Algunas chiquillas dirán “ahh, ¿ése? El hueón FOME”. Pero ojo: ¿nunca escuchó ese sabio consejo maternal “Los callaítos son los peores”? Y en base a la experiencia digo: Mi mamá tenía razón.

Si quisiera definirlo en término, diría tímido. Quitaíto de bulla, callaito, piolita, como que no está, como que no existe. Pero error: sí existe. El que le viven pidiendo la credencial pa entrar porque no lo ubican, el que se pone rojo cuando le hablan. El que siempre está pidiendo disculpas por existir.

Puede que uno piense que todos son igualitos. Pero no. Los ñoños tímidos o Perdón Permiso, tienen sus variantes, debido a aspectos que los caracterizan: Bú, Evitador, Perdón por existir, Mute.

1. Nombre técnico: Ñoño/perdón-permiso/Bu! (tímido-tímido-uta que es tímido)

Al tímido-tímido le encantaría ser distinto, ser el alma de la fiesta. Pero le da vergüenza. Se pone tan nervioso que cuando dice algo tartamudea o se queda pa dentro y no dice nada, mirando con los ojos grandes.

Ejemplo: A Javier cuando lo nombraban desde la lista del colegio se ponía rojo como tomate. Cuando le tocaba disertar, a veces prefería un 1.0 por tanto pánico que le daba de hablar frente a tanta gente. Sus compañeros lo molestan y le dicen ¡BU!: él se asusta y adivina qué le pasa, se pone rojo. Pasó 7 años en la U, salió hace 3 y sigue igual.

Lo que se pierde/gana: el loco es súper inteligente, muy asertivo pero no lo comunica. Aunque el poner nervioso a alguien también resulta entretenido.

2. Nombre técnico: Ñoño/perdón-permiso/Evitador (de fobia social o lisa y llanamente evitador)

Simplemente le carga enfrentarse a la gente en grupo, a la gente que no conoce, le complica que lo interpelen, no está ni ahí con socializar. No le gusta exponerse a situaciones en las que puede ser criticado o rechazado. Prefiere recluirse en su baticueva.

Ejemplo: A Javier lo invitan a carretear con las mechonas de enfermería. Javierito prefiere evitarse no saber qué hacer e irse a casa a jugar StarCraft 2 acompañado de un montón de comida basura que compró a través de unos cupones de descuento.

Lo que se pierde/gana: compartir con gente que no le quiere hacer nada malo. Al contrario muajaja

3.Nombre técnico: Ñoño/ Perdón/ Permiso/ Perdón por existir

Jamás podrás acordarte que dijo algo rebatiendo porque fundamentalmente él no rebate nada. Le cuesta tener ideas propias que difieran de lo que dice el resto, va donde va la mayoría y jamás se le va a ver como con una idea propia.  En verdad lo que hace es molestarte con tantas veces que te pide disculpas por existir.

Ejemplo: Javier pide disculpas al pasar, al pasar de vuelta, cuando llega a un grupo pide permiso: “Chiquillas, ¿puedo estar acá? Pero en serio… ¿no es problema que venga pa acá? Si no me voy, ustedes me dicen.

Lo que se pierde/gana: Disfrutar buenos momentos por enrollarse que está molestando. Aunque igual el papel de dominatrix puede resultar interesante 1313

4. Nombre técnico: Ñoño/ Perdón permiso/ Mute

No habla. No encuentra qué decir. Encuentra innecesario hacerlo, y simplemente no habla y se puede quedar callado por horas.

Ejemplo: Él siempre está en los cumpleaños de todos, está presente en los momentos importantes de los amigos, pero nadie se acuerda de su voz. No podría decir como piensa, de qué partido es, de qué equipo. Pero no es porque no tenga opinión: es porque el loco no habla. NO HABLA. Y no es que sea tímido, no es que tenga fobia social: no sabe qué decir o no lo encuentra necesario.

De qué se pierde/gana: debatir, de discutir, de que los demás conozcan sus ideas. Pero este me han contado que las cacha todas mejor que el resto y lo que no lo habla, lo (inserte deseo aquí).

¿Dónde encontrarlo?

Está en casi todos los trabajos, centros educativos, carrete de casa, aunque es más común encontrarlo en lugares y situaciones donde no necesite tener tanto roce social: frente a un computador trabajando a distancia, en un laboratorio impenetrable por el resto de la humanidad, en tarreos (existen aún ¿cierto?) con sus compañeros de juego o en los carretes, en círculo con sus otros amigos ñoños con una chela en la mano, en el metro siguiente a la puerta de entrada (listos para arrancar)

¿Cómo es?

Es un gran observador y más de alguna vez te podría sorprender diciendo algo como “esa vez( 6 meses antes) andabai con un vestido floreado rojo con pintitas amarillas y bailaste una canción que hablaba de un barco, que de hecho la busqué y hablaba de una canoa que ocupan en la costa atlántica colombiana. Cuando bailaste me dejaste tan loco que hasta se me paró”.

Claro: como él trata de pasar tan inadvertío, tiene tiempo pa observar al resto, sacarles el rollo.  Lo otro es que como habla poco, en 3 palabras dice todo y te deja pa la cagá: ¿cómo alguien puede decir todo en tan poco texto? Aparte, primero, es ñoño. No lo olvide.

¿Cuál es su gracia?

Perdón-permiso es interesante y eso es justamente lo que le llama la atención a gente como yo: como no se muestra así no más, no anda engrupiéndose con lo que sabe ni menos con las minas,  hay cosas por descubrir todo el tiempo.

Pero claro, no sólo de eso viven las chiquillas de hoy y aquí viene lo mas importante: el lolo cierra la puerta y se olvidó que era ñoño (“aers, quién era el tímido aquí?”), que era piola, que se supone que no cachaba nada. Puede que sea un poco torpe, no taaaan experimentado. Pero a diferencia del ahueonao del esquivo, al loco le dai pie y la hace toda-toda. Además por lo general es más tiernucho. Si es medio ogro pa sus weás, igual su timidez provoca cierta ternura que a algunas les puede gustar. También como decía más arriba, el loco no necesita hablar muchas veces y cuando habla es por algo importante.

Formas de acercarse

Sáquelo a bailar tantas veces hasta que haga como que lo intenta, aunque probablemente lo haga pésimo. O mejor: no bailarán jamás, pero la excusa le servirá para que él se ría coquetamente (siempre he dicho que los tímidos son tan coquetos que no se dan cuenta) y se queden conversando a propósito de un baile que nunca fue. Y de ahí lo agrega al gtalk, al feibu, al twitter y comentan del baile y la weá. ¡100% comprobado!

La otra es que lo saque del esquema: háblele de esas cosas que usted comprende o mejor: cosa simples que tengan en común, que le pueden gustar a ambos y que no tienen nada que ver con lo que hacen . Puede que a los 2 les guste un video terrible de bueno o les gusta el pastel de frambuesa.

Pero lolita: recuerde que el loco es ñoño. Ámelo con locura, tíreselo como que se acabe el mundo, aproveche que este es menos cochinito que otros, pero no lo intente cambiar, porque definitivamente NO VA A CAMBIAR. El lolito puede ser un tierno, entregarle todo su amor, pero piense siempre en que nadie tiene que cambiar por otro. Ni usté ni él. Él seguirá siendo como es y es así como tiene que quererlo. Ñoño, tímido y quitaíto de bulla, puede que le pegue mil patás a los otros que se andan haciendo los bacanes del ring =)

En el capítulo anterior vimos cómo una verdadera princesa deja “redi pa lo que benga” al muchacho de su elección en la cotidianidad de la vida. Hoy aprenderemos lo mismo, pero en el hogars. Recuerde que estos jugueteos son para que la previa se haga entretenida; una vez dentro de su dormitorio de princesa, mejor aplique estos otros consejos.

Aquí, la maniobra juguetona para entusiasmar a su plebeyo o príncipe, cobra aún más importancia, porque en el hogar se lo puede llevar a los aposentos reales despuecito de lo que sea que estén haciendo como excusa para juntarse.

Cuando lo invite a su casa, también cumplen un rol fundamental los detalles “careless”. A estas alturas, debería haberse dado cuenta usté, que la gracia de todo esto no es parecer una puta, sino que dejar que las acciones alimenten la imaginación. Una mina alumbrona suele ser matapasiones para los hombres, y eso es porque a los frescolines les encanta la cochiná de lo más hardcore, pero no vaya a ser cosa que alguien más sepa que les gusta que les den con el látigo, los encadenen o los pisen con los tacos aguja. Si no, mire la cagá que le quedó a la puta más cara de Chile, por hociconear.

Cuando llegue principito lindo, ábrale el portón, deje la puerta juntita y dígale que pase nomás, mientras usted termina de estar lista. Esto, ojalá con la puerta semi abierta de su pieza, mientras se termina de arreglar alejada de su vista: comprobadísimo que la cantidad de películas (porno) por minuto, coparán la testera del buen príncipe, sin necesidad de aparecerse directamente en pelota (lo que podrá hacer después).

Seguro que por mientras que usted aparece radiante, él aprovechará de pasar al baño, mirarse en el espejo, revisarse el peinado, el marrueco, la capa y en fin. Ante esto, usted, como es muy seca, habrá dejado “olvidado” el pijama más sepsi que tenga, colgando de la manilla (consejo con copyright, pero tan bueno que había que compartirlo) esperando a ser casualmente visto por esos ojos tan buenos pal rollo. Entusiasmo garantizado.

Para seguir rematando, cuando estén cenando o conversándose un traguito, procure “pasarlo a llevar” de alguna manera. Puede ser cualquier parte del cuerpo, sobre todo descubierta: una pasadita de pierna, un cariñito en la rodilla, hasta un agarrón de brazo -o de poto, evidentemente- serán suficientes para que su mente y otras partes le dediquen toda su “atención”.

Sin embargo, el súper premio mayor de esta técnica se lo lleva la “pasá de boobies”: Su macho no se acordará de lo que estaba hablando nadie, después de sentir ese roce “sin querer”. Esta técnica es ideal cuando se le meten en temas incómodos, como en mi caso, con preguntas del reino, de quién será el elegido para continuar el linaje y esas cosas. Si quiere cambiar de rumbo la conversa, no hay hombre que sea capaz de seguirle el hilo a nada después del contacto “CONTACTO” de sus boobies con cualquier, en serio, CUALQUIER parte de su cuerpo. La naturaleza es tan sabia.

Un tip de lo más entretenido, sobre todo para la parte de los bajativos, es hablarle bien cerquita, al oído. En general, cualquier atisbo de cercanía que no se concrete, deja a los hombres queriendo toda la cercanía posible, esperando con todas las ganas a que usted se vuelva a acercar para decirles algo, a ver si ésta sea la vez en que se acercan lo suficiente y 1313.

Con todos estos jugueteos tan entretes, no sólo tendrá a su príncipe (o plebeyo cochinón) todo lo que es listo para la batalla, sino que, más encima, usted misma no lo hará tan mal por su lado tampoco. Si encuentra que quiere seguir jugando, hay miles de maneras para seguir con la acción y entretenerse de lo lindo con su  príncipe, conde, plebeyo o caballero armado 🙂

¡Besos!

Imagínese esta situación: Usté conoce a huachito, con quien, después de unas conversas, unas piscolas y unos intentos de baile siguen conversando y zaz! se ponen hablar de un tema X. Por ejemplo, de la sensibilidad. A usté le gusta discutir y analizar, pero el lolito se va en la volá y después de pedirle su Gtalk (como corresponde), al día siguiente (ya sea que haya pasado de todo, nada, un besito loco, una salida a lo oscurito…) su bandeja de correo electrónico tiene un correo a las 07:45 de la mañana con un link que explica que la sensibilidad es lo que él decía, y no lo que pensaba usté.

Ay, los ñoños. Ay.

Hoy quiero partir con uno que me cae muy bien. Y ejemplos tenemos de sobra entre los amigos:  El ñoño con ondita. (sin picarse ¿ah?)

El ñoño con onda, a diferencia de sus congéneres, no usa (tanto) el chaleco tipo “de colegio”, el polerón de generación de su colegio-tradicional-buenpuntajeyoentrosiosialaU , ni colores de la paleta gris marengo-beige-café moro, tan usuales en las facultades-antros de ñoños. El ñoño con onda trata de salirse de ese estilo.

Usa camisita con colores (el más osado hasta le aplica guayabera o esas de feria artesanal de los otavalos), chaleco artesanal, a veces usa sombrero, pañuelo o incluso anda con shores cortos o pantalones de esos de la india que se amarran. A veces, es como de ocupar la polera de diseño, o, cuando es super osado, polera sin mangas y con el cuello cortado así como a mano. En el fondo, le estoy diciendo que ocupa colores, que la ropa probablemente se la elige él y no la mamá cuando le compra cosas  en el mall. Y en verano, usa hawaianas o alpargatas. Porque el zapato zapatilla es de toooodo el resto.

Es asiduo a las fiestas multitudinarias, toma melón con vino, pero por lo general no fuma (cigarros). Hace el intento de bailar, aunque no en todos los casos lo logra, y frecuentemente le cuesta mucho tiempo, sacarse el 1-2-3-4 de la cabeza para contar al momento de hacer pasos. Pero lo intenta.

Cuando el loco tiene (o quiere tener) mucha onda, es de los que va a ver bandas de cumbia, salsa, altiplánica o klezmer. Pero ojo, él no es de los que va a todas: usualmente  está atrasado con un paper, entonces a veces no va porque “estuvo trabajando”.  Aparte, como es organizado, sabe con anticipación a qué va a ir.

El ñoño con onda le va a vender la engrupía de que él no es como los otros ñoños.  Él no es enrrollao, el es terrible de freedom, living la vida loca, aquí somos todos como amigos y la volá.

Pero no se deje engañar: él, en el fondo, es ñoño. Usté le tiene que explicar las cosas con detalle. Tiene que argumentarle y explicarles los pros y contras de las decisiones. Saca siempre conclusiones en base a los hechos concretos y jamás deja cosas al azar.  Él necesita saber el lugar donde van a ir, la hora estimada de regreso, qué banda va a tocar y lo más probable es que, si van a ver un documental en el parque, él ya haya investigado cuáles son los que estarán hoy, el nombre de los directores y qué premios ha ganado cada uno.

Él es un curioso y le encanta investigar. Brígido.

En algunos casos intentará ocupar sus artimañas escondidas como un saxo, djembé, guitarra cuequera, una tela, pájaritos con fuego, hilos encerados pal macramé, un chin chin (este ya es la cagá) o incluso sus zapatos de tango pa mostrarle que él también es sensible y sobre todo (de nuevo) que él no es tan ñoño como los otros.

Pero, nuevamente, acuérdese ante todo: él es ÑOÑO.

Hay varias razones de su relajo en comparación al resto: puede que sea muy inteligente, pero decidió que los libros y los laboratorios no absorbieran su vida por completo;  o tal vez tiene un pasado en una okupa, o es de fuera de Santiago (entonces claro, las cosas no son tan jauja). O incluso: tiene un pasado terriblemente nerd del que en un momento se rebeló, se hizo mierda haciendo lo que no había hecho en años, y ahora quiere hacerlas todas. TODAS.

Este personaje suele tener éxito tanto con las ñoñas como con las no ñoñas, pues debido a que navega en ambos mundos, las tiene todas. El style, aunque el hueón no sea rico, le da un no-se-qué que hace que entre con alpargatas a algún bar de esos donde toman terremoto en copa, opacando al resto de locos con cara de “buen partido”. Y con su pelo largo, enredado y su aire jipi, caen hasta las mismas pelolais de tacos que andaban buscando esos buenos partidos.

O, entre las ñoñas, pueden hablar de cosas ñoñas sin problema y las engrupe con softwares y juegos de estrategia y su curso de chino mandarín. Porque además, el hueón es inteligente ¿cachai? O sea: el loco tiene onda, es “rico” (o se ve rico por sus volás) y aparte es inteligente.

Por lo general, tienen hartas amigas (de las que sus amigos zaprofitan, claro), que puede habérselas comido o no, pero con las cuales comparte harto. Es bien amigui, casi de afirmar la puerta del baño, sostenerle el pelo cuando la amiga vomita, acostarse en la misma cama sin tocarle un pelo o de bailar con todas las minas juntas. Porque el hueón además es buena onda y si le dicen que es no, aunque se le estén hinchando los coquitos de amor, no va a hacer nada, porque ya le dijeron que no.

Otro asunto importante: tienen un ítem carrete en su tiempo y en su billetera, cosa que el resto de los ñoños probablemente no tiene.

De repente se va en la volá pachamamística, presta libros de sueños y de Osho, prende incienso y cuando ya el loco esh terrible loco ashí, es hasta vegetariano.

Pero lolita: recuerde que el loco es ñoño. Si de repente le hace daño su simpleza, créame que la mayoría de las veces no lo hace con mala intención. Incluso: lo más probable que sea tan transparente, que todas esas “insinuaciones” que usté creyó sentir de parte de él, sean simplemente que él le fue honesto no más, y cuando le gustó algo se lo dijo. Pero eso no má. Acuérdese que el lolo es freedom.

Y si cree tener onda-onda, dígaselo. Pero dígaselo así concretamente, no ande con hueás. O si quiere tener serso o que le agarre una teta o que se vayan pa lo oscurito, pésquele la mano y lléveselo USTÉ. El ñoño suele ser hueón (en buena igual), sobre todo con tus sutilezas o tus palos, o con tus entrelíneas que quieres que te entiendan sin decirlas.

Así que si quiere aplicarse, tome la iniciativa y déle no más. Si el loco no está ni ahí, créame que se lo va a decir. Pero no se quede esperando a que él venga, ¿vió que el lolo es ÑOÑO?

 

Esta noche les presentamos una nueva autora, que viene directo del país de los cuentos y las niñitas mimadas. La_Princesa tiene su título bien puesto: dulce, tierna y tirana como ella sola. Disfrute sus caprichos, a continuación.

===========================================

Sea usted, querida súbdita, virgen o no, lo quiera pal weveo o pa casorio, le cuento que si anda con la mardá puede pasarlo super hiper de lo lindo antes de soltársela a su machito.

Sea porque quiere weviar, vengarse, le da cosita, lo está pensando o cualesquier razón pa demorarse, si ya lo tiene en mente, ¿por qué no pasarlo bien en el intertanto? 1313.

Antes de que siga leyendo, quiero aclarar que, si quiere evitarse más de algún tilde poco agradable, no ande urdiendo triquiñuelas con los tips que le contaré si no planea tomarse la sopa. Una cosa es ser tirana, como yo, y otra muy distinta es ser weona.

En fin, continúo. El chiquillo está como quiere y usted está ya casi convencida de soltarla: es éste el momento en que usted se aplica con los infalibles para tener al guapito bien, pero bien bien comprometido con la meta 😀

Primero que todo, partió a comprarse una mini, la que más le guste,  el modelo da lo mismo y, aunque vaya contra sus principios, póngasela con tacos, en serio.  Si aquí el objetivo no es gustarle ni a la mamá, ni a las amigas, y a los hombres les encanta el “airecillo a prosti”, aunque usted no lo crea.

En esa misma línea, la “careless prosti” deja puras cagás a su paso: No se ponga sostén con alguna polera o vestido que le afirme correctamente o, en su defecto, deje que una polera bieeeen suelta se corra “más de lo debido” o se le suelte “por casualidad” un botón de la blusa, y observe cómo se le dan vuelta las cejas al pobre sujeto haciéndose el weón para no mirarle las lolas y nadar en su escote. Fir-mao.

Un add-on altamente infalible para el objetivo, es andar dejando una estela aromática sutil: procure no bañarse en su Charlie favorita, eso sí, porque el efecto se anula, la weá es SUTIL. Un shampoo y/o jabón de ducha con olorsito rico hace mucho mejor el truco, además, así tiene tema de conversación porque “anda con olor a frutas tropicales, ñam”.

Agachadita, ella lo baila así

Como ha llegado a mi conocimiento demasiadas veces, hay pocas weás que a los hombres les gusten más que ver a una mina agacharse. Así que tenga a mano un poodle, chihuahua o cualquier perrito chico, bueno pa arrancarse, cosa de tener que tomarlo en brazos a cada rato.

¿Te gusta mi cachupín?” le pregunta usté, “¡Es lo más lindo que hay! ¡Tan loquillo!” y se agacha frente a su papi Ricky con la mejor de las inocencias, la más vaporosa de las faldas y el más alegre de los ímpetus. Seguro que el impresionado babosín tiernuchi se ofrecerá a acompañarla a pasearlo, recogerle la caca, comprarle collar y hasta meterlo al auto, con tal de que usté se agache a recogerlo. Infalible.

En las conversaciones “de pasillo” (si el lolito de su elección está en su misma oficina o universidad :O), tenga también a mano una botella de agüita. Va a sonar a puta barata, pero las veces que esta princesa ha dejado caer sin querer (en serio) un poquito de agua sobre su escote, ándate cabrito la cagá que se arma. Da lo mismo cómo sea su escote, da lo mismo quién sea el sujeto: todo lo que tenga que ver con mojarse y minas, vuelve locos a los hombres. En ese sentido, también le va a servir pasar cerca de un regador en verano (“shoy tan libre y sepsi“), hablar de jalea, bikinis, barro, calor, agua helá y echarse vientecito en el cuello.

Ya, en el próximo fascículo de esta guía veremos las indicaciones para el hogar que debe aprender toda multimujer.

Acuérdese que somos todas princesas, pero yo soy la mejor.

Besos!