Imagínese esta situación: Usté conoce a huachito, con quien, después de unas conversas, unas piscolas y unos intentos de baile siguen conversando y zaz! se ponen hablar de un tema X. Por ejemplo, de la sensibilidad. A usté le gusta discutir y analizar, pero el lolito se va en la volá y después de pedirle su Gtalk (como corresponde), al día siguiente (ya sea que haya pasado de todo, nada, un besito loco, una salida a lo oscurito…) su bandeja de correo electrónico tiene un correo a las 07:45 de la mañana con un link que explica que la sensibilidad es lo que él decía, y no lo que pensaba usté.

Ay, los ñoños. Ay.

Hoy quiero partir con uno que me cae muy bien. Y ejemplos tenemos de sobra entre los amigos:  El ñoño con ondita. (sin picarse ¿ah?)

El ñoño con onda, a diferencia de sus congéneres, no usa (tanto) el chaleco tipo “de colegio”, el polerón de generación de su colegio-tradicional-buenpuntajeyoentrosiosialaU , ni colores de la paleta gris marengo-beige-café moro, tan usuales en las facultades-antros de ñoños. El ñoño con onda trata de salirse de ese estilo.

Usa camisita con colores (el más osado hasta le aplica guayabera o esas de feria artesanal de los otavalos), chaleco artesanal, a veces usa sombrero, pañuelo o incluso anda con shores cortos o pantalones de esos de la india que se amarran. A veces, es como de ocupar la polera de diseño, o, cuando es super osado, polera sin mangas y con el cuello cortado así como a mano. En el fondo, le estoy diciendo que ocupa colores, que la ropa probablemente se la elige él y no la mamá cuando le compra cosas  en el mall. Y en verano, usa hawaianas o alpargatas. Porque el zapato zapatilla es de toooodo el resto.

Es asiduo a las fiestas multitudinarias, toma melón con vino, pero por lo general no fuma (cigarros). Hace el intento de bailar, aunque no en todos los casos lo logra, y frecuentemente le cuesta mucho tiempo, sacarse el 1-2-3-4 de la cabeza para contar al momento de hacer pasos. Pero lo intenta.

Cuando el loco tiene (o quiere tener) mucha onda, es de los que va a ver bandas de cumbia, salsa, altiplánica o klezmer. Pero ojo, él no es de los que va a todas: usualmente  está atrasado con un paper, entonces a veces no va porque “estuvo trabajando”.  Aparte, como es organizado, sabe con anticipación a qué va a ir.

El ñoño con onda le va a vender la engrupía de que él no es como los otros ñoños.  Él no es enrrollao, el es terrible de freedom, living la vida loca, aquí somos todos como amigos y la volá.

Pero no se deje engañar: él, en el fondo, es ñoño. Usté le tiene que explicar las cosas con detalle. Tiene que argumentarle y explicarles los pros y contras de las decisiones. Saca siempre conclusiones en base a los hechos concretos y jamás deja cosas al azar.  Él necesita saber el lugar donde van a ir, la hora estimada de regreso, qué banda va a tocar y lo más probable es que, si van a ver un documental en el parque, él ya haya investigado cuáles son los que estarán hoy, el nombre de los directores y qué premios ha ganado cada uno.

Él es un curioso y le encanta investigar. Brígido.

En algunos casos intentará ocupar sus artimañas escondidas como un saxo, djembé, guitarra cuequera, una tela, pájaritos con fuego, hilos encerados pal macramé, un chin chin (este ya es la cagá) o incluso sus zapatos de tango pa mostrarle que él también es sensible y sobre todo (de nuevo) que él no es tan ñoño como los otros.

Pero, nuevamente, acuérdese ante todo: él es ÑOÑO.

Hay varias razones de su relajo en comparación al resto: puede que sea muy inteligente, pero decidió que los libros y los laboratorios no absorbieran su vida por completo;  o tal vez tiene un pasado en una okupa, o es de fuera de Santiago (entonces claro, las cosas no son tan jauja). O incluso: tiene un pasado terriblemente nerd del que en un momento se rebeló, se hizo mierda haciendo lo que no había hecho en años, y ahora quiere hacerlas todas. TODAS.

Este personaje suele tener éxito tanto con las ñoñas como con las no ñoñas, pues debido a que navega en ambos mundos, las tiene todas. El style, aunque el hueón no sea rico, le da un no-se-qué que hace que entre con alpargatas a algún bar de esos donde toman terremoto en copa, opacando al resto de locos con cara de “buen partido”. Y con su pelo largo, enredado y su aire jipi, caen hasta las mismas pelolais de tacos que andaban buscando esos buenos partidos.

O, entre las ñoñas, pueden hablar de cosas ñoñas sin problema y las engrupe con softwares y juegos de estrategia y su curso de chino mandarín. Porque además, el hueón es inteligente ¿cachai? O sea: el loco tiene onda, es “rico” (o se ve rico por sus volás) y aparte es inteligente.

Por lo general, tienen hartas amigas (de las que sus amigos zaprofitan, claro), que puede habérselas comido o no, pero con las cuales comparte harto. Es bien amigui, casi de afirmar la puerta del baño, sostenerle el pelo cuando la amiga vomita, acostarse en la misma cama sin tocarle un pelo o de bailar con todas las minas juntas. Porque el hueón además es buena onda y si le dicen que es no, aunque se le estén hinchando los coquitos de amor, no va a hacer nada, porque ya le dijeron que no.

Otro asunto importante: tienen un ítem carrete en su tiempo y en su billetera, cosa que el resto de los ñoños probablemente no tiene.

De repente se va en la volá pachamamística, presta libros de sueños y de Osho, prende incienso y cuando ya el loco esh terrible loco ashí, es hasta vegetariano.

Pero lolita: recuerde que el loco es ñoño. Si de repente le hace daño su simpleza, créame que la mayoría de las veces no lo hace con mala intención. Incluso: lo más probable que sea tan transparente, que todas esas “insinuaciones” que usté creyó sentir de parte de él, sean simplemente que él le fue honesto no más, y cuando le gustó algo se lo dijo. Pero eso no má. Acuérdese que el lolo es freedom.

Y si cree tener onda-onda, dígaselo. Pero dígaselo así concretamente, no ande con hueás. O si quiere tener serso o que le agarre una teta o que se vayan pa lo oscurito, pésquele la mano y lléveselo USTÉ. El ñoño suele ser hueón (en buena igual), sobre todo con tus sutilezas o tus palos, o con tus entrelíneas que quieres que te entiendan sin decirlas.

Así que si quiere aplicarse, tome la iniciativa y déle no más. Si el loco no está ni ahí, créame que se lo va a decir. Pero no se quede esperando a que él venga, ¿vió que el lolo es ÑOÑO?