Los temas delicados van sin @ jijijijij

¿Qué onda con la obsesión por el chiquitín? ¿Será que una se ha metido con puros hueones calientes o de verdad están todos obsesionados por darte por atrás?

Y discúlpenos el lenguaje o el tema si a usted, damisela, le escandaliza,  pero tenemos que hablar de esto y seriamente, porque de este flagelo no se salva ni soltera ni casada, ni cartucha ni casquivana, al chiquitín todos le aman.

Y es que al parecer es como el Santo Grial de los hueones, la piedra filosofal.  ¿Es que uno ya no puede culiar tranquila sin que te lo pidan o te traten de meter el dedo para ver si te convencen? Empiezan de a poquito, sobre todo cuando usted está arriba de él. Despacio, cariñito alrededor de la zona, más cariño, más cerca y ¡suácate! El dedo chum paentro.

Para gustos hay de todo. Hay posiciones, técnicas, engrupimientos y también hay  muchas a las que definitivamente no les gusta la actividad en el chico,  no importa lo caliente y buena para la tontera que sea, no le va a gustar porque le duele o le incomoda demasiado. Hay otras a las que igual les gusta probar de vez en cuando y  hay otras que lo piden solitas ante el deleite o pánico del macho en cuestión.

¡Ni cagando hueón!

Hay  que partir señalando que una no siempre estará físicamente disponible para el asunto. Sí, hay una voluntad mental y otra física, y en cuanto esta última, cuando no quiere, na’ que hacer. La cosa es que uno puede decir que no por diversos motivos y  no hay nada más desagradable que un hueón insistente que está todo el rato: “ya po, un poquito, porfi… ya po… suavecito… ya po, porfi. ¡Una probaíta por el amor de dio!”

Y es que hay algunos a los que el porno los tiene muy cagados y no entienden que no es no. Claro, a la lola de la película le encanta, -¡Ojalá tuviera dos atravesaos!- pero es que ella es una profesional, estudiosa del asunto, no como una que es medio amateur, casi virgen de ahí, que necesita ser preparada para que la cosa no sea traumática o porque simplemente no quiere no más porque el cuerpo no se lo permite. Además, es un riesgo, porque si el tipo no la sabe hacer, no se te olvidará nunca.

El problema de tanta insistencia es que te pueden llegar a arruinar la calentura. Puta que es desagradable cuando estás al filo del orgasmo y te meten el dedo fuerte y derecho, sin delicadeza ni lubricante o “se equivocan de camino” (Sí OH). Entonces se pudre todo, te desconcentras, lo pierdes, te taimas, BLEH.

La segunda virginidad

Prestarlo puede ser incómodo, doloroso a veces y traumático si no se sabe hacer, al punto de decir ¡nunca más señor jesú, nunca más por donde lo prohíbe la biblia!

Sin embargo, en algunos casos, y esto está completamente abierto (éjale) a debate, puede llegar a ser rico y hasta una prueba de amor. Porque a veces una lo pasa solita, de puro enamorada y caliente, para probar y para darle un gusto al hombre, quien, si la sabe hacer, puede lograr que te guste e incluso repetirla de vez en cuando; una vez al mes o en las fechas importantes (si no tuvo tanto éxito jaja), o una vez por semana,  si la técnica resultó (todos los días ni aunque le guste mucho mija  porque hay que darle descanso, por salú).

Es como la segunda virginidad que se le da sólo al importante, no a cualquier pelafustán-aparecido-touch and go-me curé del que una se pueda arrepentir. No, el chiquitín se le entrega a quién lo valore y lo trate con cariño, porque es delicado. Por eso una encuentra una falta  de respeto que cualquier NN se sienta en la confianza de explorar  la zona especial sin ni pedir permiso. ¿Qué te creís?  No es de mala voluntad, en serio.

Lo que Callan las Mujeres o ¡Me gusta por atrás y por todas partes!

Hay iniciadas a las que les gusta y harto, pero según las encuestas que hicimos en FAQ, son mujeres de anatomía privilegiada y que además tuvieron un buen Sensei que las guió por el camino de tierra con paciencia, sin olvidar el resto del cuerpo, calentándola harto y sin prisa.

Partieron con entrenamiento y, gracias a esos maestros, ahora gozan del beneficio de ser bombardeadas por todos lados y con todo gusto. Lamentablemente son las menos, y culpamos a los hombres impacientes y bruscos por eso.

Por otra parte, no todas hablan del tema porque suele ser difícil decirle a las amigas que te encanta que te den por el chico sin que te miren con cara de señora oliendo caca, escandalizada a la salida de la iglesia mirando a la puta del pueblo.

¡Me gusta por atrás y por todas partes! no es algo que escuches frecuentemente, pero de que hay mujeres que lo disfrutan, las hay. Y hartas. Romper la barrera del pudor y de la incomodidad puede ser maravilloso y hacerte sentir libre de probar todo con el cuerpo y dejar que el placer venga de diversas formas, sin asustarse. Las cosas se hacen de a dos y depende del acompañante cuán lejos te tienten a llegar. Que te tienten, no que te insistan.

Pero de lo rico que puede llegar a ser y cómo hacerlo para que nos llegue a gustar será materia del próximo capítulo: Manual para el uso Correcto del Chiquitín por HETAIRA porque un tema así de apretado y duro se debe tratar en profundidad.

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