Aquí por lo general hablamos de hombres, pero haremos una pequeña excepción para hablar de aquellas que todas tenemos, seremos o somos. Las Ex, que merecen un lugar de privilegio en nuestro blog y que salió de una de aquellas tomateras reuniones de pauta en que nos dedicamos a puro pelar crear contenidos para usté.

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La Loca Culiá: esa mina que si te ve, te pega. Es aquella señorita que no puede soportar la idea de que él esté contigo, las que estuvieron antes de ti y las que puedan venir. Él es de ella y nada ni nadie podrá separarlos. Es la que te va a mirar toda la noche si te la pillas carreteando y pasará por al lado tuyo para pegarte el empujón o tropezarse al lado tuyo y derramarte su copete en ese vestido que te hace ver tan regia.

Esa que te psicopateó por tuiter, retuiteando y favoriteándote todo para que sepas que ella está presente ¡siempre!… donde quiera que vayas  y que mejor terminaste bloqueando para evitar seguir leyendo trolleos mala sangre. La misma que  te mandó la solicitud de amistad a face que, por supuesto, tú no aceptaste.

A esa que le tienes miedo y que llama a tu mino tipo 3 am un sábado curá pidiéndole volver y que te inventó una vida digna de meretriz con sida, desde los dos abortos con rama de apio que te hiciste por no saber de quién era la guagua y el romance que tuviste con el primo, tío, padre y hermano de tu actual, todos juntos en una gran orgía.

Lo bueno, es que es tan loca que todos saben que está loca. Punto para ti.

Lo malo, es que es tan loca que creerá que esto está escrito por y para ella y algo hará al respecto, junten miedo.

La forever ex: Es la que estará unida a él por siempre. Su vecina, la mejor amiga de la hermana, la madrina de su sobrino, la veterinaria del regalón de la familia. Está ligada a él para siempre y nada que hacer, llegó primero y de ahí nadie la sacó.  Aquella que te toparás en comidas familiares de él, con la que tendrás que luchar por llevar la ensalada.

-Yo la llevo jijiji

– ¡No te preocupes! Yo la llevo jajaja

-YO-LA-LLE-VO

-SUÉL-TA-LA CTM

Mejor aprender a aceptarla, estará para siempre hasta que encuentre su propia familia ¡Deal with it!

La Depresiva: Todo un caso, esta señorita es una drama queen de tomo y lomo. También entra en la categoría orate pero seudosuicida. Manipula a punta de barbitúricos genéricos (con los que nunca se va a matar pero si hará perder tiempo en el hospital) y frases sacadas de la radio Pudahuel como “si tu no estás conmigo yo no quiero vivir”, “prefiero morirs antes que perderte”  mientras escucha Adele y le cuelgan los mocos de tanto llorar.

Podría decirse “ay pobrecita, estaba muy enamorada” pero no, porque le pasa con todos y cada uno de los hombres que pasean en su vida, ella quiere el drama, gozar ese sufrimiento de diva pobre y llamar la atención de sus cercanos con él. Probablemente tendrá alguna cicatriz en el brazo más parecida a la marca del indio que a un intento de cortarse las venas, producto de alguna pena de amor, del pérfido que la dejó, aburrido de sus llantos y melodramas.

La amigui de él: La polola importante que se transformó en su mejor amiga. La que le conoce todos los secretos ¡todos! Los de él y los tuyos también,  tus defectos y virtudes, lo que te causa celos, lo que hace que se te caigan los calzones ¡Todo! Ahí también estás cagada, llegó antes que tú y probablemente se vaya después. Mejor conocerla y aprender a quererla porque, linda, es inamovible y está bien. Pololas pasan, amigos quedan.

La amigui tuya: Esa ex que por razones de la vida se hizo tu amiga. Como que un día se toparon y se dieron cuenta que tenían tanto, tanto, pero tanto en común que la química fue instantánea. Brotaron corazones entre ustedes y se llevaron la raja: Se llaman, se whatsappean y pelan al factor común de lo lindo:

– ¡Gaia te morí lo que me regaló este hueón para mi cumple!

– No me digai, te regaló cremas para las arrugas, puta que es desubicado este hueón, no cambia.

La adorable o “puta la csm no puedo odiarla”: Es linda, regia, simpática, chistosa, inteligente, cabra de iglesia, temerosa de dios, ultra decente, nunca desconfiarías de ella, pero nunca tan cartucha como pa’ no tirar las tallas cochinas; salva gatitos, adopta perros vagos y les busca hogar, peina abuelitas en la Fundación las Rosas y te cuida al hermano chico de tu mino para que te lo tires tranquila. Ubicada como ella sola, jamás va a andar cateteando a tu actual, cosa de molestar lo menos posible tu sagrada relación… puta la mina adorable. Quieres odiarla, pero no puedes.

Amada por todos, envidiada por todas. Insoportablemente adorable la hueona, tan adorable que ni siquiera sabe lo adorable que es…bitch.

La calientasopa: Esta es la más peligrosa de todas porque conoce los puntos más débiles de tu mino; lo que le gusta, cómo le gusta y a qué velocidad le gusta. Esa que sabe perfectamente cómo dejarlo enfermo con un puro roce y que le hizo el ocho, el shakira y el gánesela  al toro antes que tú. Esa que si se lo topa, se le acercará harto y le coqueteará con ímpetu:

“¿Te acordai puppy cuando nos fuimos ese fin de semana a Buenos Aires y que no conocimos nada porque ni salimos de la pieza? Lo pasamos tan bien.”

Caliente la hueona.

La no superada: La que lo hizo sufrir, la que lo recibió nuevo y lo devolvió como estropajo. Barrió el piso con él, lo hizo llorar, lo mandó al psicólogo e hizo que mil pedazos de su corazón volaran por toda la habitación. Esa que fue la culpable de que él te dijera tantas veces: “no estoy listo para una relación”  o “no sé si todavía la quiero”.

Aquella por la cual tú pagas los pecados. Los celos, los traumas, las inseguridades. La que te lo entrega roto y que tú aceptaste armar de nuevo, pero que siempre, siempre llevará las marcas de las trizaduras.

La con hijos: Parecida a la forever ex, está ligada a él de una forma que tú no puedes y no debes manejar. Tienen hijos en común y ahí na que hacer po’ linda. Hay frutos del amors que van más allá de la pareja, un vínculo irrompible que los unirá por siempre a menos que el querubín sea un pelotudo de esos que hacen guagüitas y las dejan tiradas. Ella siempre será la madre, aunque siempre hay que distinguir entre:

a)      La ex madre moderna: Esa que te invita para el cumple del cabro chico y que te pide le lleves la torta. Buena onda.

b)      La ex cizañera: Esa que le dice cosas al niño y al resto, la culpable tras los: “¿Qué es maraca? Mi mami me dijo que mi papi te quería por eso”.

c)       La chantajeadora: Pertenece al grupo de las Ex Locas, esas que usan a los niños para hueviar. La que apenas se enteró de que estaba contigo dejó de pasarle a los niños el domingo y ahora tienes que acompañarlo a tribunales a rogar por visitas, mientras le pasas pañuelitos para que se suene los mocos que se le juntan con las lágrimas que brotan de su amor de papá. Mala, mala la hueona, la peor clase de ex y de persona que existe.

La que pena: De esta nadie habla, pero siempre está. La ex que todos amaban y que te hizo quedar como la “pérfidahijadeputamueverajaperitoenpicos” que vino a sacar a esta criatura perfecta del camino. Nadie te lo va a decir, pero tú sabes que secretamente todos preferirían tenerla a ella de polola del susodicho y no a ti. Por lo general encaja en el grupo de las adorables pero nadie la nombra mucho, porque pena.

Amada por la suegra, hermanos, primos  y mejores amigos de él, a los que en cada reunión se les arranca una talla súper graciosa que les pasó con ella o los “te acuerdas cuando fuimos para allá a acampar y tú estabas con…” silencio rotundo. Nadie se atreve a nombrarla mucho porque duele, le duele a todos. Siempre está ahí, arraigada en los corazones del círculo del ex, la ex de todos.

La conchadesumadre o “maraca culiá me cagaste la vida”: The queen bitch, así, a lo Lil’ Kim. Se lo cagó hasta con el perro, lo dejó como cornudo y pelotudo delante de todo el mundo e hizo que él siempre creyera que el resto mentía pero no ella. Se las perdonó todas, durante mucho tiempo hasta que el gil abrió los ojos y se dio cuenta que estaba puro dando jugo.

Barrió con su masculinidad, autoestima y fuerza de voluntad. Es tan pérfida que cada cierto tiempo lo busca, le mueve las pestañas y las redondeces un rato haciéndolo sentir extrañado, le dice que no lo ha olvidado todavía y que podrían juntarse a conversar, que si quiere: “llevas a tu polola incluso, para conocerla, debe ser simpática”.

Ahora bien, así como en la mayoría de los casos, el éxito de su cateteo dependerá única y exclusivamente de él. La culpa jamás será del chancho. Si la ex revolotea, quizás es porque el actual le tira aire y si no, recuerde para su salud mental que por algo es ex y usted  la actual.

Besitos y sean buenas ex.

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Querido EX

Desde la calle Corazón Roto con esquina PLR, nos visita Carmen, con esta sentida carta al pécoro que tanto dolor le causó. Vaya a buscar helado, cuchara y dispóngase a leer. Eso sí, por si las moscas deje el teléfono lo más lejos que pueda.

 

Querido Ex:

Deseo escribirte estas palabras, porque las he tenido guardadas un buen tiempo.

Sé que las últimas veces me viste indigna y medio demacrada. También sé que mi estrategia de ser tu “amiga”  no resultó y fue patético, porque cada sonrisa que te daba cuando me contabas tus secretos ocultaban mis ganas de pegarte.

Te devolví cada regalo que me diste y me arrepiento, me debí haber quedado con cada peso que gastaste y haberlos quemado para sentir que te dolía o haberlos regalado a las hermanas de mis futuros novios.

Te perseguí en el auto con mis amigas a altas horas de la noche y pasé por tu casa para hacer una cosa patética:  Ver si tenías la luz prendida de tu pieza.

Te llamé de números diferentes para ver si estabas carreteando y le pedí a mis amigas que me describieran el “contexto” de cada llamada, haciendo preguntas como: “¿Había ruido?”, “¿sentiste a una mina?”,  “¿Crees que estaba solo?”. Lea el resto de este artículo »