celosAl parecer ser celoso está en los genes femeninos y no importa lo que usted diga, en mayor o menor grado es celosa igual. (Puede encontrar su genotipo en este catálogo).

Pero hay algo que me interesa mucho y creo que es digno de estudio: ¿por qué nos ponemos tan hueonas cuando nos enamoramos? así, destacado.

¿Por qué rechuchas usted, señorita, cree que a ese pololo que tiene que antes no lo miraba nadie hoy todas y cada una de las mujeres del mundo se lo quieren comer?

¿En qué momento ese joven al que no le saltaba la liebre hace rato, que sufría por amor hasta que la conoció a usted, se transforma en un macho alfa galán sexual vikingo irresistible pinga de acero por el que las mujeres se derriten?

Yo he sido celosa y todas las mujeres a mi alrededor también. Algunas controladas luchan día a día por no ponerse hueonas y no tratar a su “irresistible” adonis como un objeto de su posesión porque entendieron que les hace mal, que sufren y se siente muy feo vivir insegura todo el tiempo pensando en que se las van a cagar. Superaron el trauma y dejaron las inseguridades y fantasías para el SPM, lo entendieron y dijeron: “Ok, esto que me pasa no es normal, quizás mis hormonas me hacen ver cosas” y lo controlan.

Otras viven de show en show en relaciones insufribles; “¿porqué la miras tanto?”, “¿porqué ya no eres tan cariñoso?”, “¿quién es esa que te escribe tanto en el face?”, “¿de dónde conoces a esa mina?”, “hablaste mucho con ella y a mí ni me pescaste”. Se enojan hasta con la tele si sale una mina que el macho encuentra rica y se compara con ella sintiéndose como la mierda. Algunas llegan al extremo y se loquean de verdad, revisando teléfonos, chat y hasta pagan para hackear el facebook del pololo o para seguirlo.

Todos sintiéndose mal, ella insegura, fea, poco querida. Él desesperado y cansado porque ya no sabe qué chucha hacer para tener contenta a la cabra que se enoja por todo y que no entiende que la quiere.

Si bien hay hueones muy frescos y caras de raja, – que más que una escena de celos necesitan un pasaje sin vuelta a solterilandia de una pura patá-, hay veces en que los celos sólo tienen cabida en la propia cabeza y van más allá de él y otras minas. Tiene que ver con celos de su tiempo, de lo que lo hace feliz, de sus espacios libres, de sus momentos agradables. ¿Suena patológico verdad? Lo es y quién siente eso sufre mucho.

La cosa es que al parecer, es verdad que todas llegan a sentir celos en algún momento y no hay que sentirse mal por eso, tampoco pescar mucho a la evolucionada tipo “nunca me ha pasado” porque compararse es el principal problema que tenemos las minas, querer ser perfectas y sentirnos mal y menos que otras porque no lo somos: el inicio de los celos.

Entonces, sin ánimo de aconsejar a nadie, quiero anotar algunas cosas que me han servido muchísimo:

1. Sentir o temer que “te van a cambiar por otra” muchas veces es un reflejo de “me van a cambiar por otra porque yo no soy suficiente”. En otras palabras, es pensar que están contigo porque no queda otra. Muy triste.

2. A veces a las minas nos hace falta pensar un poquito menos en que “no lo quiero perder” y más en “bueno, si se acaba, se acaba la hueá y si no, bacán”. Esa obsesión femenina insana con los amores para siempre nos priva de disfrutar lo actual o terminar relaciones negativas, estirar el chicle como le dice mi aweli.

3. Todo ese amor que usted siente por ese hombre no debe transformarse en idolatría, la admiración no debe llegar al punto en que te sientes inferior y que pienses que él es tan perfecto que todas te lo van a querer quitar… o sea.

4. Que te sientas incómoda con tu cuerpo, tu intelecto, tu situación económica o los cartones en la pared no es culpa de él. Él podría decirte todos los días que eres la mina más bacán del mundo y no le creerás igual, el arreglo hay que hacerlo en casa por amor propio y para no delegar nuestra felicidad en los demás.

5. Si la incomodidad sobre tu cuerpo, intelecto, situación económica o cartones en la pared no existían y ahora sí porque él de alguna forma lo hace notar, es porque ese tipo no es para ti, es dañino y se acabó. Patá en la raja y para la casa que la autoestima es frágil y hay que cuidarla.

6. Que las muestras de cariño no se exigen, se reciben y sólo cuando el otro las quiere dar de forma sincera. No como nos enseñaron las películas, no como el pololo de tu amiga que es tan, tan romántico más conocido como: “¿y por qué tu no hací eso?”. A veces hay que aprender a conocer al otro sacándose el deber ser de encima, porque si a su mino lo criaron como un robot, que un día te mande un corazón por whatsapp ya es caleta para él y quizás eso es más valioso que recibir flores y frases de Chickflick todos los días.

7. Que siempre van a existir minas más ricas y más feas que tú y eso está bien porque el mundo es así. Asúmalo y bote la Cosmopolitan.

8. Que la gente no es nuestra y tiene entretenciones, pasatiempos y amigos. Y que quiera ocupar tiempo en ellos sin ti no significa que te quieran menos.

9. Que ese que usted tanto adora,  es así gracias a amigos, familia y todo lo que lo rodeaba antes de conocerte a ti. Querer quitárselo es matarlo de a poquito, a usted y él. Nadie se merece tal cosa.

10. Que si te van a cagar, te van a cagar igual aunque estés encima de él todo el día y no te darás ni cuenta.

11. Que los celos no son otra cosa que un miedo patológico a perder a alguien que no es tuyo.

12. Que si un día te rompen el corazón en algún momento se va a sanar así que mejor no viva preocupada de hueás.

13. Que necesitar atención constante, única y exclusiva de él hacia ti, no es sano para nadie.

14. Que hay que respirar hondo y pensar antes de dejar la cagá por algo que puede estar sólo en tu cabeza o en tu baja autoestima.

15. Que lo más lindo del amor es confiar.

Eso.

En el fondo, bien en el fondo usted sabe lo que tiene al lado. Disfrute de su amor y no piense hueás que por algo están con usted.

Shao

Aquí por lo general hablamos de hombres, pero haremos una pequeña excepción para hablar de aquellas que todas tenemos, seremos o somos. Las Ex, que merecen un lugar de privilegio en nuestro blog y que salió de una de aquellas tomateras reuniones de pauta en que nos dedicamos a puro pelar crear contenidos para usté.

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La Loca Culiá: esa mina que si te ve, te pega. Es aquella señorita que no puede soportar la idea de que él esté contigo, las que estuvieron antes de ti y las que puedan venir. Él es de ella y nada ni nadie podrá separarlos. Es la que te va a mirar toda la noche si te la pillas carreteando y pasará por al lado tuyo para pegarte el empujón o tropezarse al lado tuyo y derramarte su copete en ese vestido que te hace ver tan regia.

Esa que te psicopateó por tuiter, retuiteando y favoriteándote todo para que sepas que ella está presente ¡siempre!… donde quiera que vayas  y que mejor terminaste bloqueando para evitar seguir leyendo trolleos mala sangre. La misma que  te mandó la solicitud de amistad a face que, por supuesto, tú no aceptaste.

A esa que le tienes miedo y que llama a tu mino tipo 3 am un sábado curá pidiéndole volver y que te inventó una vida digna de meretriz con sida, desde los dos abortos con rama de apio que te hiciste por no saber de quién era la guagua y el romance que tuviste con el primo, tío, padre y hermano de tu actual, todos juntos en una gran orgía.

Lo bueno, es que es tan loca que todos saben que está loca. Punto para ti.

Lo malo, es que es tan loca que creerá que esto está escrito por y para ella y algo hará al respecto, junten miedo.

La forever ex: Es la que estará unida a él por siempre. Su vecina, la mejor amiga de la hermana, la madrina de su sobrino, la veterinaria del regalón de la familia. Está ligada a él para siempre y nada que hacer, llegó primero y de ahí nadie la sacó.  Aquella que te toparás en comidas familiares de él, con la que tendrás que luchar por llevar la ensalada.

-Yo la llevo jijiji

– ¡No te preocupes! Yo la llevo jajaja

-YO-LA-LLE-VO

-SUÉL-TA-LA CTM

Mejor aprender a aceptarla, estará para siempre hasta que encuentre su propia familia ¡Deal with it!

La Depresiva: Todo un caso, esta señorita es una drama queen de tomo y lomo. También entra en la categoría orate pero seudosuicida. Manipula a punta de barbitúricos genéricos (con los que nunca se va a matar pero si hará perder tiempo en el hospital) y frases sacadas de la radio Pudahuel como “si tu no estás conmigo yo no quiero vivir”, “prefiero morirs antes que perderte”  mientras escucha Adele y le cuelgan los mocos de tanto llorar.

Podría decirse “ay pobrecita, estaba muy enamorada” pero no, porque le pasa con todos y cada uno de los hombres que pasean en su vida, ella quiere el drama, gozar ese sufrimiento de diva pobre y llamar la atención de sus cercanos con él. Probablemente tendrá alguna cicatriz en el brazo más parecida a la marca del indio que a un intento de cortarse las venas, producto de alguna pena de amor, del pérfido que la dejó, aburrido de sus llantos y melodramas.

La amigui de él: La polola importante que se transformó en su mejor amiga. La que le conoce todos los secretos ¡todos! Los de él y los tuyos también,  tus defectos y virtudes, lo que te causa celos, lo que hace que se te caigan los calzones ¡Todo! Ahí también estás cagada, llegó antes que tú y probablemente se vaya después. Mejor conocerla y aprender a quererla porque, linda, es inamovible y está bien. Pololas pasan, amigos quedan.

La amigui tuya: Esa ex que por razones de la vida se hizo tu amiga. Como que un día se toparon y se dieron cuenta que tenían tanto, tanto, pero tanto en común que la química fue instantánea. Brotaron corazones entre ustedes y se llevaron la raja: Se llaman, se whatsappean y pelan al factor común de lo lindo:

– ¡Gaia te morí lo que me regaló este hueón para mi cumple!

– No me digai, te regaló cremas para las arrugas, puta que es desubicado este hueón, no cambia.

La adorable o “puta la csm no puedo odiarla”: Es linda, regia, simpática, chistosa, inteligente, cabra de iglesia, temerosa de dios, ultra decente, nunca desconfiarías de ella, pero nunca tan cartucha como pa’ no tirar las tallas cochinas; salva gatitos, adopta perros vagos y les busca hogar, peina abuelitas en la Fundación las Rosas y te cuida al hermano chico de tu mino para que te lo tires tranquila. Ubicada como ella sola, jamás va a andar cateteando a tu actual, cosa de molestar lo menos posible tu sagrada relación… puta la mina adorable. Quieres odiarla, pero no puedes.

Amada por todos, envidiada por todas. Insoportablemente adorable la hueona, tan adorable que ni siquiera sabe lo adorable que es…bitch.

La calientasopa: Esta es la más peligrosa de todas porque conoce los puntos más débiles de tu mino; lo que le gusta, cómo le gusta y a qué velocidad le gusta. Esa que sabe perfectamente cómo dejarlo enfermo con un puro roce y que le hizo el ocho, el shakira y el gánesela  al toro antes que tú. Esa que si se lo topa, se le acercará harto y le coqueteará con ímpetu:

“¿Te acordai puppy cuando nos fuimos ese fin de semana a Buenos Aires y que no conocimos nada porque ni salimos de la pieza? Lo pasamos tan bien.”

Caliente la hueona.

La no superada: La que lo hizo sufrir, la que lo recibió nuevo y lo devolvió como estropajo. Barrió el piso con él, lo hizo llorar, lo mandó al psicólogo e hizo que mil pedazos de su corazón volaran por toda la habitación. Esa que fue la culpable de que él te dijera tantas veces: “no estoy listo para una relación”  o “no sé si todavía la quiero”.

Aquella por la cual tú pagas los pecados. Los celos, los traumas, las inseguridades. La que te lo entrega roto y que tú aceptaste armar de nuevo, pero que siempre, siempre llevará las marcas de las trizaduras.

La con hijos: Parecida a la forever ex, está ligada a él de una forma que tú no puedes y no debes manejar. Tienen hijos en común y ahí na que hacer po’ linda. Hay frutos del amors que van más allá de la pareja, un vínculo irrompible que los unirá por siempre a menos que el querubín sea un pelotudo de esos que hacen guagüitas y las dejan tiradas. Ella siempre será la madre, aunque siempre hay que distinguir entre:

a)      La ex madre moderna: Esa que te invita para el cumple del cabro chico y que te pide le lleves la torta. Buena onda.

b)      La ex cizañera: Esa que le dice cosas al niño y al resto, la culpable tras los: “¿Qué es maraca? Mi mami me dijo que mi papi te quería por eso”.

c)       La chantajeadora: Pertenece al grupo de las Ex Locas, esas que usan a los niños para hueviar. La que apenas se enteró de que estaba contigo dejó de pasarle a los niños el domingo y ahora tienes que acompañarlo a tribunales a rogar por visitas, mientras le pasas pañuelitos para que se suene los mocos que se le juntan con las lágrimas que brotan de su amor de papá. Mala, mala la hueona, la peor clase de ex y de persona que existe.

La que pena: De esta nadie habla, pero siempre está. La ex que todos amaban y que te hizo quedar como la “pérfidahijadeputamueverajaperitoenpicos” que vino a sacar a esta criatura perfecta del camino. Nadie te lo va a decir, pero tú sabes que secretamente todos preferirían tenerla a ella de polola del susodicho y no a ti. Por lo general encaja en el grupo de las adorables pero nadie la nombra mucho, porque pena.

Amada por la suegra, hermanos, primos  y mejores amigos de él, a los que en cada reunión se les arranca una talla súper graciosa que les pasó con ella o los “te acuerdas cuando fuimos para allá a acampar y tú estabas con…” silencio rotundo. Nadie se atreve a nombrarla mucho porque duele, le duele a todos. Siempre está ahí, arraigada en los corazones del círculo del ex, la ex de todos.

La conchadesumadre o “maraca culiá me cagaste la vida”: The queen bitch, así, a lo Lil’ Kim. Se lo cagó hasta con el perro, lo dejó como cornudo y pelotudo delante de todo el mundo e hizo que él siempre creyera que el resto mentía pero no ella. Se las perdonó todas, durante mucho tiempo hasta que el gil abrió los ojos y se dio cuenta que estaba puro dando jugo.

Barrió con su masculinidad, autoestima y fuerza de voluntad. Es tan pérfida que cada cierto tiempo lo busca, le mueve las pestañas y las redondeces un rato haciéndolo sentir extrañado, le dice que no lo ha olvidado todavía y que podrían juntarse a conversar, que si quiere: “llevas a tu polola incluso, para conocerla, debe ser simpática”.

Ahora bien, así como en la mayoría de los casos, el éxito de su cateteo dependerá única y exclusivamente de él. La culpa jamás será del chancho. Si la ex revolotea, quizás es porque el actual le tira aire y si no, recuerde para su salud mental que por algo es ex y usted  la actual.

Besitos y sean buenas ex.

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Querido EX