Una vez a las quinientas, entre tanto pastel egoísta con actitud de actor pornoPuta, el loco buena onda pobre, tenemos la suerte, la fortuna, la dicha de toparnos con un generoso.

Pero ¿qué es un generoso? O más bien ¿qué hace un generoso?

Primero que todo el generoso no tira, él te hace tira. ¿Qué hace? Le hace de todo. Al contrario del egoísta que te da vuelta como  pollo asado sin ninguna contemplación por el deseo ajeno, este cabro vive para tu deleite y goza con él, todo el que quieras.

Su calentura crece a medida que la tuya también: el lo toca todo, lo besa todo, lo aprieta todo.Porque al generoso no lo calienta solo meterlo, a él lo que le hace hervir la sangre es tu cara de caliente, tus gemidos, rasguños y suspiros.  Por eso se encarga con esmero de buscar ese escalofrío en todas y cada una de las partes de tu cuerpo. Lengua, manos, todo es útil, todo es usable cuando se trata de hacerte feliz.

Este es el único tipo de hombre al que le encantaría verte en un trío, con otro sin sentir que le están quitando el territorio. Te compartiría feliz de la vida solo para verte “atendida” por dos a la vez y ver tu cara de éxtasis al ser tocada por varias manos y besada por varias bocas (si señores lectores, nos gusta que nos toquen y besen harto). Porque él sabe que la reina eres tú y a la que hay que complacer es a ti, los demás son sólo picos herramientas para tu deleite. Lea el resto de este artículo »