas y en las malas, contra viento y marea, hasta que la muerte los separe.
  • Se endeudó para ir al Mundial y todavía está acampando afuera del Nacional porque se jura la cábala de esta Copa América.
  • Si te gusta el futbol hablará de ti como si hubiera encontrado la piedra filosofal, y te lucirá con los amigos cual mono bailarín: “a ver mi amorcito, explíqueles qué es la posición de adelanto”.
  • Para tu aniversario te llevó a un clásico y para tu cumpleaños te regaló la camiseta, de SU equipo.
  • Va a Plaza Italia si se empata, se gana o se pierde.
  • Para el CDF siempre hay plata.
  • Se pone monotemático hasta el aburrimiento.
  • Es capaz de pelearse a muerte hasta con tu abuelita si le tiran una talla pesá con su equipo. Con el fútbol NO HAY sentido del humor, excepto si es pa’ hueviar a los equipos rivales.
  • La tele gigante, que se compró para la Copa América, lo tiene a pura sopa de pollo y fideos con kepchu.
  • Si es muy, muy, muy hueón, lo tendrá tuiteando tallas xenófobas cuando juega Perú y Bolivia, o haciendo bromas sexistas con las hermanas colombianas. (Ahí yo le recomiendo que lo patee al tiro).

El problema, no es el fútbol ni que le guste, el problema es que su fanatismo es extremo y deja de lado cosas importantes. No importa si es el cumpleaños número 15 de su hijo, ni si están de aniversario de matrimonio: la pichanga antes que todo. Si tiene partido o, peor aún, la final del campeonato de UNO de los equipos en los que juega, el mismo día de tu cumpleaños, cagaste. O lo celebran otro día o llegará después de que termine o se desaparecerá todo el fin de semana para ir a alentar a su equipo, porque no pudo pedir el día libre en la pega para ir a SU matrimonio, pero si para ir “a seguir al Audax” que juega en Antofagasta.

Cómo extinguirlo

Como la mayoría de los pasteles, estos huenos nacieron así y siempre serán así. Tienes la opción de hacerte fanática como él, no pescarlo o si no se le pasa con los años, cagaste. A reclamar a la FIFA no más.

“Hola, hablemos de mí: Mis peores defectos son ser demasiado perfeccionista, demasiado exigente conmigo mismo y demasiado insistente”. Yeah RIGHT.

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Este sujeto, tan requete conocido, es el pastel ególatra. Lo primero que se debe tener claro sobre este galán es que su gran amor de la vida es ÉL mismo. Después de él, normalmente viene su madre (o figura materna preferida, como la tía o abuelita que lo crió, o esa amiga un poco mayor que lo acogió cuando se vino solo a vivir a la ciudad).

De entradita le es harto fácil conquistarte -no te culpes- porque tiene tan claras sus ***múltiples*** virtudes que sabe perfecto cómo usarlas para despertar todas esas hormonas que un hombre seguro y decidido mueven en ti, sobre todo si vienes de una racha de pasteles poco interesantes.

El ególatra te deja viendo todo rosadito con su conversación interesante, su sonrisa ganadora, e incluso, su caballerosidad. Al principio no se va a notar que es un egocéntrico empedernido, pero a lo que vaya agarrando confianza, va a empezar a mostrar la hilasha salvajemente.

La cosa parte por burlarse del resto: “jajaja, pequeño padawan”, y hablar con rimbombancia a veces absurda: “… claro, porque las bolsas en Asia están al alza y en San Francisco todas se vuelven locas.”

Después vas a notar que sus temas SIEMPRE son más interesantes que los tuyos: “Sí amor, qué lindo, pero cacha que hoy conversé con mi profesor de filosofía griega y me contó una teoría tan interesante sobre la cacha’e la espada y la pata’e la guagua, pero le tuve que rebatir porque BLABLABLABLA…”.

A esto siguen las crecientes patadas a tu pobre autoestima: “Ay mi amor, no sea tontita, no ve que está hablando puras cabezas de pescao <3 tan lindi mi amorcita!”, “Ay pero obvio que te buscan, si tienes las medias tetas, riquita, los hombres somos animales, no les interesa lo que dices, yo sí te quiero”, “Si yo fuera mina y tuviera una foto bonita también tendría hartos seguidores en Twitter”.

Aquí, si no te empiezas a aterrar, estás en un grave problema, porque la cosa sigue con sus episodios de “me aburren tus/nuestros amigos, no se puede tener conversaciones serias con nadie. Al menos tú eres linda de mirar <3 cosita”. Y ahora es cuando, si todavía tienes un poco de amor propio, te das cuenta que bajo toda esa pachorra mal entendida, se esconde un pobre sujeto ávido de vítores y miradas suspironas, porque los ególatras tienen la autoestima secretamente TAN baja, que necesitan desesperadamente:

a.- Que todo el mundo se las suba y encuentre que son los más sexies, inteligentes y maravillosos del mundo.
b.- Bajarte a ti y a todo el resto a un nivel inferior al suyo. Estás en su círculo porque igual (iguols) eres “mejor que el resto” pero nunca NUNCA, mejor que él. Él es el más mejor.
c.- Llamar la atención. No le importa si cae mal o si lo pelan apenas se va. Puede soportar ser odiado y descuerado, pero jamás ¡Jamás! podría aceptar pasar desapercibido.

Así, ya estás advertida. Si quieres mucho al pastel, recomiéndale que se haga terapia, que se supere a sí mismo, pero recuerda: es muy fácil conquistar a un ególatra (basta con hablar de él) , pero muuuuuuuy difícil salir de sus redes cuando te dejas agarrar y recuperar la autoestima cuando te libras de él. Nadie espera que te hagas cargo del aplastante amor propio de un verdadero pastel ególatra. Que no se diga que no lo advertimos. Besitos :*

Les presentamos hoy a nuestra a Andi, Faquette Sysadmin supercomputinasexycochiñoña, siempre manejando los controles desde atrás y ayudándonos cuando nos queda la cagá y corremos en círculos. Hoy la sacamos de su cybercelda y la pusimos a escribir. Trátenla con cariño o si no nos baja el sitio.

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-Un partido más y nos vamos, porfaaaaaa.
-Hace una hora me dijiste lo mismo
-Ya pu, una no más. Grabo y nos vamos
-No, vamos a llegar tarde al cumpleaños de tu papá
-Puta oh. Que eres pesá, siempre me hací lo mismo.

 

Con ustedes: Peter Pan

Te puedes meter con un Guapito Bipolar, con un Busca Drama y hasta con un Hombre Prohibido, pero ninguno… ninguno, te dará dolores de cabeza como un Peter Pan.

Al principio son los personajes más entretenidos, suelen tener siempre un panorama bajo la manga y son el alma de la fiesta. Todos lo quieren porque prende hasta el carrete más fome. Si usted encuentra uno de estos, le aseguro no se aburrirá por un buen rato.

Dentro de ese constante pasarlo bien, suelen tener necesidades que demandan ser atendidas. Desde las más simples y tiernas como el inocente: “¿Hazme cariño?” mientras ven una película en esos momentos de cucharita un día domingo, hasta su necesidad insaciable de pasarlo bien sin importar nada más, y como que el mundo se acabara después de ese carrete a los que, obvio, lo tienes que acompañar aunque no te puedas la caña.

“Pero cómo, ¿no me vas a acompañar? Vaaamos po! Lo vamos a pasar increíble, te lo prometo”.

Y atrévase a negar cualquiera de sus demandas, pues saldrán a la superficie sus características más especiales. Mostrarán lo vulnerables que son y podrá ver que en el fondo solo es un adorable niño que necesita de su compañía. No se extrañe si le sale con acusaciones del tipo: “es que tu no me quieres!” o “siempre haces lo mismo!”, mientras le coloca cara de perrito degollado.

 

Hábitat

Bares, Pichangas, Juegos Diana, Discoteques, Fiestas Mechonas, en las que hace rato no tiene nada que hacer. Fiestas electrónicas, pachangeras, rockeras, floclóricas, Hare Krishna, altiplánicas, mingas, curantos, tarreos, asados y cumpleaños infantiles saltando y empujando cabros chicos pa’ abajo del Barney inflable.

 

Cómo detectarlo

  • Cada vez que le pregunta por su futuro, éste es incierto y sin importancia, pues lo relevante es “pasarla bien”. Clásica la frase: “¿Y pa qué te preocupai? si falta caleeeeta”.
  • Cada vez que usted lo saca al supermercado, él le quita el carro sin piedad y lo usa para patinar por cuanto pasillo se le cruza, mientras grita “Wiii”. El único pasillo en el que pone atención y gasta horas, es en el de su comida/golosina favorita.
  • Pierde rápidamente el control mientras conduce cuando se forma un taco que retrasará la llegada al destino. Si es un partido de Chile, es pelea segura, “pero por la cresta! Viste como se cruzó el CSM?!” y “córrete po’ hueón!!” será lo menos que escuchará salir de su boquita juguetona.
  • Nunca concreta. Que va a empezar a juntar el pie del departamento, es algo que vienes escuchando los últimos 2 años, al menos.
  • Habla de un futuro juntos, pero a largo plazo. De verdad en el futuro. Algo así como 20 años para pensar en asentarse de cualquier forma posible.
  • Trata a todos sus amigos de viejos culiaos fomes cuando no quieren implementar alguna de sus ideas y se enoja… contigo; o suele irse disgustado de alguna junta cuando no era lo que esperaba. Esto lo mantiene en constantes discusiones con sus pares, sin embargo, lo adoran como a un hermano chico porque: “El Luchito es así”.
  • Se niega a trabajar en grandes empresas o por tiempos prolongados, argumentando que él es un “alma libre y creativa, un niño en crecimiento que necesita nutrirse de la sabiduría de la vida”. Mentira, entrar a las ocho es una tortura insufrible; peor que ir al colegio. Y tener que cumplir a un jefe le da terror.
  • Pasa más metido en sus recuerdos de la juventud que en planificar qué hará ahora que se quedó sin pega por n-ésima vez, ya sea por despido o por renuncia.
  • No logra entender por qué sus amigos cambian y “se ponen viejos”, ni por qué se fueron a vivir con sus minas y planean familia. “Cómo se le ocurrió ser papá a este hueón si recién tiene 36”.
  • No es capaz de manejar la frustración. Y su forma de demostrarlo será siempre a través de la pataleta: “Tú nunca me apoyas”, “Por qué siempre te pones en mi contra?”, “Tú no me quieres”.
  • El lolo se la pasa puro carreteando y con cueva va a trabajar: “Llama a mi jefe y dile que estoy enfermo… ya?”.

 

Misión

Divertirse y tener todo lo que necesitan al alcance de la mano. Si no lo apoyas, te armará pataleta acusando abandono y falta de cariño.

 

La Presa

Para mujeres con síndrome mamá-enfermera o mamá-psicóloga, éste es su tipo ideal de hombre. Siempre le dará trabajo y alguien a quién cuidar y aconsejar en el día a día. Y mejor aún, el lolo la necesitará siempre, pues le aterra quedarse solo en la vida. Él siempre buscará alguien que lo acompañe y satisfaga sus necesidades de atención.

Para las que no sufren de los síndromes descritos, créame cuando le digo, el vuelo libre por las estrellas al país de Nunca Jamás, tiene un aterrizaje forzoso directo en el barco del capitán Garfio y de lo único que terminará siendo presa es del Cocodrilo Tic-Tac.