Al término de un AMISTOSO entre Deportes Concepción y Fernández Vial.

Al término de un AMISTOSO entre Deportes Concepción y Fernández Vial.

-Mi amor tenemos que hablar.

-Sí sí…¡pégale hueón!…perdón, dime amor.

-Es que esto ya no da para más y yo no puedo seguir contigo así…

-¿En serio chanchita?…….chuuuuta ¡por la reconcha de tu “#$%”! que te mal parió, árbitro !”#$%&” hijo de !#$%%!

-¿Viste? de eso estoy hablando, tú nunca me escuchas.

-Sí, dale no más chanchita, esperame un poQUITO ¡GOL, GOOOOOOOL CTM! (abrazo, beso, zamarreo, beso de nuevo) GOOOOOL ¡¡¡mi amooooor quédese aquí que me trae suerte mi vida!!!

-Ándate a la chucha, terminamos.

-Ay que emoción gordita, vaya no más…qué golazo hueón ¡Grande Gary! Saliste del coco de Chuck Norris weón, grande!

Pareciera que hablar de hombres y fútbol fuera algo imposible de separar y, si bien es una pasión de multitudes que puede cambiarles el humor cual síndrome pre-mentrual, llevándolos de la risa al llanto, o de la concentración y silencio absoluto al griterío, es el fútbol. Na’ que hacer.

Pero aquí no hablamos de ese que ve los partidos de su equipo o selección y luego su vida continúa normal o que se juega una pichanga con tercer tiempo semanal. No, éste vive, come y respira fútbol como si fuera lo más importante de la vida.

No se acuerda de tu cumpleaños ni el de su mamá, pero sabe perfectamente cuántos puntos lleva Chile y qué necesita para pasar a semi, la tabla de posiciones con puntajes y todos y cada uno de los jugadores; su posición, nombre de la modelo que se agarra, cuántos goles lleva, las tarjetas acumuladas y qué equipo extranjero se lo está pololeando.

Los fines de semana son un loop en la televisión de partidos, porque siempre siempre habrá un campeonato para ver: Si no es la Copa América -o la eliminatoria del Mundial que se viene detrasito- será el Clausura, Apertura, Copa Gato, Champions League,UEFA, Intercontinental, Copa Sudamericana, Recopa Sudamericana, Copa Interamericana, Supercopa Sudamericana y todas las putas copas que usted se pueda imaginar que existen. Ni hablar del Mundial, santo patrono del metro cuadrado que, dependiendo de dónde toque, lo tendrá ahueonao todo el mes, levantándose a las 5 de la mañana si es necesario, para ver a Burundí con Nepal.

Lo peor es cómo le afecta el ánimo. Si su equipo pierde la final de una copa importante, ahí lo tendrás llorando como los hueones, sonándose los mocos con la bandera o mirando al cielo y jurando venganza al árbitro que le arrebató el triunfo. Hay algunos que llegan al extremo y salen del estadio directo a pegarle un palo en la cabeza al primero con la camiseta contraria que se encuentren, demostrando que Darwin se equivocó con algunos en la evolución.

También regalaría a su mamá o a ti. Da lo mismo con tal de entrar.

También regalaría a su mamá o a ti. Da lo mismo con tal de entrar.

Pero si gana: cacha segura toda la semana porque Viva Chile mierda, de hecho, si haces memoria, las mejores cachas se las han dado cuando el equipo de sus amores tiene buena racha. Y, ahora que estamos en Copa América y de locales, los tienes a todos pecho inflado creyéndose la raja, llevándose el bolso con el equipo para la pega por si sale pichanga. Diciéndole a Brasil “Ven po hueón, aquí te espero” sin miedo a nada, cual Vidal en su Ferrari.

Cómo reconocerlo

  • Cree que a cualquiera que no le guste el fútbol es gay.
  • Siempre llega tarde o suspende compromisos porque “hay pichanga” o “clásico”
  • Tiene colección de entradas al estadio y carné de socio.
  • Se cura y se pone a pelear con los hinchas del equipo contrario o a dar la lata con el suyo durante horas.
  • No anda idiota cuando se le olvida pedir la cancha porque nunca se le olvida pedir la cancha.
  • Es el encargado de armar los equipos y se enoja si alguien se le baja a última hora.
  • Tiene además la fantasía de que tiren, tú con la polera del equipo contrario y él con la del suyo.
  • Cuando chico quería ser futbolista.
  • Todavía quiere ser futbolista.
  • Cuando pierde su equipo se enoja con todo el mundo; portazos, chuchás y mejor no hablarle.
  • Encuentra que Jara es un genio de la Nasa, héroe nacional y que los Uruguayos %&$$”& se merecían un cucharón de su propia medicina.
  • Después del partido Chile – Uruguay te pidió el chiquitín de puro inspirado, y te dijo “celebremos a lo Jara, mi amorcito rica …”.
  • Llora cuando Gary llora. (Aunque Gary no llora y, si llora, acaba con la sequía)
  • El equipo propio es a lo único en la vida a lo que le será fiel siempre, JAMÁS se cambia el equipo de tus amores. Eso es “alta traición” y se paga con humillación. Incluso si el equipo desciende, más motivos tiene para amarlo; en las buenas y en las malas, contra viento y marea, hasta que la muerte los separe.
  • Se endeudó para ir al Mundial y todavía está acampando afuera del Nacional porque se jura la cábala de esta Copa América.
  • Si te gusta el futbol hablará de ti como si hubiera encontrado la piedra filosofal, y te lucirá con los amigos cual mono bailarín: “a ver mi amorcito, explíqueles qué es la posición de adelanto”.
  • Para tu aniversario te llevó a un clásico y para tu cumpleaños te regaló la camiseta, de SU equipo.
  • Va a Plaza Italia si se empata, se gana o se pierde.
  • Para el CDF siempre hay plata.
  • Se pone monotemático hasta el aburrimiento.
  • Es capaz de pelearse a muerte hasta con tu abuelita si le tiran una talla pesá con su equipo. Con el fútbol NO HAY sentido del humor, excepto si es pa’ hueviar a los equipos rivales.
  • La tele gigante, que se compró para la Copa América, lo tiene a pura sopa de pollo y fideos con kepchu.
  • Si es muy, muy, muy hueón, lo tendrá tuiteando tallas xenófobas cuando juega Perú y Bolivia, o haciendo bromas sexistas con las hermanas colombianas. (Ahí yo le recomiendo que lo patee al tiro).

El problema, no es el fútbol ni que le guste, el problema es que su fanatismo es extremo y deja de lado cosas importantes. No importa si es el cumpleaños número 15 de su hijo, ni si están de aniversario de matrimonio: la pichanga antes que todo. Si tiene partido o, peor aún, la final del campeonato de UNO de los equipos en los que juega, el mismo día de tu cumpleaños, cagaste. O lo celebran otro día o llegará después de que termine o se desaparecerá todo el fin de semana para ir a alentar a su equipo, porque no pudo pedir el día libre en la pega para ir a SU matrimonio, pero si para ir “a seguir al Audax” que juega en Antofagasta.

Cómo extinguirlo

Como la mayoría de los pasteles, estos huenos nacieron así y siempre serán así. Tienes la opción de hacerte fanática como él, no pescarlo o si no se le pasa con los años, cagaste. A reclamar a la FIFA no más.

tinder 2“Me gusta la música, la comida rica, los asados y el fútbol”. Genéricamente piola.

Para todos los que nos da lata salir de la casa a conocer gente, existe Tinder. Un espacio donde puedes jugar a gustar y no gustar del niño que se te ocurra, con casi nulos costos para el ego. El sistema tiene todas las de ganar: Nadie sabe quién te gusta hasta que tú le gustas de vuelta. Sin heridos. ¿Right?

Todos decimos “es que es tan difícil conocer gente nueva hoy en día” y “si en verdad es como pa ampliar el círculo”, pero la verdad inconfesable es que la weá es para conocer personas del sexo opuesto con quienes potencialmente tirar/salir/pololear/gritar viva Chile/ponerle el gorro a la señora o marido fome (en serio 🙁 )/ etc. ¡¿Hasta cuándo nos pisamos las capas?!

La cosa es que después de pasar por esta aplicación, me dan como ganas de contarles cosas, “así como a modo de utilidad pública”  jijijiji. Pero sin ofenderse. En fin. Ojo, esternón, huachalomo y páncreas:

La fauna Tinderiana

La weá es una selva amazónica de tipos de personas. De verdad que te encuentras a cualquiera. Sin embargo, hay algunos patrones que deberíamos identificar:

El weón confundido: Le decimos así porque si quería tirarse una canita al aire, la hizo como el hoyo. Este weón es capaz de poner fotos con su polola/señora/pierna embarazada de 22 meses y en su descripción encontrarás cosas como “Me encanta el fútbol y estoy buscando GENTE nueva para abrir mis horizontes”. No entendiste ná po. O eres care’raja o te faltan tablitas pa’l puente.

El deportista empedernido: Obviamente, es el tipo de sujeto que tiene puras fotos subiendo cerros, bajándolos en bici, mirando al horizonte pensativamente en la cima, bien sudao, etc. Su primera reacción es invitarte a correr. A CORRER PO. Si te encantó, ponle like y dile que estás entrenando pa’l Maratón de Santiago o algo así. Fijo que te ganas un juguito post trekking.

El pololo: Este weón es parecido al confundido, tiene fotos medio acarameladas con una mina, pero en ninguna parte dice que está comprometido. Su descripción suele decir cosas como “quiero buenas conversas con una buena piscola, soy un tipo relajado, buena onda”. Algo muy piola, pero ¿qué chucha? Este tipo de weones sólo está ahí pa’ sapear y jotear mujeres lindas y de buena raja letra. NEXT.

El zorrón: Todas sus fotos son playeras aunque sea julio y esté lloviendo la vida. Le verás fotos con la nariz peladita por el sol y sus anteojos colorinches, otra con los potos de las minas de algún team, otra haciendo algún deporte acuático y otra con algún copete. No debe ser necesariamente una mala cita, sobre todo si te gustan los zorrones reñaqueros. Le gusta carretear, arrancarse a la playa (que nunca tiene nombre, todas las ciudades con mar son “la playa” pa’ él, así es que si eres de Viña, pontetú, es sin ofenderse) y, normalmente, busca ser “libre como el viento”.

El trascendental: Puede ser una gran persona. Pero no lo vas a saber porque todas sus fotos son sumamente pensativas o, incluso, sale una sola foto de su cara y el resto son paisajes bonitos. Quieres buscar algo decidor en su perfil, pero tiene puras frases de mierda profundas como “Vive y deja vivir” y “Vivir con miedo es estar en una jaula propia”. Si siempre soñaste con tirarte a Paulo Coelho (nadie, nunca) ponle like.

El pingaloca: Sííííííííííí! Me encontré con este pastelito que ya conocemos bastante bien. Sus fotos suelen ser bien bueeenas, te diré. Muestra calugas, sonrisa bonita y harto carrete bien alegre. Casi todos dicen cosas en su descripción como “Carpe diem”, frases cochinas disfrazadas como “háblame si quieres pasar un rato agradable” y, por supuesto, cosas como “veamos dónde nos lleva el viento, soy un weón caliente relajado, nada más”. Suele tirar rico. ¡Vohdale!

El ingenioso: Este tinderiano gusta de hacerse el chistosito y lindo, entonces no encuentra nada mejor que poner en su descripción weás como “Si quieres conocerme, ponle like” o “Es imposible describirme en 400 caracteres, mejor descúbreme tú misma”. Sus fotos suelen ser juguetonas, disfrazado, poniendo caras con el perro, etc. La verdad es que me cae bien, puede ser un excelente sujeto, pero su “invitación ingeniosa” me da mucha risa.

El despechado: El amigo despechado es identificable por una gran e inequívoca característica: TODAS sus fotos son de él con “alguien” que sale cercenada de la imagen. El pobre no tiene fotos solo que sean actuales, así es que se ve obligado al photoshopeo de la vergüenza. Suelen no querer relaciones estables por ahora, así es que si te gustó y te da lo mismo ser la rebound cacha, dale corazoncito.

El infiel declarado: Este CSM de verdad que me sorprendió. En su descripción es directo “pasémoslo bien, sin ataduras. Busco algo relajado, soy súper generoso 1313”. Le da lo mismo si su foto tiene minas o no, si sale la señora/polola o no. Si lo pillan o no. Cuando hablas con él es capaz de decirte cosas como “Estamos en un mal momento con mi mujer, aparte que está demasiado gorda, así es que estoy buscando pasarlo bien, nada serio. Pero no te preocupes, lo vas a pasar la raja conmigo” TRUE STORY, WEÓN.

El fibroso: Mister músculo en su apogeo. Lo mejor son sus fotos, friamente iluminadas y con el reflejo del poto en un espejo cercano, porque son TODAS en el gimnasio. Me los imagino sacándose fotos entre ellos, flexionando sus músculos. Too much.

El romántico: Es como tan liiindo. Tiene puras fotos acariciando perritos y jugando con sobrinos, además de alguna mirando al horizonte o haciendo algo romántico donde faltas tú (dígase leer en el parque, mirar un atardecer, blabla). Su descripción te dan ganas de ser el emoticón que tiene corazones en vez de ojos, con frases como “Busco una compañera de aventuras a la que admirar y con quien reírnos de la vida”. No te puedo decir vohdale o next, puede ser un weón bacán como puede ser un pingaloca embustero. El riesgo del like es 50/50.

El perfecto: Este narciso pelota tiene las descripciones más largas de la vida, junto con el exigente. Dice cosas como “Soy excelente persona, amigo de mis amigos, intelectual e inteligente, sibarita y gozador, comprensivo, amable, humilde, tierno, fuerte, decidido, APASIONADO (todos son “apasionados” por no decir mandones y maniáticos jajajaa), tengo mi genio (LOL), chistoso, de buen humor, intrigante…”, y un largo y latero etc. Tiene normalmente puras selfies coquetonas de foto, pero no las viste todas porque de pensar en leer el chorizo gigante que describe sus múltiples cualidades, ya te dio lata.

El exigente: Tiene harto del perfecto. También es un narciso de mierda, pero en lugar de describirse, enumera las picomil características que tienes que tener -o no tener- para darle like. No es broma: “si no eres arribista, tirada para cuica, muy flaite, materialista, deshonesta, intolerante, caprichosa, princesita, celosa, infiel, muy alta, muy baja, muy gorda, muy flaca, muy carretera, muy fome, muy caliente, muy cartucha… (zzzzzz) dame like y conversemos, a ver qué sale”. Me puse vieja leyendo la weá. En serio. 

El buenito: Es el que se ve tan “piola” que te da susto que sea tan perfecto. Sus descripciones son muy variadas pero suelen tener ese dejo de humildad y buena onda que te da confianza instantánea, y en sus fotos, todavía más. También puede ser un pingaloca escondido, pero el que no se arriesga, no tira en el río. Y es rico igual en el agüita.

El incógnito: Este pastelito tiene puras fotos CON OTROS HOMBRES. Nadie es TAN sociable como pa’ no tener fotos solo, pero este tipo aparentemente sí. No tienes idea cuál es, porque más encima se repiten los amigos también en las fotos. Si te gustaron todos, dale like.

 El sapeado: Lo conoces y está casado y no sale con la señora. Jjijijiiiji. Ponle like y tortúralo.

Niñas, please DON’T:

  • No escriba en su descripción “No quiero JOTES”. DAH. ¿Tengo que explicar todo de nuevo? La weá ES para jotear, mija. Bájese del pony y déjese piropear.
  • No ponga fotos con amigos demasiado ricos. No a menos que quiera amedrentar sujetos en una volá de “ESTE ES MI NIVEL”. Si era su intención, hágase ver.
  • No ponga fotos con AMIGAS demasiado ricas. De nuevo, DAH.
  • No dé su Facebook altiro. A lo más el whatsapp. No sea poco precavida.

Si nos conocimos por Tinder y leíste esto, te puse like por tu excelente sentido del humor 😀

Besitos! :*

Les presentamos hoy a nuestra a Andi, Faquette Sysadmin supercomputinasexycochiñoña, siempre manejando los controles desde atrás y ayudándonos cuando nos queda la cagá y corremos en círculos. Hoy la sacamos de su cybercelda y la pusimos a escribir. Trátenla con cariño o si no nos baja el sitio.

Peter_pan_y_wendy_pelicula

-Un partido más y nos vamos, porfaaaaaa.
-Hace una hora me dijiste lo mismo
-Ya pu, una no más. Grabo y nos vamos
-No, vamos a llegar tarde al cumpleaños de tu papá
-Puta oh. Que eres pesá, siempre me hací lo mismo.

 

Con ustedes: Peter Pan

Te puedes meter con un Guapito Bipolar, con un Busca Drama y hasta con un Hombre Prohibido, pero ninguno… ninguno, te dará dolores de cabeza como un Peter Pan.

Al principio son los personajes más entretenidos, suelen tener siempre un panorama bajo la manga y son el alma de la fiesta. Todos lo quieren porque prende hasta el carrete más fome. Si usted encuentra uno de estos, le aseguro no se aburrirá por un buen rato.

Dentro de ese constante pasarlo bien, suelen tener necesidades que demandan ser atendidas. Desde las más simples y tiernas como el inocente: “¿Hazme cariño?” mientras ven una película en esos momentos de cucharita un día domingo, hasta su necesidad insaciable de pasarlo bien sin importar nada más, y como que el mundo se acabara después de ese carrete a los que, obvio, lo tienes que acompañar aunque no te puedas la caña.

“Pero cómo, ¿no me vas a acompañar? Vaaamos po! Lo vamos a pasar increíble, te lo prometo”.

Y atrévase a negar cualquiera de sus demandas, pues saldrán a la superficie sus características más especiales. Mostrarán lo vulnerables que son y podrá ver que en el fondo solo es un adorable niño que necesita de su compañía. No se extrañe si le sale con acusaciones del tipo: “es que tu no me quieres!” o “siempre haces lo mismo!”, mientras le coloca cara de perrito degollado.

 

Hábitat

Bares, Pichangas, Juegos Diana, Discoteques, Fiestas Mechonas, en las que hace rato no tiene nada que hacer. Fiestas electrónicas, pachangeras, rockeras, floclóricas, Hare Krishna, altiplánicas, mingas, curantos, tarreos, asados y cumpleaños infantiles saltando y empujando cabros chicos pa’ abajo del Barney inflable.

 

Cómo detectarlo

  • Cada vez que le pregunta por su futuro, éste es incierto y sin importancia, pues lo relevante es “pasarla bien”. Clásica la frase: “¿Y pa qué te preocupai? si falta caleeeeta”.
  • Cada vez que usted lo saca al supermercado, él le quita el carro sin piedad y lo usa para patinar por cuanto pasillo se le cruza, mientras grita “Wiii”. El único pasillo en el que pone atención y gasta horas, es en el de su comida/golosina favorita.
  • Pierde rápidamente el control mientras conduce cuando se forma un taco que retrasará la llegada al destino. Si es un partido de Chile, es pelea segura, “pero por la cresta! Viste como se cruzó el CSM?!” y “córrete po’ hueón!!” será lo menos que escuchará salir de su boquita juguetona.
  • Nunca concreta. Que va a empezar a juntar el pie del departamento, es algo que vienes escuchando los últimos 2 años, al menos.
  • Habla de un futuro juntos, pero a largo plazo. De verdad en el futuro. Algo así como 20 años para pensar en asentarse de cualquier forma posible.
  • Trata a todos sus amigos de viejos culiaos fomes cuando no quieren implementar alguna de sus ideas y se enoja… contigo; o suele irse disgustado de alguna junta cuando no era lo que esperaba. Esto lo mantiene en constantes discusiones con sus pares, sin embargo, lo adoran como a un hermano chico porque: “El Luchito es así”.
  • Se niega a trabajar en grandes empresas o por tiempos prolongados, argumentando que él es un “alma libre y creativa, un niño en crecimiento que necesita nutrirse de la sabiduría de la vida”. Mentira, entrar a las ocho es una tortura insufrible; peor que ir al colegio. Y tener que cumplir a un jefe le da terror.
  • Pasa más metido en sus recuerdos de la juventud que en planificar qué hará ahora que se quedó sin pega por n-ésima vez, ya sea por despido o por renuncia.
  • No logra entender por qué sus amigos cambian y “se ponen viejos”, ni por qué se fueron a vivir con sus minas y planean familia. “Cómo se le ocurrió ser papá a este hueón si recién tiene 36”.
  • No es capaz de manejar la frustración. Y su forma de demostrarlo será siempre a través de la pataleta: “Tú nunca me apoyas”, “Por qué siempre te pones en mi contra?”, “Tú no me quieres”.
  • El lolo se la pasa puro carreteando y con cueva va a trabajar: “Llama a mi jefe y dile que estoy enfermo… ya?”.

 

Misión

Divertirse y tener todo lo que necesitan al alcance de la mano. Si no lo apoyas, te armará pataleta acusando abandono y falta de cariño.

 

La Presa

Para mujeres con síndrome mamá-enfermera o mamá-psicóloga, éste es su tipo ideal de hombre. Siempre le dará trabajo y alguien a quién cuidar y aconsejar en el día a día. Y mejor aún, el lolo la necesitará siempre, pues le aterra quedarse solo en la vida. Él siempre buscará alguien que lo acompañe y satisfaga sus necesidades de atención.

Para las que no sufren de los síndromes descritos, créame cuando le digo, el vuelo libre por las estrellas al país de Nunca Jamás, tiene un aterrizaje forzoso directo en el barco del capitán Garfio y de lo único que terminará siendo presa es del Cocodrilo Tic-Tac.