Les presentamos hoy a nuestra a Andi, Faquette Sysadmin supercomputinasexycochiñoña, siempre manejando los controles desde atrás y ayudándonos cuando nos queda la cagá y corremos en círculos. Hoy la sacamos de su cybercelda y la pusimos a escribir. Trátenla con cariño o si no nos baja el sitio.

Peter_pan_y_wendy_pelicula

-Un partido más y nos vamos, porfaaaaaa.
-Hace una hora me dijiste lo mismo
-Ya pu, una no más. Grabo y nos vamos
-No, vamos a llegar tarde al cumpleaños de tu papá
-Puta oh. Que eres pesá, siempre me hací lo mismo.

 

Con ustedes: Peter Pan

Te puedes meter con un Guapito Bipolar, con un Busca Drama y hasta con un Hombre Prohibido, pero ninguno… ninguno, te dará dolores de cabeza como un Peter Pan.

Al principio son los personajes más entretenidos, suelen tener siempre un panorama bajo la manga y son el alma de la fiesta. Todos lo quieren porque prende hasta el carrete más fome. Si usted encuentra uno de estos, le aseguro no se aburrirá por un buen rato.

Dentro de ese constante pasarlo bien, suelen tener necesidades que demandan ser atendidas. Desde las más simples y tiernas como el inocente: “¿Hazme cariño?” mientras ven una película en esos momentos de cucharita un día domingo, hasta su necesidad insaciable de pasarlo bien sin importar nada más, y como que el mundo se acabara después de ese carrete a los que, obvio, lo tienes que acompañar aunque no te puedas la caña.

“Pero cómo, ¿no me vas a acompañar? Vaaamos po! Lo vamos a pasar increíble, te lo prometo”.

Y atrévase a negar cualquiera de sus demandas, pues saldrán a la superficie sus características más especiales. Mostrarán lo vulnerables que son y podrá ver que en el fondo solo es un adorable niño que necesita de su compañía. No se extrañe si le sale con acusaciones del tipo: “es que tu no me quieres!” o “siempre haces lo mismo!”, mientras le coloca cara de perrito degollado.

 

Hábitat

Bares, Pichangas, Juegos Diana, Discoteques, Fiestas Mechonas, en las que hace rato no tiene nada que hacer. Fiestas electrónicas, pachangeras, rockeras, floclóricas, Hare Krishna, altiplánicas, mingas, curantos, tarreos, asados y cumpleaños infantiles saltando y empujando cabros chicos pa’ abajo del Barney inflable.

 

Cómo detectarlo

  • Cada vez que le pregunta por su futuro, éste es incierto y sin importancia, pues lo relevante es “pasarla bien”. Clásica la frase: “¿Y pa qué te preocupai? si falta caleeeeta”.
  • Cada vez que usted lo saca al supermercado, él le quita el carro sin piedad y lo usa para patinar por cuanto pasillo se le cruza, mientras grita “Wiii”. El único pasillo en el que pone atención y gasta horas, es en el de su comida/golosina favorita.
  • Pierde rápidamente el control mientras conduce cuando se forma un taco que retrasará la llegada al destino. Si es un partido de Chile, es pelea segura, “pero por la cresta! Viste como se cruzó el CSM?!” y “córrete po’ hueón!!” será lo menos que escuchará salir de su boquita juguetona.
  • Nunca concreta. Que va a empezar a juntar el pie del departamento, es algo que vienes escuchando los últimos 2 años, al menos.
  • Habla de un futuro juntos, pero a largo plazo. De verdad en el futuro. Algo así como 20 años para pensar en asentarse de cualquier forma posible.
  • Trata a todos sus amigos de viejos culiaos fomes cuando no quieren implementar alguna de sus ideas y se enoja… contigo; o suele irse disgustado de alguna junta cuando no era lo que esperaba. Esto lo mantiene en constantes discusiones con sus pares, sin embargo, lo adoran como a un hermano chico porque: “El Luchito es así”.
  • Se niega a trabajar en grandes empresas o por tiempos prolongados, argumentando que él es un “alma libre y creativa, un niño en crecimiento que necesita nutrirse de la sabiduría de la vida”. Mentira, entrar a las ocho es una tortura insufrible; peor que ir al colegio. Y tener que cumplir a un jefe le da terror.
  • Pasa más metido en sus recuerdos de la juventud que en planificar qué hará ahora que se quedó sin pega por n-ésima vez, ya sea por despido o por renuncia.
  • No logra entender por qué sus amigos cambian y “se ponen viejos”, ni por qué se fueron a vivir con sus minas y planean familia. “Cómo se le ocurrió ser papá a este hueón si recién tiene 36”.
  • No es capaz de manejar la frustración. Y su forma de demostrarlo será siempre a través de la pataleta: “Tú nunca me apoyas”, “Por qué siempre te pones en mi contra?”, “Tú no me quieres”.
  • El lolo se la pasa puro carreteando y con cueva va a trabajar: “Llama a mi jefe y dile que estoy enfermo… ya?”.

 

Misión

Divertirse y tener todo lo que necesitan al alcance de la mano. Si no lo apoyas, te armará pataleta acusando abandono y falta de cariño.

 

La Presa

Para mujeres con síndrome mamá-enfermera o mamá-psicóloga, éste es su tipo ideal de hombre. Siempre le dará trabajo y alguien a quién cuidar y aconsejar en el día a día. Y mejor aún, el lolo la necesitará siempre, pues le aterra quedarse solo en la vida. Él siempre buscará alguien que lo acompañe y satisfaga sus necesidades de atención.

Para las que no sufren de los síndromes descritos, créame cuando le digo, el vuelo libre por las estrellas al país de Nunca Jamás, tiene un aterrizaje forzoso directo en el barco del capitán Garfio y de lo único que terminará siendo presa es del Cocodrilo Tic-Tac.