Nota: Este es un post como enojado, y más que hablar de hombres, habla de las reacciones que algunas tienen con ellos. Y no quiere decir (ya pueden ir guardando sus misiles) que no hayan hombres maravillosos, sino simplemente que hay otros que hacen mucho daño y de ésos hay que arrancar antes que sea tarde y termines de protagonista en una teleserie de después de almuerzo

Todas tenemos amigas que en algún momento cayeron con un hueón que no es sano, que sobrepasa peligrosamente cualquier límite: vicioso, violento, mujeriego, dominante, celópata, jugoso, etc. Y por lo general, esas amigas son buenas, muy buenas. Demasiado diría una.

Y nadie sabe por qué conchesumadre, siendo tan tan buenas, se metieron con esos hueones. Hueones pencas que las tratan mal, que las ningunearon, que no son más que un lastre en sus vidas. Que las minimizaron y las transformaron en unas sometidas de su realidad sufriente. Y nadie nunca entendió por qué toleraron tanto.

La explicación: Hay mujeres que aman demasiado

La mina mientras más buena onda, más sufría, más esforzá, parece que le llovieran pasteles, pero de esos en mala. Esos locos que le cagaron la vida a una mina, a su familia, a sus hijos, a todo su entorno. Porque además aparece -mágicamente, junto al lolo en cuestión- esta idea en su cabecita de la redención que a ella le encanta, y que le hace sentir bien y útil a la humanidad. Esa escenita donde se abren los cielos y el hueón aparece transformado, y ahora él es como ella se lo imaginó desde que lo conoció, y todo gracias a ella, la héroe de la situación. Lea el resto de este artículo »